El Cafecito


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Sabotaje, carnaval, disturbios, contrainformación, boicot: la nueva resistencia juvenil, por Noe García Gómez

A finales del siglo pasado se desató una nueva forma de expresión de la sociedad mundial en contra de las prácticas que le parecían incorrectas. La toma de decisiones de unos cuantos países y personas sobre el futuro del mundo, molestó a un sector politizado de la sociedad mundial, pero que se mantenía disperso y en cierta pasividad. Una serie de circunstancias lograron unificar una multiplicidad  de grupos y luchas creando un frente común; grupos de  ambientalistas, feministas, pacifistas, sindicalistas, agrícolas, homosexuales, defensores de los derechos humanos, granjeros, activistas religiosos y de tolerancia racial; añadiéndose estudiantes, luchadores sociales, jóvenes desempleados, izquierdistas, intelectuales, anarquistas, lideres étnicos, de la diversa juventud anti-capitalista y demás gente que sentía inconformidad con el modelo existente y hegemónico.

La primera expresión de unidad de estos grupos se dio en noviembre de 1999 en Seattle, cuando se realizaba la reunión del milenio de la OMC. Se programaron paralelamente una serie de manifestaciones de grupos sociales y obreros en contra de las políticas implantadas por este organismo. La ciudad se vio rebasada por el número de manifestantes (50mil), que en todo momento protestaron de manera pacífica. Sólo que ocurrió algo que no esperaban los delegados de la OMC, la obstrucción que realizaron los manifestantes a  los directivos del órgano de comercio, los ministros y sus delegaciones para la realización de las asambleas. El primer día no se logró instalar la asamblea del milenio y la policía local tomó el control de Seattle, dispersó las marchas con métodos violentos, golpeó personas, roció con gas lacrimógeno, OC spray (gas que puede ocasionar paros respiratorios y hasta la muerte) y gas CS (usado por primera vez en Vietnam y se relaciona con abortos y fallos cardiacos) y encarceló manifestantes; la represión se extendió todo el fin de semana que fue autoritario y brutal. Todo en un entorno de manifestaciones pacificas. El saldo fue 630 detenidos y más de 400 heridos en los tres días que duraron las protestas. Esto desató paralelamente, una serie de manifestaciones alternas en varias partes del mundo en apoyo a los activistas de Seattle. Aquí es donde surgió el movimiento anti-globalización.

A esta manifestación le siguieron otras en contra de los enemigos declarados como lo son OMC, FMI, G-8 y el BM, como lo fue en  Davos (febrero 2000), Washington (abril 2000), Melbourne y Praga (septiembre 2000), Cancún (febrero 2001), Québec (abril 2001), Gotenburgo, (junio 2001), y Génova (julio 2001); en este último, la resistencia tuvo su primer mártir con la muerte de Carlo Giuliani a causa de un disparo a quemarropa en la cabeza por un policía italiano, después una furgoneta policial pasó por encima del cuerpo en dos ocasiones para rematarlo; además, hubo 500 heridos y 126 detenidos en el transcurso de las manifestaciones. Génova fue el clímax del movimiento. En el lapso de dos años el movimiento de los Globalifóbicos <<nombre dado por el expresidente Ernesto Zedillo en febrero del 2000 en Davos en el Foro Económico Mundial y con el que han sido encasillados por gobernantes y medios de comunicación>> o Altermundistas <<como se prefieren llamar>> se había consolidado; las manifestaciones cada vez eran más grandes y más organizadas, pero con el surgimiento de una vertiente, las “acciones directas violentas”. A los manifestantes pacíficos se sumaban grupos de choque que confrontaban a las autoridades y al establishment.  Con todos estos sucesos, por primera vez desde el fin de la Guerra Fría y la caída de la URSS, se observó un nerviosismo y una preocupación en los líderes mundiales claramente perturbados por estos alzamientos.

Estos movimientos tienen varias formas de lucha que se manifiestan en actividades culturales y creativas hasta las que están fuera de las normas y las leyes establecidas por las instituciones gubernamentales. Acciones de lucha que van desde el boicot a las cadenas trasnacionales (el no consumo de producto de ciertas marcas) hasta el sabotaje y los atentados a símbolos del mercantilismo global (lanzar piedras a vitrinas de los McDonalds o daños a instalaciones de las trasnacionales). Todo encaminado a un solo objetivo, destruir y cambiar el orden económico mundial, referido en el lema OTRO MUNDO ES POSIBLE y expresan que “ante la Globalización de la economía, la globalización de la resistencia”.

Es indudable que los tiempos han cambiado y que las formas de lucha y protestas se modifican adaptándose a las circunstancias que actualmente se suscitan. En estos cambios indudablemente influyen los estilos de vida, pasatiempos y pensamientos de los jóvenes que constantemente los adaptan al tiempo y espacio en el que se actúa; ya sea de forma pacifica y creativa o con las acciones de violencia y rebeldía.

Carnaval

Las diversas marchas, mítines o protestas, se han convertido en una fiesta, en un complejo espectáculo de música, baile y consignas. Desde las marchas con camiones que tocan música electrónica y otras al son de la batucada que marca el paso de las consignas. O los mítines que dan cabida a poetas, artistas del performance o grupos de punk, rock, ska, etc., que las letras de sus canciones van desde el activismo y el reclamo social hasta frases incentivando a la rebeldía.

En este tipo de protestas hay discrepantes que argumentan que las manifestaciones anticapitalistas no deben ser un festival, ya que no se puede realizar carnavales, puesto que no hay nada que festejar, sino todo lo contrario. Son puntos encontrados sólo en la forma y no en el fondo, ya que se tiene un mismo fin, el grito desesperado de la inconformidad y de ser escuchados.

Disturbios

En manifestaciones de carácter juvenil es común en estos últimos años ver escenas en la televisión en las que se libran batallas entre los cuerpos policíacos y manifestantes. Encapuchados armados con palos y cadenas, atacando a  grupos antimotines. Jóvenes cubiertos con rodilleras, hombreras y cascos o  máscaras anti-gas repeliendo el gas lacrimógeno, balas de caucho y embestidas de macana.

Más que consignas, insultos a las autoridades, gobernantes y grupos en el poder. Destrozan todo lo que consideran parte de la explotación y el mercantilismo y que se interponga en su paso. Pintas en locales comerciales, edificios de gobierno o bancos, con frases como “globalicemos la paz y la justicia” o “capitalismo + explotación = degradación”; la creatividad en este tipo expresiones no tiene límite, todas cargadas de odio hacia el ente contra el que se lucha.

En los grupos pacifistas se da el argumento de la infiltración por parte de provocadores, que sin duda los puede haber; pero lo que es un hecho es que grupos de jóvenes buscan desquitar su rabia en contra del sistema utilizando las “acciones directas violentas”. El pretexto o justificación es la obstrucción al libre tránsito que los policías provocan al cubrir calles para que las marchas no lleguen a su destino o la confrontación por sí misma contra  los ejércitos locales (cuerpos policíacos) que el estado tiene y que es el enemigo a vencer.

Contrainformación

La información esta secuestrada por unas cuantas empresas que difunden lo que les place y que sólo conviene al interés de las clases dominantes. La contrainformación surge de la necesidad de tener una alternativa de orientación y difusión de los hechos que acontecen en el orbe; y es ése el objetivo principal dar a la sociedad una fuente alterna a las cadenas de TV y medios de difusión que están monopolizados y que responden al interés del Gran Capital.

Tiene tres variantes:  la primera es la publicación impresa de revistas, periódicos, volantes y folletos, dando cabida a los diferentes pensamientos y la diversidad de opinión. La segunda es el ciber-activismo, teniendo inmensidad de páginas en la red y el envío de miles de mails a los cibernautas con la única finalidad de concientizar a la población por medio de la información, además de prestarse para la realización de foros, debates, publicación de artículos y ensayos de los diversos sectores del altermundismo; destacando que por primera vez se organizan de una forma internacionalista, ya que se establece una red mundial de medios independientes, recalcando la creatividad y la imaginación del movimiento. Por último, la realización de foros, conferencias, congresos, tanto a nivel local, regional y mundial. Este tipo de eventos tuvo su máxima expresión en el Foro Social de Porto Alegre, Brasil, en julio del 2001 y paralelo al Foro Económico realizado en la misma fecha en Génova, Italia.

Sabotaje

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que sabotaje es “el daño o deterioro para perjudicar a los patronos que hacen los obreros en la maquinaria, productos, etc.”  El sabotaje ha traspasado a las acciones de los obreros en las fabricas y en la actualidad se practica el “sabotaje social” por los inconformes del sistema.

La acción que se realiza al inutilizar cajeros automáticos, casetas telefónicas, quebrar vidrios o causar daños a locales de trasnacionales no es sólo vandalismo, tiene un trasfondo político que esta ligado a la destrucción paulatina y deterioro de las empresas o instituciones que representan al poder. Cuando un joven lanza una piedra a un local de hamburguesas es la forma de gritar su inconformidad de clase dominada y que quiere dañar un poco a este “Gulliver” contra el que esta luchando.

Otro tipo de sabotaje es el realizado con la contrapropaganda. La denuncia pública de las míseras condiciones de trabajo de una empresa o la mala calidad de una mercancía, pueden causar un efecto en el consumo del producto. Este tipo de sabotaje denominado de “Boca Abierta” es tan temido por un patrón como el daño a su maquinaria. Con este tipo de acciones reproducidas en masa se pretende el colapso del sistema y poder instituir uno alterno.

Boicot

Hay variedad de boicots desde la no compra de productos hasta la proliferación y compra de productos “piratas”. Pero hay uno que es el más peligroso para un gobierno cuya legitimidad esté sustentada en el sistema electoral, es el boicot a las elecciones.

Este se da desde la destrucción de propaganda de candidatos, la divulgación de rumores de la legalidad del proceso y sus actores, y la más peligrosa, la incitación a la abstención o a la nulidad de las boletas electorales. Conforme pasa el tiempo los mecanismos de la democracia (ejercer el voto, ser funcionario electoral, observador, etc.) dejan de interesar, los niveles de abstencionismo cada vez se elevan más y el número de boletas nulas se incrementa.

Los boicots electorales, su principal objetivo es inducir el abstencionismo, ya que creen que el simple hecho de ir a una casilla electoral y marcar o romper la boleta para inutilizarla, es una aceptación del sistema electoral, y que los candidatos o partidos no le satisfacen, pero el sistema electoral sí. Es por ello que es más importante que no se vote a que haya votos nulos, para el objetivo de esta táctica. El artículo “Votar vs. Acción Directa” del Fanzine Incivilizado #3 da un claro ejemplo del aliento al boicot electoralVotar es una lotería. Si su candidato no es elegido, entonces toda la energía que usted gasta apoyándolo es echada a la basura, del mismo que el poder que usted pensaba que él ejercería en su beneficio se dirige a otra persona…”,  “votar es un acto de aplazamiento, escogiendo otra persona, sistema o concepto para que represente su propios intereses.” Claramente se nota un desaliento hacia los sistemas con Democracia Representativa y para ésta, las dos acciones son fulminantes, tanto el abstencionismo como la anulación de boletas. Y me pregunto, ¿qué pasaría si en una elección se llegara a niveles de abstencionismo del 90% o si los votos nulos rebasaran los votos del partido ganador?  ¿Qué legitimidad tendría el sistema y el político que nos quiere gobernar?

Conclusiones

I

Esto no es una cuestión de un sector de la humanidad o de algunos países. El movimiento abarca sociedades de EU, la Unión Europea y los gigantes Asiáticos, hasta naciones subdesarrolladas de África, América Latina y Asia, no hay un solo país en el mundo que no tenga entre su población grupos de altermundistas. Conformado de diversas clases sociales y no sólo un sector marginado, ya que hay profesionistas, estudiantes, pequeños empresarios, en sí, de todos de los oprimidos. No es cuestión sólo de intereses que afectan a ciertas clases o sectores, sino que afecta a todo el mundo.

II

No es sólo la construcción de un movimiento, sino también el nacimiento de un nuevo sujeto en sí; no son estudiantes actuando como tales o que buscan su proletarización como lo pretendió la generación mundial del 68, sino figuras sociales centradas con un alto grado de politización. Es el surgimiento de un sujeto político internacional, popular, rebelde, democrático y anticapitalista.

III

En estos movimientos no se divisa un líder o un dirigente que cargue en su espalda el peso de todo el grupo. Esta nueva juventud radical ya no quiere jefes ni comandantes, sino ser protagonista y sujeto. Estos grupos demandan cosas concretas y exigen respuestas definidas. Pero como no tienen líderes conocidos o únicos, no dan posibilidad de establecer negociaciones con las autoridades, no se puede concertar beneficios parciales o particulares con los líderes a cambio de vender toda la lucha. El sistema no tiene margen de maniobra, o cambia o se acrecienta la lucha.

IV

Las acciones, protestas, consignas, disturbios, enfrentamientos y marchas nos pueden gustar o no, podemos estar o no de acuerdo con esto; pero, sin duda, hay un reconocimiento de que — ellos — están haciendo algo por lo que consideran injusto y no están sentados viendo la televisión como si no pasara nada, no se quedan en simples discusiones de café, de lo mal que esta el mundo y sus gobernantes. Ellos no son indiferentes ante las injusticias e inequidades que hay en la sociedad. No han llegado a la insensibilidad que provocan las constantes noticias de muerte, miseria, invasiones, represiones, mentiras y han hecho que a cierta gente les parezca normal. La misma gente en la que están los conformistas, los apáticos, los oportunistas, los delincuentes políticos, los miedosos, los resignados, los mediatizados y los clasemedieros que consientes de su ideología, carentes de cultura propia, siguen esperando en el capitalismo el bienestar para su familia.

V

Indudablemente, esta década será de rebeliones juveniles, estudiantiles o, simplemente, sociales. Ha transcurrido ya casi la mitad y es más frecuente enterarnos de este tipo de manifestaciones. No es para asustarnos, ni ser apáticos, es bueno analizarlo y criticarlo, pero lo que sería fatal es mantenernos indiferentes y al margen. Malcolm X decía “los disturbios en la calle son la voz del pueblo”, si hay este tipo de manifestaciones es por que algo esta fallando, por que tal vez no logren incluir las demandas de muchos y estos se alcen a exigir. Estamos frente a una nueva generación de jóvenes rebeldes y activos, con sueños y esperanzas, que no permitirán que decidan el futuro del mundo sin ellos.

VI

Esto apenas comienza.

Noe García Gómez es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, y Coordinador de Enlace Electoral en el PRD en Aguascalientes.