El Cafecito


Deja un comentario

El frontispicio. Una escena de creación y procreación, por Enrique Puente Gallangos

enrique copia

“Un poeta dijo: Atado al precipicio terrestre, llevo en la frente la marca de quienes me hicieron nacer.” Pierre Legendre.

Podemos estar en el lugar del poeta y pensar al sujeto, que se encuentra atado. Podemos residir desde el jurista y pensar al sujeto, que se encuentra marcado. Podemos ocupar la posición de psicoanalista y escuchar al sujeto hablar del padre y de la madre, que marcan su vida y lo anudan.

Los padres forman parte de la institución de la familia, una institución que amarra, anuda con el lenguaje, institución que con el lenguaje, la cultura y la ley barran a este sujeto. Sujeto barrado, sujeto incompleto, sujeto que se supone completo. Institución que provoca la sensación de un adentro del lenguaje, adentro de las clasificaciones, institución que reprime el afuera y que al reprimirlo genera mecanismos de defensa de lo reprimido. Un afuera que está ahí reprimido y olvidado, pero está ahí.

El Estado, la iglesia, la escuela, así como la familia son instituciones. Instituciones que reprimen el afuera y crean el adentro del sujeto y la sociedad; instituciones que sujetan, marcan, clasifican, dividen y anudad a la sociedad, en un adentro. Instituciones que son cultura, ley y lenguaje. Instituciones que al reprimir el afuera lo harán con dos finalidades: la primera, para ordenar desde adentro; la segunda, para re-producir el lenguaje, la cultura y la ley que permita conservar el orden y continuar la vida. Instituciones de vida, creación, reproducción; pero también instituciones de muerte. Muerte para todo aquel que sea parte de la sociedad y aun aquel que no lo sea. Muerte para el sujeto que pretenda atentar con la institución. Vida y muerte son los dos fines de las instituciones, garantizar la vida y la muerte.

En el frontispicio de toda institución se encuentra inscrita una leyenda. Una leyenda que reza sobre la vida y la muerte de lo social. Como reproducir lo social, como reproducir el discurso, la cultura y la ley que le permitirán conservar el orden y el adentro. Pero al mismo tiempo reprimir, sancionar a todo aquel que sea parte de la sociedad y aun al que no lo es, y que pretenda atentar contra la reproducción y la vida de la institución.

En el frontispicio de toda institución se encuentra inscrita también la imagen de aquel que será el encargado de garantizar la vida y la muerte, de garantizar la reproducción y la represión. Imagen que es semejante a nosotros, imagen que es de carne y hueso, imagen barrada y en falta.

En el frontispicio hay algo que está ahí, pero que es inasible al sujeto y a la sociedad. La institución es una imagen de la totalidad, de la plenitud, de la universalidad, de la inmortalidad; una imagen del poder. Del poder del discurso, del lenguaje, de la ley de un simple mortal, barrado, individualizado, ignorante e incompleto sujeto.

El “presidente light” es la imagen de eso que sí se ve. Se ve y que no se quiere ver. Eso que se ve y de lo que no se quiere decir. El “presidente light” es una copia de esa imagen del poder. El “presidente light es una mala copia de esa imagen del poder. El “presidente light” que gobierna este país, es imagen virtual. Imagen virtual que genera una sociedad virtual, sociedad virtual de vida y muerte. Sociedad virtual de vida y muerte desde adentro. Un afuera está ahí; está ahí para que leamos, escribamos una historia diferente de lo social, de las instituciones. Una historia diferente que pueda representar una escena diferente.

 

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

 


Deja un comentario

Los enamorados de Janitzio, por Enrique Puente Gallangos

enamorados copia

Es un hecho que el deseo del sujeto se encuentra condicionado por la familia, la sociedad, la religión, la cultura; en fin, en el Otro que tiene algún poder sobre él.

En México las actuales reformas Constitucionales que ha propuesto el “presidente light” y que han legislado los serviles diputados y senadores provocan cambios en la perspectiva de vida del sujeto. Hacer un análisis sobre sus efectos nos llevaría por la vía económica, política o jurídica. Hoy trataremos de hacer un análisis diferente. Para hacer un análisis diferente no trataremos de alejarnos de lo económico, político o jurídico, simplemente utilizaremos otro escenario para hacerlo. El cine mexicano será la propuesta para este análisis, el cine como una forma de arte, arte que es capaz de captar y hablar de lo inconsciente del sujeto, arte que devela lo que la económica, la política y el derecho no pueden decir.

Emilio Fernández “el indio”, dirigió la película  “Maclovia” o “Belleza maldita” como fue conocida fuera de México. Película ubicada dentro del género drama-romántico. Drama de vida, drama de amor, drama de poder, drama que marca la vida de Maclovia y José María. Drama que se ubica en un Estado Michoacán, en una isla Janitzio. Drama de amor que es marcado por el Otro: En la familia el padre, en la cultura los usos y costumbres morales de Janitzio, en lo religioso el cura católico y sus mandamientos, en lo económico el tener y el no tener una canoa para pescar, en lo jurídico el cruce de leyes locales, estatales y federales.

Como podemos leer, el deseo de Maclovia y “Chema” está condicionado por el Otro. El padre que desea a su hija incestuosamente y que no hay en el mundo un hombre mejor que él para amarla; la iglesia, que para someter al “indio” usa los dioses prehispánicos para que desplacen el amor por el dios católico y limiten el deseo de los enamorados; “el tendero”, quien controla la tienda de raya del pueblo que le venderá la canoa a “Chema” y que nunca terminará de pagar; la costumbre y el uso que reza que “la mujer de Janitzio es para el indio de Janitzio”. Por si fuera poco para estos enamorados una orden de arriba, ¡de hasta arriba!, del gobierno michoacano que atiende una orden del gobierno Federal. El envío de un destacamento militar para poner más orden o represión a los enamorados de Janitzio.

El drama llega con el comisionado del gobierno federal; el ejército. Este comisionado, representado por un sargento de “ojo azul” y que odia a los “indios”, es la figura que, pretendiendo reprimir a los enamorados, desencadena un desorden en Janitzio. El comisionado investido de poder, de autoridad, irrumpe en la escena amorosa de Maclovia y “Chema”. Perverso de poder federal, estatal y amoroso, aparece como el sujeto ideal para el padre, para la iglesia, para el tendero y para Janitzio. Por enzima de Maclovia, “Chema” y todos los demás, decide hacer su propia ley y reforma abruptamente todas las demás. Glorificado por el poder y autoridad encarcela a “Chema” y le pone a Maclovia en una paradoja de amor “si lo amas, demuéstralo con un sacrificio de amor”. Esta irrupción sobre la ley no es sin consecuencias. El pueblo intenta linchar a Maclovia porque se viola su máxima, “la mujer de Janitzio es para el indio de Janitzio. Ni el padre, ni el cura, ni el tendero pudieron sostener su represión. Fue el pueblo de Janitzio quien se organiza y decide defenderse ante la supuesta violación de su ley. El amor de Maclovia y “Chema” puede ser irrelevante para este análisis, para Janitzio, para Michoacán, para el gobierno Federal. Pero una decisión del gobierno Federal fue determinante para la vida de dos “indios”, de dos enamorados, de dos sujetos de Janitzio, dos sujetos de Michoacán y de dos Mexicanos.

Historias como éstas, como estas historias de amor, que en apariencia nada tienen que ver con las decisiones del gobierno federal, estarán aún por verse y contarse.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


1 comentario

La Constitución está obesa. Crónica de un infarto anunciado, por Enrique Puente Gallangos

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Una clase media obesa no representa un exceso de comida, representa un vacío de autoridad y de legitimidad que angustia. Una Constitución obesa de reformas constitucionales, representa el vacío de autoridad y de legitimidad que angustia. Vacío de autoridad y legitimidad, el vacío no connota algo que está por venir sino algo que ya no está. La sociedad no está esperando autoridad, está demandando lo que se fue de la autoridad, su legitimidad.

Los juristas en sus discursos fracasarán y fracasarán al repetir el lenguaje de legalidad, al intentar explicar lo inexplicable. Lenguaje jurídico que al parecer solo ellos entienden. Sé bien que los juristas actúan a veces inconscientemente como apóstoles del poder y se dedican solo a repetir la palabra del señor, del señor del poder, del señor que creo las escrituras sagradas de derecho.

Pero a veces los juristas actúan conscientemente como perversos que sí saben, que saben lo que están diciendo y haciendo y se convierten en cómplices de la palabra del señor. El espíritu santo que permitió el milagro tiene nombre y apellido, su nombre “capitalismo” y su apellido Azcárraga, Slim, Guzmán, Gates, etc…

La clase media está obesa de los excesos que ofrece el capitalismo, excesos de goce. Goce de Gadgets desechables: Goce de celulares, ropa, alimentos chatarra, Sony PlayStation 4, viajes, bebidas, televisores, autos, etc…. Las clases sociales obesas, la menos que media y la más que media también están obesas ante el vacío de autoridad y legitimidad. La Constitución Política de este país no podría quedar atrás de obesidad. Las pasadas reformas Constitucionales, hasta la educativa, hicieron engordar físicamente, visualmente un centímetro de espesor, respecto a la Constitución 2012. Imagínense lo que será la Constitución para el 2014, cuando aún faltan las reformas: energética, política, fiscal, penal y la que sea necesaria para justificar el vacío de autoridad y legitimidad en el que vive este país.

Angustia que se incrementa con los usos y costumbres muy mexicanas, angustia que se incrementa con practicas capitalistas globales; muy españolas, muy norteamericanas, chinas, japonesas, etc…. Este vacío de autoridad y legitimidad provoca en lo social una búsqueda compulsiva de autoridad y legitimidad. Y el capitalista atento a esa falta, a esa demanda les ofrece su palabra mágica “La oferta”. Búsqueda compulsiva que se incrementa ante la demanda de autoridad y legitimidad y que las costumbres locales, regionales, nacionales y globales ofrecen una respuesta. Respuesta capturada por el señor, por el señor capitalista. Navidad,  halloween, el año nuevo son solo ejemplo de ese goce global, de ese exceso en el que cae irremediablemente la sociedad. El día de todos los santos y las santas, de los maestros, de las madres, día del teletón; son ejemplos de ese goce nacional y regional.

Las reformas constitucionales que están por venir, los goces globales, nacionales y regionales que están por venir; nos  indican el exceso por venir. La obesidad social, la obesidad constitucional, los excesos de goce, las practicas perversas del señor, del señor capitalista; se presentan como síntomas de la falta de autoridad y legitimidad. Síntomas que nos pueden estar anunciando un infarto, un infarto por venir. “No hay vicios más difíciles de erradicar que aquellos que popularmente se consideran como virtudes”, nos dice Edith Warthon. Si ahora el Presidente “light” y los legisladores y sus apóstoles resaltan las virtudes de estas prácticas reformatorias a la Constitución, nos están anunciando según que, estas virtudes se pueden convertir en el peor de los vicios en el que puede llagar a caer este país.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

El secuestro de un amor-democrático, por Enrique Puente Gallangos

El secuestro de un amor democrático1 copia

La forma del Estado y del gobierno de un país se encuentra deónticamente normativizada en su Constitución Política. En México, en el artículo 40.

El Estado es el representante jurídico de la nación, la nación está compuesta por su territorio, espacio aéreo, subsuelo, áreas marítimas, ríos,flora, fauna, pueblo, lenguaje, usos, costumbres, cultura, etc. Pero en el citado numeral constitucional se encuentra la ideología de la nación, ideología que crea y orienta la imagen y el camino del Estado. Imagen y camino a la cual tendrá que someterse el gobierno de este país.

El artículo 40 dice: “Es voluntad del pueblo mexicano constituirse….” Derivado de la lectura tenemos claro que: fue, es y será voluntad del pueblo constituirnos. El artículo 39 de la Constitución Política firma y confirma lo dispuesto en el artículo 40.El articulo 40 sigue diciendo: “…en una República representativa, democrática, laica, federal….”. Claro esta el pueblo tendrá que ejecutar su voluntad soberana y darse su propia forma de gobernar la cual hay que imaginar y aplicar. Si bien es cierto que la imposibilidad de ejercitar la voluntad de manera directa, provocó un primer desplazamiento a un proceso electoral. Pensaríamos que aun así ejerceríamos nuestra voluntad de manera directa; pero parece  que no fue así y fue necesario un segundo desplazamiento de esa voluntad a los partidos políticos. Los partidos políticos como intermediarios de esa voluntad.

Ahora preguntémonos ¿tenemos aún el derecho de ejercer nuestra voluntad directamente? Bueno, ahora esa voluntad estará controlada e imaginada por el Estado y por los partidos políticos. Una control jurídico y político, un control deóntico e ideológico imaginado y creado por estos y no por lo dicho por el artículo 40 de nuestra Constitución Política. Lo primero que diremos es que la Constitución ha dejado de decir; que el artículo 40 ha dejado de decir, que nosotros hemos dejado de decir. Ahora preguntémonos ¿quién dice lo que quiere y cómo lo quiere? Quien lo dice ahora es y será el Estado, el gobierno y los partidos políticos. Aun así pensaríamos que el Estado y sus instituciones, el gobierno sirviéndose de ellas y los partidos políticos limitados por el Estado buscarían la manera de enamorar al pueblo democráticamente y provocar un amor. Un amor democrático. Un amor democrático en el que el pueblo confíe en su gobierno y este gobierno en el pueblo.

Pero cada sexenio, cada trienio, nos llega una nota mediática en el mejor de los casos, nota mediática que anuncia, nota mediática que dice, que dice y anuncia lo que desean el Estado, el gobierno y los partidos políticos. Una nota que pide; que pide mucho, que pide que expreses tus derechos políticos electorales, que votes.

Parece ser que no tenemos lo suficiente para cubrir el costo, para costear el deseo de los partidos políticos y del gobierno, por ello nos lo vuelven a pedir y nos lo vuelven a pedir. Más de 189 años de pedirle al pueblo de México. Esta repetición nos hace pensar que nuestra voluntad está secuestrada. El amor democrático está secuestrado. Secuestro perpetrado por la Partitocracia y el gobierno. Nuestra voluntad está secuestrada, nuestro amor democrático está secuestrado y el precio lo hemos pagado y lo seguiremos pagando sexenio tras sexenio.

Pero se ha dado un tercer desplazamiento. El de los poderes fácticos. Los poderes fácticos le han mandado la orden, orden que se escribió en una nota. El actual gobierno “light” comandado por más de 6 cientos de legisladores y por un Ejecutor como autor no intelectual acatará la nueva voluntad, escrita en una nota. Nota que tenemos que pagar. Esta nota dice. Reformen la Constitución Política y que se ejerza mi voluntad.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


1 comentario

¿De qué se ríe?, por Enrique Puente Gallangos

RIE copia

“Seré curioso señor Ministro, de qué se ríe, de que se ríe” ¿una pregunta?, ¿una demanda? Escribe Benedetti ante el gesto del Perverso, ante el gesto del Ministro, ante el gesto del Padre, ante el gesto del Otro, ante el gesto del Presidente, ante el gesto del Poder, ante el gesto del “Pacto por México”.

El “Pacto por México” se ríe, ¿de qué se ríe? La risa está relacionada con el inconsciente del sujeto, por lo que plantea dos escenarios: el primero consigna a la felicidad, complacencia ante el deseo satisfecho, ante la plenitud, ante el placer; el segundo consigna un elemento de tención, miedo, ira, angustia, dolor, de goce.

Algunas madres podrían decir con verdad que la primera sonrisa de su hijo recién nacido fue expresada después de haberse saciado. Un México que ronda entre la neurosis y la esquizofrenia podría tener como única respuesta ecológica la risa. Pero el mexicano no ríe, solo ríe quien tiene poder ¿de qué se ríe? ¿De que se ríen “quienes nos representan” y que deciden pactar sin consultar?

Los gadgets Constitucionales seguirán ocupándonos. El “pacto por México” envió al Congreso de la Unión la “reforma fiscal”. Una “reforma” que solo beneficiará al 10% de mexicanos y de los no mexicanos. Reforma que limita el crédito y aumenta los intereses, reforma que protege a más de 70 Bancos y que sostiene la risa de dos de ellos con el monopolio de los cajeros automáticos. Reforma que otorga a los que ríen la posibilidad de cobrar de 20% a 40% de intereses para hipotecas, compra de vivienda, autos, en fin para todos aquellos que no serán beneficiados con la “reforma” pero que serán utilizados y que somos el 90% de los mexicanos y no mexicanos.

Éstas y esta  “reforma fiscal” puede ser que nos quite la risa de ser aprobada, pero es seguro que desde ahora mantiene con una sonrisa perversa a los integrantes del “Pacto por México” y a los Banqueros.

¿De qué se ríe? Pulsión de muerte disfrazada de Principio de placer. Este enmascaramiento de la pulsión de muerte que nos devela la “reforma fiscal” no será sin consecuencias: Millones de mexicanos padecerán la angustia, tención, vacío que provocara su renuncia al principio del placer. Dejar de reír podría ser una sentencia, pero como vamos a dejar de reír sino sabemos lo que es reír, sino reímos como el recién nacido que acaba de saciar su hambre y un poco más. Si en cambio tienen ya esa sonrisa que provoca la “reforma fiscal” a los que van a saciarse con el uso de la banca y el crédito, que van a saciarse hasta el cansancio y un poco más, cansancio que les provocara una sonrisa, una sonrisa como la del recién nacido. Lo que tiene gracia para unos será la desgracia de los otros.

Renunciar a reír parece ser el precio que hay que pagar por la elección del “Presidente light y sus tres apóstoles”. Estos apóstoles que son rojos, azules y amarillos, apóstoles de la risa y de la renuncia de ella. Parece que esta renuncia a reír es genética y congénita. La heredamos desde 1917 con la Constitución y la heredamos de los perdedores de la Revolución, de la Independencia y de la Colonización.

Perdedores que ahora somos ganadores, ganadores del “cristianismo democrático” y que  tenemos el poder del sufragio para nombrar a nuestros apóstoles. Cuando se publique este artículo habremos ejercido nuestro derecho a perder la risa, se habrá consumado la elección de apóstoles municipales, apóstoles legislativos Estatales en una buena parte de este país. Como podremos ver algunos estarán riendo por el triunfo y otros dejaremos de hacerlo. “Cómo traicionan el patrimonio mientras el gringo nos cobra el triple”,  Benedetti.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

Los Gadgets Constitucionales. “Deseos de una lógica capitalista”, por Enrique Puente Gallangos

enrique

Las Reformas Constitucionales iniciadas por el “Presidente light” a finales del 2012, las realizadas en el 2013 y las que vengan, se nos presentan como un síntoma. Un síntoma que nos indica algo: Primero; que las reformas son a la Constitución; una Constitución que al parecer del Presidente, el Congreso de la Unión y de las Legislaturas de los Estados, no es considerada una estructura político, social, cultural, económica y lingüística, sino como dice Ferdinand Lasalle “una simple hoja de papel”,  “una simple hoja de papel” que puede ser garabateada, mancillada, violada impunemente. Llama la atención que la Asamblea del Distrito Federal no interviene en dichas reformas ¿la razón? Porque el numeral citado no lo dice y porque dicha Asamblea no es considerada un Congreso. Tecnicismos Constitucionales que lo impiden, ya que la Asamblea del Distrito Federal es el Órgano Legislativo de la Ciudad de México y que sus leyes no solo tienen esa cualidad de ser leyes, sino que en los pasados tres sexenios han tenido la claridad para identificar el contexto sociológico local, universal y global en el que se sitúa la Ciudad de México y hacen leyes que sirven como modelo para la vida política no solo del DF sino servirán como modelo a seguir  en todo el país.

Segundo; estas reformas al no ser consensadas, consultadas a la sociedad, no son legítimas sino impuestas. Imposición hecha por los poderes reales de poder como partidos políticos, empresas, sindicatos, etc. Imposición de factores fácticos de poder como intereses capitalistas, como empresas dedicadas al goce desenfrenado del sujeto, empresas manipuladoras que provocan el deseo, deseo de consumir, empresas que crean, producen y ofertan objetos, objetos que generan el goce, goce de compra y consumo.

Estos síntomas de ilegitimidad y de provocación social son invisibles a la lente de ese sujeto-consumidor. Invisibilidad provocada por la perversa psique mediática, provocada por el poder psíquico de la “lógica capitalista”. Lógica que muestra que si eres consumidor eres mexicano, y si eres mexicano tienes derechos, y si tienes derechos éstos son humanos, y si son humanos no pueden ser dañinos para el hombre.

Identificando esta sintomatología reformista constitucional, podemos decir que más que reformas, son “Gadgets” como dice Jaques Lacan “objetos de consumo, producidos y ofertados por la lógica capitalista”. Lógica capitalista que necesita ingenuos que compren y consuman, y de quienes se aprovechen de ellos. Ingenuos que compramos,  consumimos y gozamos.

La gran mayoría de estos sujetos-consumidores somos los que eligieron al “Presidente light” y los que no. Capitalistas que contratan a científicos, técnicos y profesionistas de todos los ramos, que se dediquen a producir objetos de goce, “Gadgets” producidos y ofertados para ser comprados y digeridos por nosotros. Gadgets Constitucionales que solo sirven de simulación social, Gadgets Constitucionales que solo sirven a la “lógica capitalista”, Gadgets Constitucionales de consumo breve, que no generaran ningún lazo social, ningún lazo nacional. Gadgets Constitucionales desechables sin una lógica social.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.