El Cafecito


Deja un comentario

¡Ayotzinapa! Un síntoma del fracaso de la distribución del goce mexicano, por Enrique Puente Gallangos

10901687_10152778344019585_1745392921_o

Desde el discurso del psicoanálisis entendemos que la instauración de la Ley en el sujeto y en lo social, tiene que ver con la castración. Una castración que se instaura a través del otro y del lenguaje.

Respecto de lo social, esta Ley parte la escena de que lo real es imposible de nombrar, pero que está ahí, y se instaura en un escenario binario. Por un lado se instaura el campo de lo simbólico, por otro que es el mismo, se instaura el campo de lo imaginario, como consecuencia de la instauración del simbólico. El campo de lo simbólico es el campo de lo normativo, institucional, del Derecho. Jaques Lacan en el Seminario XX dice que “la esencia del derecho; distribuir el goce”. Se formula en ese momento una consigna universal ¡sólo podemos gozar dentro del Derecho!, castración que implica la construcción de una ficción estructurante, que nos aparta de la posibilidad de una relación armónica en lo social, que nos excluye de cualquier intento de compatibilidad entre del Derecho y del sujeto en sociedad. ¡Sólo podemos gozar dentro del Derecho! Tiene como pretensión ordenar, clasificar, medir, nombrar; limitar la conducta del Sujeto y las conductas sociales.

Generando la ilusión, el Imaginario del bien común, libertad, justicia, igualdad; es para todos, porque todos somos iguales. ¡Ayotzinapa! Como un síntoma del fracaso de la distribución del Goce Mexicano; dice algo: ¡Solo podemos gozar dentro del Derecho! Está dejando de ser una consigna universal, se ha forcluido un significante, solo podemos. Ahora la consigna es ¡gozar dentro del derecho!, lo que nos lleva plantearnos ¿Quiénes ya no podemos gozar? ¿Quiénes son los que ahora gozan?

La caída del muro de la Ley, de la norma, de la autoridad nos confunde. La caída del muro, es la caída del límite que distribuía el goce; está desapareciendo. Las clasificaciones, las medidas, los significados, la libertad, la justicia, la igualdad esta puesta a prueba; a juicio, al juicio de lo social. ¡Ayotzinapa! Es un síntoma, es un síntoma del fracaso de la distribución del Goce Mexicano; los límites entre gobernantes y gobernados no están más, los límites entre el cielo y el infierno, entre ángeles y demonios no están más: Hoy en México el presidente “light”, la tremenda corte y los 628 cínicos que integran el congreso de la Unión actúan sin límites. ¡Ayotzinapa! Es un síntoma de lo que está por venir a nivel Federal, Estatal, Municipal y Global. Desde lo global, los derechos humanos a la deriva; desde lo municipal, los grupos étnicos a la deriva; desde los Estatal los estudiantes a deriva; y desde lo Federal todos a la deriva: los ángeles, los demonios, los presuntos, los inocentes, los ciudadanos, los migrantes, los sicarios, los maestros, los que nos resistimos, los reprimidos, todos. Todos estamos expuestos al vacío, al riesgo.

Un Estado garantista de los derechos humanos, se perfila construir en México, iniciando no fortuitamente en la procuración y administración de justicia. Los nombrados “juicios orales”; apareciendo como un instrumento tecnológico y novedoso, en respuesta a una “sociedad del riesgo” Ulrich Beck. Pero desgraciadamente los “juicios orales” no aparecen como un fortalecimiento de la ficción jurídica no toda, sino como verdad toda y única, la del Código Penal. Una verdad plena y sin límites, ahora el nuevo Código Penal Federal promulgado por el presidente “light”. El sistema penal garantista no es más que un síntoma de lo que se repite, no es más que la repetición del “derecho penal del enemigo”, ese derecho penal del enemigo que no es más que la repetición de la “sagrada congregación del santo oficio”. Terrorista es todo aquel sujeto, que no esté de acuerdo con el presidente “light”, que es estudiante, que lea y que asumiendo una actitud neurótica se resista y avance organizadamente por las calles, gritando demandas, demandas de una barrera que limite el goce, democracia, legitimidad. Los síntomas seguirán apareciendo y desapareciendo; 43 estudiantes desaparecidos, 11 terroristas aparecen consignados por gritar como neuróticos el pasado 20 de Noviembre en el Distrito Federal, se suman a larga lista de desaparecidos. ¡Ayotzinapa!, ¡Los 11 del 20 de Noviembre! *

*Indica lo que está por ser nombrado, y que es parte de los síntomas del fracaso de la distribución del goce mexicano.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

Anuncios


1 comentario

¿De qué se ríe?, por Enrique Puente Gallangos

RIE copia

“Seré curioso señor Ministro, de qué se ríe, de que se ríe” ¿una pregunta?, ¿una demanda? Escribe Benedetti ante el gesto del Perverso, ante el gesto del Ministro, ante el gesto del Padre, ante el gesto del Otro, ante el gesto del Presidente, ante el gesto del Poder, ante el gesto del “Pacto por México”.

El “Pacto por México” se ríe, ¿de qué se ríe? La risa está relacionada con el inconsciente del sujeto, por lo que plantea dos escenarios: el primero consigna a la felicidad, complacencia ante el deseo satisfecho, ante la plenitud, ante el placer; el segundo consigna un elemento de tención, miedo, ira, angustia, dolor, de goce.

Algunas madres podrían decir con verdad que la primera sonrisa de su hijo recién nacido fue expresada después de haberse saciado. Un México que ronda entre la neurosis y la esquizofrenia podría tener como única respuesta ecológica la risa. Pero el mexicano no ríe, solo ríe quien tiene poder ¿de qué se ríe? ¿De que se ríen “quienes nos representan” y que deciden pactar sin consultar?

Los gadgets Constitucionales seguirán ocupándonos. El “pacto por México” envió al Congreso de la Unión la “reforma fiscal”. Una “reforma” que solo beneficiará al 10% de mexicanos y de los no mexicanos. Reforma que limita el crédito y aumenta los intereses, reforma que protege a más de 70 Bancos y que sostiene la risa de dos de ellos con el monopolio de los cajeros automáticos. Reforma que otorga a los que ríen la posibilidad de cobrar de 20% a 40% de intereses para hipotecas, compra de vivienda, autos, en fin para todos aquellos que no serán beneficiados con la “reforma” pero que serán utilizados y que somos el 90% de los mexicanos y no mexicanos.

Éstas y esta  “reforma fiscal” puede ser que nos quite la risa de ser aprobada, pero es seguro que desde ahora mantiene con una sonrisa perversa a los integrantes del “Pacto por México” y a los Banqueros.

¿De qué se ríe? Pulsión de muerte disfrazada de Principio de placer. Este enmascaramiento de la pulsión de muerte que nos devela la “reforma fiscal” no será sin consecuencias: Millones de mexicanos padecerán la angustia, tención, vacío que provocara su renuncia al principio del placer. Dejar de reír podría ser una sentencia, pero como vamos a dejar de reír sino sabemos lo que es reír, sino reímos como el recién nacido que acaba de saciar su hambre y un poco más. Si en cambio tienen ya esa sonrisa que provoca la “reforma fiscal” a los que van a saciarse con el uso de la banca y el crédito, que van a saciarse hasta el cansancio y un poco más, cansancio que les provocara una sonrisa, una sonrisa como la del recién nacido. Lo que tiene gracia para unos será la desgracia de los otros.

Renunciar a reír parece ser el precio que hay que pagar por la elección del “Presidente light y sus tres apóstoles”. Estos apóstoles que son rojos, azules y amarillos, apóstoles de la risa y de la renuncia de ella. Parece que esta renuncia a reír es genética y congénita. La heredamos desde 1917 con la Constitución y la heredamos de los perdedores de la Revolución, de la Independencia y de la Colonización.

Perdedores que ahora somos ganadores, ganadores del “cristianismo democrático” y que  tenemos el poder del sufragio para nombrar a nuestros apóstoles. Cuando se publique este artículo habremos ejercido nuestro derecho a perder la risa, se habrá consumado la elección de apóstoles municipales, apóstoles legislativos Estatales en una buena parte de este país. Como podremos ver algunos estarán riendo por el triunfo y otros dejaremos de hacerlo. “Cómo traicionan el patrimonio mientras el gringo nos cobra el triple”,  Benedetti.

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

Presidente light, por Enrique Puente Gallangos

presidente

En la “frankenstiana” y “parchada” Constitución mexicana, la nuestra, Constitución que, recordemos, es “Política”, se encuentra instituido en el artículo 49 que: el “Supremo Poder Federal” se dividirá para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El contexto genealógico en el que se ha desarrollado la vida de nuestro país México, ha provocado que la figura del “Supremo Poder Federal” se deposite fácticamente en los hechos en el Poder Ejecutivo y no en los otros dos Poderes.

Hemos engendrado un modelo basado en el “Presidencialismo”. Presidencialismo que desde 1917 controla los destinos del “Supremo Poder Federal”, los destinos de los 31 Estados, la Ciudad de México Distrito Federal (La ciudad de México en proceso de emancipación) y de México como Nación.

La figura del Poder Ejecutivo se encuentra instituida en el artículo 80 de la Constitución y depositada este Poder en “uno solo individuo” denominado Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. En este tótem denominado Presidente, si instituyen dos figuras: la primera la de ser Jefe de Gobierno y la segunda la de ser Jefe de Estado. Es pues estructurada por la Constitución esta doble personalidad, esta personalidad bipolar. En general se entiende que estas dos personalidades bipolares serán actuadas y desempeñadas por “un solo individuo”.

La primera actuación supone gobernar este país y la segunda supone representar a este país. Puestas las reglas de este juego en la Constitución develan la naturaleza bipolar y psicótica de esta figura bipolar depositada en el Presidente. Argumentaremos sobre el actuar Real del Presidente, del Presidente impuesto por unos cuantos y electo por una minoría, pero que nos gobierna y representa a todos. Es pues este Poder Ejecutivo, depositado en el Presidente y representado y actuado en México por un sujeto, común y corriente como nosotros. En lo Real, podemos ver que tenemos un “Presidente light” que solo actúa como Jefe de Estado, que solo actúa como imagen y deja en los otros el actuar de Jefe de Gobierno, otros que son sus subordinados, sus amigos, otros sujetos comunes y corrientes.

Si tomamos los significantes, el término “light” connota en el otro, otro consumidor, ciudadano, este otro interpreta “light” como: ligero, no dañino, sano, dietético y bueno. Consideramos que la actuación del Presidente solo como Jefe de Estado, como imagen, como “Presidente Light” no debe tomarse a la ligera. Es dañina por que omite el mandato Constitucional, no es sana para un país que ve en el Presidente a un tótem “light”, no es nada dietética para un país obeso de impunidad, desigualdad e injusticias y no será nada bueno que sean otros subordinados o sean Otros intereses, poderes facticos nacionales e internacionales los que estén gobernando este país. Como todo lo “light” solo crea una falsa expectativa, una falsa imagen, un falso discurso. Discurso que por cierto solo podrá ser leído en la televisión, en los medios electrónicos e impresos. Discurso “light” de un Presidente a medias, un Poder Ejecutivo a medias.

 

 

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

Homo Sacer: Los judíos, los musulmanes y los maestros, por Enrique Puente Gallangos

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Las condiciones sociopolíticas modernas en México, contrastadas con los intereses económicos del capitalismo global; el Estado corrupto tradicionalista y los derechos humanos de los pueblos originarios en México se localizan en una misma escena. Intereses nacionales, intereses regionales, intereses globales se encuentra programados como robots por intereses económicos globales.

El homo sacer es una figura del derecho romano, donde la vida y la muerte son toleradas por el orden jurídico, esto es: matar al otro sin responsabilidad penal. Otra idea de homo sacer “es aquel a quien el pueblo ha juzgado por un delito, pero no es lícito sacrificarle, pero quien lo mate no será condenado por homicidio” Agamben Giorgio.

También pude connotar homo sacer “no poder ser objeto de sacrificio, por esta única razón y muy sencilla razón: Lo que es sacer está ya en posesión de los dioses” Agamben Giorgio.

El capitalismo global o el Otro con mayúscula siempre exige para justificar-se un sujeto, un hombre que sacrificar. Históricamente los judíos y los musulmanes han sido uno de estos hombres que han sido escogidos para ser sacrificados. El Estado determinará los mandamientos jurídicos que no deben ser violados y en caso de ser violados este homo sacer será sacrificados. Solo pues los delincuentes serán sacrificados por el ministerio público, por los jueces penales federales y locales.

La pregunta es ¿quiénes son los que acusan a estos hombres que serán sacrificados?

En México son los medios de comunicación al servicio del Otro los que señalarán a quienes hay que sacrificar. ¿Quién es el delincuente? Los maestros Oaxaqueños y Guerrerenses son los delincuentes, solo los hombres a sacrificar, son el homo sacer de México.

Claramente podemos ver dos tipos de sujetos, los sujetos sacrificables y los sujetos insacrificables. La tensión se genera no cuando los sujetos sacrificables cometen delitos, la tensión se genera cuando los sujetos insacrificables son los que violan la ley. Es pues ubicado la tensión no en el homo sacer, a fin de cuentas el es el que será sacrificado para justificar el modelo capitalista. En punto de tensión se situaría cuando el insacrificable viole la ley. Es ahí donde el pueblo se cuestionara la posición de santidad, de autoridad que estas personas ostentaban, política, jurídica y económicamente. Esto es lo que el gobierno Mexicano quiere evitar con el homo sacer que el pueblo pueda ver que los insacrificables son los siervos del Otro, del amo, del capitalista. Evitar que los quiten de su lugar de Dioses. Evitar que veamos que son solo una ficción. Los maestros de Oaxaca y Guerrero son los delincuentes, son los homo sacer pero al desafiar al sistema jurídico ponen al desnudo la violencia del orden jurídico mismo, violencia por acción y también violencia por omisión como es el caso que se han presentado el actuar de la autoridad insacrificable. Tal desafío del orden jurídico por parte del homo sacer provoca tanto el repudio como la admiración de la gente. “no se la juzgará (a la vida) por ser culpable, sino que se la hará culpable para que pueda ser juzgada (y condenada)” Esposito Roberto.

 

 

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

D’ Gordillo, por Richard Nowell

SONY DSC

Ahora con tanto bombardeo por parte de los medio, me pareció importante resguardarme un poco de tal, y reflexionar al respecto:

Ahora con tanta noticia sobre lo mismo, lo más preocupante creo yo, no es siquiera que la Gordillo haya estafado a su gremio con una cantidad que no es la que figura en los medios (los que se han interesado en indagar un poco, saben, o al menos sospechan que tras más de veinte años en la dirigencia nacional del SNTE, ese monto resulta ridículo), ni tampoco me alarma que todo esto pueda ser una cortina de humo para las reformas que se avecinan, ni el cómo se logró cambiar los reflectores del tema de la reforma educativa, a la cual eficazmente supieron restarle importancia.

Lo más indignante es que aún y después de tantos años de corrupción y desfalco a su “séquito”, éste haya desarrollado una dependencia hacia la lidereza que tanto daño les ha causado; una dependencia comparable únicamente con el famoso síndrome de Estocolmo, donde el vínculo y lealtad que el capturado le prodiga a su captor, a ojos externos, resulta absurdo. Pero no es así, no creo que este síndrome pueda manifestarse en grupos sociales tan extensos como el sindicato en cuestión (si algún sociólogo llegar a leer esto, que me corrija al instante, se lo agradeceré [corrijo: investigando un poco resulta que es factible rastrearlo en las empresas, lo cual me hace suponer que existe la posibilidad de que en determinados grupos sociales también se pueda presentar], aún así, permítanme continuar en la misma línea), lo que a mi parecer sucede aquí, es una consecuencia del germen propagado desde hace décadas en toda la república mexicana; “la adulación al dinero por sobre cualquier otra -cosa-”, presente en cualquier ámbito de nuestras vidas: todos los días somos testigos de una o de otra forma como la admiración hacia los artículos de lujo nubla nuestra capacidad para dilucidar la proveniencia de tales artículos, en palabras de mi abuelo; a nadie la importa cómo es que aquel señor ha logrado comprarse ese carrazo, de lo que todos hablan, y lo único que importa, es lo chingón que se ve cuando lo maneja por la avenida. Eso, es lo más repugnante: adular, apoyar y reconocer públicamente a un líder de esta clase, sin importar todas las pruebas que existan en su contra. Es un acto de desvergüenza, un acto que raya en lo salvaje (según la RAE, este adjetivo se utiliza para nombrar personas tercas, necias, zafias o rudas, de igual manera cuando se hace referencia a pueblos primitivos y a sus integrantes), presente en lo cotidiano de nuestras vidas, tan presente, que se ha vuelto parte de nuestro pasado, razón por la que es visto de manera (desafortunadamente) común y corriente. Acá, el que no tranza, no avanza, por lo tanto, todos quieren apoyar o estar cerca del ratero con más prestigio, a ver si se le cae alguna borona, sin importar si nos embarramos las manos en el proceso, al fin y al cabo, lo importante es eso, atiborrarnos de lujos sin importar el costo. Al fin y al cabo, cuando nos llamen a declarar, o incluso llegado el momento en que la historia nos juzgue, pasaremos desapercibidos: Acá, los ladrones son vistos como gente exitosa, y para prueba, tenemos mucha tela de donde cortar entre tanto y tan exitoso representante público.

 

Richard Nowell es estudiante de la licenciatura de Lenguas y literaturas hispánicas, miembro activo de la Semich, miembro honorario del CCMO (Círculo Cultural Melchor Ocampo)


1 comentario

Un sujeto NO gobernado por Peña, por Enrique Puente Gallangos

pinata copia

Es común que en el discurso diario del sujeto (A) mencione cosas como: El ser  estudiante, ser ciudadano, ser cristiano, ser feminista, ser amante, ser gobernado.

El ser del sujeto está condicionado al otro como yo. Karl Marx dice en su obra El Capital “Este hombre, por ejemplo, es rey porque los otros hombres se comportan ante él como sus súbditos”. Slavoj Zizek dice “Ser rey, es un efecto de la red de relaciones sociales entre un rey y sus súbditos”. En esta lógica podemos identificar, primero, que existe una relación social; segundo, que alguien de estos dos sujetos posea algo que sea de interés del otro y genera el efecto de esta relación; y tercero, dos sujetos que se reconocen y legitiman como complementarios por un interés. Esto quiere decir que, antes de que estos dos sujetos se sometan a una relación de subordinación, estos dos sujetos están determinados por sus intereses libres y egoístas. Esto es, soy un sujeto libre y egoísta hasta el momento en que me identifico con otro sujeto como yo, porque posee algo que puede generar el efecto de una relación de subordinación entre los dos.

Lo interesante es identificar aquí, qué es lo que posee el otro (B) el rey, profesor, Estado, dios, hombre, amado y Presidente, genera una relación social ficticia. Podemos decir que las relaciones Rey-súbdito, estudiante-maestro, ciudadano-Estado, cristiano-dios, feminista-hombre, amante-amado, gobernante-gobernado son ficticias. Son ficticias porque el sujeto (A), supone que el otro el sujeto (B) posee algo, ese algo se presenta bañado con cierto matiz de interés, legitimidad y autoridad. Pero en realidad ese algo que posee el otro no tiene valor por sí solo. Es el sujeto (A) quien da al otro (B) un trato como si (B) de manera natural estuviera investido de legalidad y autoridad.

Si bien es cierto que la ley o el sistema jurídico de un Estado determina legal a un Presidente sujeto (B), esto no quiere decir que todos los mexicanos (A) reconozcamos a Peña Nieto como nuestro gobernante. No reconocer a Peña como nuestro gobernante implica por lo tanto, NO reconocernos sujetos gobernados por Peña Nieto.

En una sociedad pluricultural y deseosa, habrá sujetos que sí reconozcan a Peña como su Presidente y por lo tanto se reconozcan como sujetos gobernados por él. Jaques Lacan afirmó alguna vez que “un loco que cree que es rey no está más loco que un rey que cree que lo es, quien, es decir, se identifica de inmediato con el mandato de rey”.

Un sujeto NO gobernado por Peña puede considerarse libre y egoísta para no reconocer a Peña Nieto como su Presidente porque estamos seguros que él no posee interés, legitimidad y autoridad necesarios para gobernarnos. El ser un sujeto No gobernado por Peña nos obliga a respetar el orden jurídico, pero no de manera ciega, sino estar atentos al actuar del sujeto (B).

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.


Deja un comentario

El lapsus de EPN, por Enrique Puente Gallangos

pulpo copia

El pasado 1 de diciembre, al tomar posesión de su cargo como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Peña Nieto leyó la protesta señalada en el Artículo 87 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

ARTICULO 87. EL PRESIDENTE, AL TOMAR POSESION DE SU CARGO, PRESTARA ANTE EL CONGRESO DE LA UNION O ANTE LA COMISION PERMANENTE, EN LOS RECESOS DE AQUEL, LA SIGUIENTE PROTESTA: “PROTESTO GUARDAR Y HACER GUARDAR LA CONSTITUCION Y LAS LEYES QUE DE ELLA EMANEN, Y DESEMPEÑAR LEAL Y PATRIOTICAMENTE EL CARGO DE PRESIDENTE DE LA REPUBLICA QUE EL PUEBLO ME HA CONFERIDO, MIRANDO EN TODO POR EL BIEN Y PROSPERIDAD DE LA UNION, Y SI ASI NO LO HICIERE QUE LA NACION ME LO DEMANDE”.

Al leer la protesta omitió leer “POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS”. Esta omisión, error, equivocación o lapsus, tiene varias aristas de análisis. Jurídicamente o Constitucionalmente se considera una violación a la Constitución.

Un caso parecido sucedió en el país vecino el pasado 20 de Enero del 2009 al tomar protesta el Presidente Barack Obama, el juez de la Suprema Corte John G. Roberts se equivocó en el orden de las palabras cuando le tomó la protesta al Presidente y para evitar una Controversia Constitucional, los asesores recomendaron se volviera a hacer el juramento. Destaquemos que el sistema Norteamericano como sistema simbólico-imaginario se sostiene precisamente este tipo de actos simbólicos constitucionales que le otorgan la validez. Al parecer en el sistema Mexicano este tipo de errores ¡no tienen la mayor importancia! Es por ello que el análisis Jurídico constitucional lo termino en este instante, no sin antes comentar que la primera violación a la Constitución la hizo Peña Nieto en su carácter de Presidente de este país y quedo impune.

Procedo a comentar un análisis diferente pero no desligado del fondo del asunto. Consideremos esta omisión, error, equivocación, violación constitucional lo tomaremos como un lapsus. Un lapsus, acto fallido, manifestación inconsciente en forma de equivoco que aparece en la expresión consciente. En este lapsus algo queda reprimido y lo reprimido en algunos casos se encuentra en el orden de la mentira y en otros casos en el orden del deseo.

Es conocido por todos que para obtener el cargo de Presidente, pasa por una serie de procesos donde es común tener como premisa las “promesas en campaña”. Promesas de orden moral por lo general, promesas que quedan reprimidas y son de tal intensidad que en algún momento y sobre todo en momentos simbólicos reaparecen en forma de lapsus. Este ejercicio nos obliga a todos en lo particular analizar las promesas que hizo Peña nieto y realizar un análisis en el tiempo.

El lapsus de Peña Nieto o su mentira y deseo es que: La Constitución no es Política y no estamos conformados por Estados miembros dentro de la Federación. El lapsus de Peña Nieto es al mismo tiempo el primer acto de violación Constitucional y con la idea consciente de un Código Penal único para todo el país identificamos los deseos Centralistas y anti-Federalistas de EPN.

 

 

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.