El Cafecito


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Un libro, un discurso y un autor peligroso, por Enrique Puente Gallangos

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“La humanidad progresa. Hoy solamente queman mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí.” Sigmund Freud.

 

La interpretación de los sueños, Tres Ensayos sobre Teoría Sexual, entre otros; son libros escritos por Sigmund Freud: El Capital, Manifiesto del Partido Comunista, Una Contribución a la Crítica de la Economía Política, entre otros; son libros escritos por Carl Marx; Así Hablo Zaratustra, El Anticristo, Más allá del Bien y el Mal, entre otros; son libros escritos por Friedrich Nietzsche. Estos libros y algunos otros más pueden anotarse en la lista como libros peligrosos.

¿Por qué peligrosos? Porque hablaron diferente, porque transmitieron un discurso emancipatorio, un discurso que irrumpió el discurso predominante. ¿Para quién es peligroso? Para los que crearon, transmitieron y sostenían el discurso predominante. Los libros, sus autores y el discurso que transmiten; todos ellos en su conjunto puede ser considerados peligrosos.

Un libro es una puesta en escena de la realidad en la que vive su autor, una realidad global, nacional y regional; de la misma manera, el libro es la representación de la escena en el discurso. En un lejano lugar o un cercano lugar a nosotros, se puede estar pre-juzgando un libro, un discurso y un autor, por considerarse peligrosos y estar a punto de quemar sus libros. ¿En dónde se transmite un discurso hegemónico? ¿En dónde se crítica ese discurso hegemónico?, ¿En dónde se transmite un discurso emancipatorio? En la Universidad, en las Universidades, en sus Facultades e Institutos de Investigación. Las Universidades son Instituciones que pueden asumir dos posiciones: Una posición evangelizadora del discurso hegemónico por un lado; y una posición crítica-emancipatoria de ese discurso, por el otro.

En un país como el nuestro; donde algunos piensan la Constitución como una ley, los Derechos Humanos como biológicos, la División de Poderes como barda, la Soberanía como cosa de dios, el Federalismo como una colonia, y la Democracia como una elección, las cosas no pueden andar bien. Y no pueden andar bien porque tal vez no comprendemos o no comprendemos bien lo que cada una de estos significantes representa para un país como el nuestro y para los otros. Hoy podemos decir que la sintomatología de lo social revela un mal-estar, un mal-estar Constitucional. Un mal-estar Constitucional que tiene que remediarse. El remedio, la cura, la solución, no está en las farmacias; el remedio, la cura, la solución, está en las Universidades, en sus Facultades, en sus Institutos de Investigaciones. El remedio está en los libros, en los discursos, en sus autores, que pueden ser considerados peligrosos.

El Libro titulado Derecho Constitucional Mexicano, del autor Felipe Tena Ramírez es un libro peligroso. Un libro que se ha editado 25 veces aproximadamente, un libro que es parte de la bibliografía básica en la Facultad de Derecho de la máxima casa de estudios de este país, la Universidad Nacional Autónoma de México y de muchas otras Facultades de Derecho de Universidades Autónomas públicas y privadas de este país, un libro como este transmite un discurso peligroso. Un discurso peligroso por transmitir un Derecho Constitucional diferente; un discurso peligroso por transmitir una Teoría Critica Constitucional; un discurso peligroso que considera la Constitución como una estructura económica, política, cultural y lingüística de una nación; un discurso que considera los Derechos Humanos solo protegidos por el Derecho Internacional, ante la violación de ellos por el derecho Nacional y viceversa; un discurso que considera la División de Poderes como una simulación; un discurso que considera la Soberanía una facultad absoluta del pueblo; un discurso que considera el Federalismo como una ilusión, un discurso que considera la Democracia algo que aún no llega, es un discurso peligroso.

Hoy podemos escuchar en algunas Universidades, en algunas Facultades de Derecho de este país, los rezongos de los que sostienen el discurso hegemónico. ¡Vayamos por el libro!, ¡Vayamos por el libro de Derecho Constitucional Mexicano de Felipe Tena Ramírez que existan en la biblioteca!, ¡llevémoslos a la plaza cívica y prendámosle fuego! Parafraseando a Sigmund Freud, Felipe Tena Ramírez diría “La humanidad progresa. Hoy solamente queman mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí.”

 

Enrique Puente Gallangos es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Constitucional, Maestro en Psicoanálisis, Especialista en Psicoanálisis para Niños y Adolecentes y Master en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas en FLACSO Virtual Argentina. Estudia el Doctorado en Derecho en CIJUREP, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Es además catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Regional del Sureste y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

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