El Cafecito


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Y la silla es para… gran final de todos por la grande, el reality político mexicano, por Dorismilda Flores Márquez

Jorge Castañeda Gutman, Arturo Montiel, Enrique Jackson, Manuel Ángel Núñez Soto, Tomás Yarrington y Enrique Martínez, Everardo Moreno, Carlos Medina Plascencia, Santiago Creel, Francisco Barrio, Alberto Cárdenas, Hugo Díaz, Marta Sahagún, Cuauhtémoc Cárdenas, Bernardo de la Garza, Juan Ramón de la Fuente, Víctor “el Simi” González Torres… todos estas lindas criaturitas estuvieron en algún momento en la pasarela de todos por la grande, el bonito reality político mexicano; pero sólo llegaron a la final Roberto Madrazo Pintado, Felipe Calderón Hinojosa, Andrés Manuel López Obrador, Patricia Mercado y Roberto Campa… no sé si también contar a Víctor “el Simi” González Torres, que insistió en jugar, aunque nadie lo juntaba.

Roberto Campa, desde las encuestas previas a las elecciones, pintaba para tener poquísimos votos y parecía que Nueva Alianza, su partido, perdería el registro. Pero, oh, sorpresa, les funcionó el “1 de 3” y, aunque Campa efectivamente tuvo muy pocos votos, al partido le fue muy bien en las elecciones de senadores y diputados federales, y conservan el registro.

Con Patricia Mercado el pronóstico era diferente, pocos votos, pero suficientes para el registro. Así fue, y aunque a ella le fue mejor que a Campa, a los otros candidatos de Alternativa no les fue tan bien como a Nueva Alianza. Como sea, los dos partidos chiquitos, se quedan.

Aunque Roberto Madrazo es una de las figuras más quemadas del PRI, en algún momento de las campañas daba la impresión de ir al parejo de Calderón y López Obrador en las preferencias electorales; pero, sorpresa, al final de cuentas no le fue muy bien, de hecho, le fue peor que a Labastida en el 2000… ¿cómo le había llamado Madrazo a Labastida en aquel tiempo?, ¿perfecto perdedor? Y ahora, ¿cómo debemos llamarle?, ¿perdedor más que perfecto?

Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador estuvieron a punto de irse a penales, perdón, a conteo de voto por voto, en la elección más reñida de la historia de México: 35.89% de los votos para Calderón y 35.31% para López Obrador. La diferencia es mínima y pende de un hilo, por aquello de las impugnaciones.

y la silla es para…

Felipe Calderón. Con algo así como el 65% de los electores en contra, habría que ver si los que no votaron porque no pudieron, no les dio la gana o no tienen edad para votar, están a favor o en contra. Y, con el Congreso dividido.

ahora o nunca

Sin duda, es momento de recordar todo lo horrible que ocurrió en estas elecciones y garantizar que no volverá a pasar, o lo que es lo mismo, es momento de promover reformas electorales en torno a varios puntos:

  • Duración y costo de pre-campañas y campañas

Propongo que sean más cortas — no más de dos meses, o cuatro si sumamos pre-campaña y campaña — y austeras — no más dinero desperdiciado en guerra de spots, que se conformen con los tiempos oficiales y hagan campañas de propuestas —.

  • Partidos

Que cada partido postule sus candidatos, o lo que es lo mismo, que ya no se permitan las alianzas. Si toda la vida se va a ir en alianza o coalición con otro partido, mejor que pierdan el registro y se unan a las filas del partido grande con el que van. Si pretenden existir como partido, que trabajen y formen sus propios cuadros y propuestas.

  • Candidatos

Que haya requisitos para ser candidato a cualquier cargo de elección popular, sobre todo al de Presidente de la República. Propongo requisitos como:

Tener estudios de políticas públicas, administración pública, derecho constitucional, dependiendo del cargo al que vayan estas lindas criaturitas.

No haber renunciado a otro cargo, mucho menos si fue expresamente para ir por la candidatura.

Que pasen por exámenes como los que hacen en recursos humanos para ver si son aptos para el puesto; no necesitamos a un presidente popular, sino a uno capaz.

  • Elecciones

Considerando que ahora tenemos ocho partidos — PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, Nueva Alianza y Alternativa —, es conveniente que haya segunda vuelta para garantizar un mayor acuerdo con el candidato ganador.

Ustedes, ¿qué opinan?

Dorismilda Flores Márquez es licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; edita El Cafecito (casi siempre de madrugada) y trabaja en varias actividades a la vez.

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Todos por la grande, el reality político mexicano, por Dorismilda Flores Márquez

Los reality shows llegaron a México en 2002, algunos han pasado y no son muy recordados, como La pecera del amor o el Conquistador del fin del mundo, otros han sido francamente exitosos y escandalosos y la fórmula se repite año tras año, como Big Brother en todas sus variantes y La Academia; pero, para realities, el que ahora protagonizan los candidatos a la presidencia de México, ciertamente no están encerrados en una misma casa — que sería peligroso, pero divertido —, pero sí que hay estrategias, complots, movimientos raros y que los vemos sobre todo en los medios electrónicos.

El casting

Aunque el casting oficial inició hace como un año en los partidos y hace unos meses ante el IFE, desde 2003 desfilan muchos candidatos, inicialmente como pre-pre-candidatos.

Uno de los primeros fue Jorge Castañeda Gutman, que se autodestapó en 2004 como candidato ciudadano y al final de cuentas no logró ser tomado en cuenta, por las lagunas de nuestra Constitución, que otorgan a todos el derecho a votar y ser votado, pero no sin partido político. De modo que el primero en quedar fuera — sí, antes de entrar — de Todos por la grande fue Castañeda.

En el PRI, los nombres y las declaraciones iban y venían, Roberto Madrazo Pintado era presidente del partido y amenazaba con postularse como candidato a la presidencia de México. Varios de sus lindos compañeritos de partido se unieron en el TUCOM (Todos unidos contra Madrazo), que oficialmente se llamó Unidad Democrática, para elegir un candidato que compitiera en la elección interna contra Madrazo, las opciones: Arturo Montiel, Enrique Jackson, Manuel Ángel Núñez Soto, Tomás Yarrington y Enrique Martínez; de ellos, el ganador fue Montiel, en agosto de 2005. Y entonces vino la contienda interna para elegir al candidato del PRI para la grande; los candidatos: Roberto Madrazo, Arturo Montiel y un pre-candidato chiquito que no tenía muchas posibilidades de ganar, Everardo Moreno; pero las presiones sobre Montiel y su familia lo llevaron a renunciar y quien siguió hasta el final y contra todo fue Moreno, aunque perdió feamente ante Madrazo en la elección interna, en noviembre de 2005.

En el PAN también circularon muchos nombres, lo mismo de secretarios de estado que de la primera dama; se habló de Carlos Medina Plascencia, Felipe Calderón, Santiago Creel, Francisco Barrio, Alberto Cárdenas, Hugo Díaz y sí, Marta Sahagún, aunque al final no la tomaron en cuenta ni para la contienda por el DF, que porque no aguantaría ni el primer round, y ella muy mona informó que no estaba entre sus planes — aunque todo parecía indicar lo contrario — ser presidenta. Al final, Barrio declinó y sigo sin saber qué fue de Díaz; así que los pre-candidatos registrados para la elección interna fueron sólo Calderón, Cárdenas y Creel; el ganador fue Calderón, entre septiembre y octubre de 2005.

En el PRD, Andrés Manuel López Obrador decía a diestra y siniestra que lo dieran por muerto para el 2006 y Cuauhtémoc Cárdenas anunciaba su interés por ser el candidato perredista para la presidencia por cuarta vez. Pero a la hora de los trancazos, con López Obrador dijo su mamá que siempre sí y se lanzó, con todo y las amenazas de desafuero en su contra, la célebre marcha pro Peje, los discursos de mártir y las quejas de complots en su contra; resultó vivo el muerto.

Mientras tanto, en el PVEM, se asomaba Bernardo de la Garza, que fue reconocido como pre-candidato del Verde en marzo de 2005 e invirtió mucho en una campaña que invitaba a darle una oportunidad al más joven, al que no tenía los viejos y non gratos usos y costumbres de los políticos de siempre, pero, en diciembre de 2005, acabó declinando a favor… de Madrazo, el rey de lo que tanto criticó.

El PT, como casi siempre, optó por aliarse y le coqueteó lo mismo a Cuauhtémoc Cárdenas que a Andrés Manuel, para quedarse al final de cuentas con este último.

Convergencia hizo lo mismo, buscó postular a Cárdenas o a Jorge Castañeda, para que el candidato ciudadano tuviera partido, pero acabó aliándose con el PRD y el PT para ir con López Obrador.

Nueva Alianza se evitó la fatiga y postuló a Roberto Campa, dicen muchos, para echarle tierra al otro Roberto, el del PRI, de cuyas filas también salió Campa.

Alternativa, con quienes alguna vez fueron el México Posible y dos tres del extinto Democracia Social — ¿recuerdan al partido de la rosa? —, juraba que iba con Patricia Mercado desde el principio; pero, a la vez, le hacía ojitos a Cuauhtémoc Cárdenas y a Juan Ramón de la Fuente, sin éxito; y en algún momento, parte del partido — aunque suene raro — registró al Doctor Simi, menos conocido como Víctor González Torres, que no es médico, sino contador, y Alternativa tuvo dos candidatos registrados que habían tomado protesta, hasta que el IFE aceptó sólo a Mercado. Hasta en los partidos chiquitos hay escándalos.

Y hablando del Doctor Simi, supongo que debo catalogarlo como ciudadano-verde-alternativo-insistente, porque desde hace años se propuso como candidato ciudadano, igualito que Castañeda, y recibió la negativa del IFE. Entonces se rumoraba que sería el candidato del partido que fundó su hermano y ahora dirige su sobrino el Niño Verde, pero tampoco lo fue. Luego fue candidato por un rato por Alternativa, pero otra vez quedó fuera. Y entonces se le ocurrió volver a jugar con su candidatura ciudadana no aceptada, ha hecho locuras como proponer entregar calcomanías del Doctor Simi para que quienes lo quieran como presidente las coloquen en las boletas electorales o, la más reciente, llegar al World Trade Center, un poco antes de que iniciara el segundo debate, atril y silla en mano quesque para debatir… obvio, ni lo dejaron entrar.

El juego

Una vez registrados oficialmente como candidatos, entraron al juego. El que debíamos dar por muerto, que luego fue indestructible, inició como favorito, así que los golpes se concentraron, primero discretamente y después a lo descarado, en él; así que López Obrador señaló complot de lo que llamó PRIAN — el PRI con Madrazo retándolo a debatir y el PAN con Calderón sacando trapos amarillos al sol —; conservaba su imagen de mártir, pero se le ocurrió decirle al presidente Fox, “cállese, chachalaca” y su popularidad cayó.

El nuevo favorito fue Calderón y como en todo reality show, los golpes cambiaron de objetivo y fueron contra él, se empezó a hablar de una elección de estado y de muchas otras cosas horribles, el Niño Verde se asomó al show y Madrazo — que tanto retó a AMLO — declaró que ambos estaban juntos contra la elección de estado. No lo dijo una blanca palomita, no, lo dijo el rey de las elecciones de estado al tiempo que proponía unirse con quien no hace mucho tachaba de cobarde. Extrañamente, eso le permitió subir poquito en las encuestas y entonces procedió a desligarse del PRD y lo tachó de partido conflictivo y violento.

Claro, el PAN, quesque sin Calderón, emitió spots calificando a López Obrador de “peligro para México” y la alianza entre PRD, PT y Convergencia, emitió también spots donde responsabilizan al panista de firmar el FOBAPROA. Y entonces, llamaron a la voz de Big Brother, perdón, al TRIFE, para que calmara primero a los panistas y después a los perredistas.

Roberto Campa se concentró primero en pegarle a Madrazo, pero a estas alturas, lo que importa en el juego es salvar el pellejo, o lo que es casi lo mismo, el registro, así que ha usado sus spots y hasta el debate, para pedir a los electores que den una de las tres boletas a Nueva Alianza, para que pueda subsistir. Parece que el primer nominado para perder no sólo la elección, sino el registro, es Campa.

La que parecía que estaría en las mismas condiciones que Campa, fue Patricia Mercado, de Alternativa, pero no, luego del primer debate subió y subió y subió un par de puntitos, suficientes para conservar el registro, así que tal vez ella y su partido estén nominados sólo para perder la elección.

Y quien ni está en el juego, pero no se rinde es Víctor González Torres, alias “lo mismo, pero más barato”, alias el Doctor Simi, que de sobra sabe que no puede contender y sigue insistiendo, o lo que es lo mismo, no es un candidato, es un similar de candidato.

Como sea, todos los candidatos han cambiado sus estrategias durante este lindo reality presidencial, todos tienen cola que les pisen y todos ponen cara de niños bonitos para pedir el voto, a la vez que saturan de propuestas inviables hechas como si no existiera el Congreso o como si éste les fuera a resultar completamente favorable y complaciente. Fox, nos guste o no, también llegó con sus propuestas y el Congreso — dividido y trabajando más por intereses de pequeños grupos que por intereses de la nación — decidió qué se hizo y qué no.

Los complots

Todos contra todos, esto incluye cambiar de aliados como cambiar de ropa, tirarle al más fuerte como en El rival más débil, denunciar ataques con cara de “yo no fui”, mientras se da la rotación de militantes entre partidos y lo mismo salen unos a unirse al proyecto de Fulanito que otros a fomentar el voto útil por un candidato que no es de su partido.

Las estrategias

Perdidas, o muy obvias o tardías o francamente incoherentes. Se les pasó llamar a la Chiva — la que ganó en algún Big Brother —, ella sí que es la reina de la estrategia y del complot.

Los nominados

Roberto Campa está nominado para perder la elección y el registro. Patricia Mercado para perder sólo la elección. Roberto Madrazo para perder la elección — ya puede considerarse ganador por haber suavizado su imagen y por llegar “vivo” a este momento de la campaña —.

La silla

Y la silla es para… Calderón o López Obrador, aunque ninguno de los dos me convence… vaya, corrijo, ninguno de los cinco me convence. Pero estos dos son quienes tienen posibilidades de ganar, ya veremos cuál se queda con la grande y ya veremos qué pasa después.

Los medios

Felices y contentos, transmitieron hasta el cansancio spots contradictorios acerca de lo mismo, en los que forzosamente alguna de las versiones — o las dos o todas —  miente o dice verdades a medias; obvio, a los medios, sobre todo a los electrónicos, les fue más que bien, ya que la mayor parte de los gastos de campaña se fue en ellos.

Muchos hablaron de manipulación de los ciudadanos con tanto mensaje nefasto, pero más que los ciudadanos, los manipulados fueron los mensajes. El caso de los ciudadanos es crítico, porque no hay educación para la recepción de medios, como tampoco hay formación política y menos memoria histórica. Eso sí, entre todos pagamos el reality político nacional con todo el despilfarro que esto implica.

¿Los culpables? Todos. Partidos, gobierno, sistema, medios, nosotros.

Dorismilda Flores Márquez es licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; edita El Cafecito (casi siempre de madrugada) y trabaja en varias actividades a la vez.


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El debate del debate, por Javier Arturo Haro Oteo

Durante el debate que presenciamos el pasado martes 6, pudimos comprobar varias cosas:

1. La actitud de títere de Roberto Campa tenía un objetivo fundamental: poner los últimos clavos al ataúd de Madrazo. En esta ocasión, después de haber hecho pedazos a Madrazo, Campa no tenía mucho que hacer en este debate, salvo repuntar algunos votos que perdió por esa actitud, pues fue más que evidente para todos la actitud arrastrada del candidato de Nueva Alianza, igualmente para algunos que tenían la intención de darle una oportunidad, fue un duro golpe, ahora el reto de Campa es conseguir la continuidad en el registro; respecto a sus propuestas, es mas que claro que la única de fondo es la educación, todo lo que Campa quiera decir, va a girar sobre ese eje, para muestra, sólo hace falta ponerse a recordar algo distinto que hubiese dicho.

2. Patricia Mercado representa una nueva idea de izquierda, sin embargo su discurso se agota muy rápido, podríamos resumirlo como “feminismo o muerte”; en mi anterior entrega traté este tema, y considero que no hay mucho que abonarle, es cierto que el país requiere dejar ese estigma cultural que representa el machismo, pero sin el afán de parecer misógino, yo no votaría por una candidata que parece tener una fijación con el sexo masculino, la mejor feminista es la que no lo dice, la que lucha por igualar derechos, no la que se pasa la vida culpando de todo lo que se pueda al hombre o santificando en exceso a la mujer; mujeres dignas de estar en un altar las hay por millares en el país, pero también hay las que no merecen ni esa ni otra dignidad. Ejemplo: la mujer que tiene que caminar kilómetros cargando una cubeta de agua para su casa es una heroína anónima, las circunstancias por las cuales está así pueden ser muchas, merece que al menos la tengamos en la memoria porque es parte de un México en el cual a veces ni pensamos ni creemos que exista, sin embargo, la mujer que desde el poder prepara fraudes financieros con la Lotería Nacional o con recursos propios de los programas de desarrollo social, no está exenta de nuestro rechazo sólo por ser mujer y debe ser juzgada por la ley con la misma severidad que cualquier hombre. Patricia Mercado parece conocer sólo al primer tipo de mujeres.

3. Madrazo no tiene ya mucho que hacer en esta elección, desde el primer debate quedaron en evidencia las debilidades del tabasqueño en cuanto a credibilidad, no es sólo la imagen del pasado que no queremos, es también la imagen de la corrupción y el cinismo, el hecho de que Madrazo sea el candidato al que la mayoría de la gente identifica como el único por el que no votaría jamás nos muestra el verdadero cambio de México, un cambio en la forma de pensar de la población; hace 24 años un escenario en el que el candidato priísta fuese el menos popular era impensable, hoy lo impensable es que el candidato priísta pueda tener alguna oportunidad de repuntar; es cuestión de escuchar a los cuadros priístas, su empeño por ganar posiciones desligándose de Madrazo, llamando al voto útil por AMLO o dejando la votación presidencia a criterio del elector, pero solicitando el voto para senador o diputado a las fórmulas priístas; es claro que aún los mas institucionales priístas tienen la impresión de que su candidato a presidente jamás ganará y por el contrario lo ven como un peligro para sus aspiraciones personales.

4. Felipe Calderón se prepara para una elección de estado, de otra manera no va a ganar, a pesar de los golpes bajos que quiso propinar a AMLO, cuando éste respondió no supo que hacer, su estrategia sucia falló, sus supuestos puntos de avance en las encuestas se desinflaron, sus contradicciones son claras, por un lado quiere un congreso con mayoría panista, por el otro llama a un gobierno de coalición; la presencia de AMLO marcó una diferencia muy clara con la última vez que polemizó, pues ahora hasta las palabras le salieron con dificultad, no es lo mismo hablar y atacar a alguien ausente que enfrentarlo cara a cara. Un consejo a los amigos de FECAL, ya no se preocupen por preparar ataque contra AMLO, preocúpense por preparar la defensa del cuñado corrupto y del candidato corrupto.

5. AMLO se afianza como el más cercano al triunfo el 2 de Julio, presentó sus propuestas y demostró que no es ese peligroso hombre del que los panistas hablan, mantuvo ante todo una actitud ecuánime, no se prestó al juego de Calderón, no salió de sus casillas para contestar los impropios ataques del candidato blanquiazul, y en el momento en que consideró oportuno le quitó lo hablador, le demostró que sus manos no son tan limpias como dice.

En resumen, el debate fue un ejercicio interesante, no como el anterior que se convirtió en la tribuna de las acusaciones, aquí si las hubo, pero también propuestas, en el anterior debate la única que presentó propuestas fue Patricia Mercado, ahora no, todos los candidatos presentaron su oferta política y eso sano; sano también es el hecho de que mostraron en cadena nacional su intención de llegar a un gran acuerdo político, ojalá y no se quede ahí, porque si algo necesitamos es de un gran acuerdo — y de que se respete —, el gran ganador del debate no es otro que el gran ganador de la próxima elección: el pueblo de México, sin miedos sustentados en falsedades, sin mayores aspavientos, sin la suciedad que hemos visto los últimos días, no me queda duda que AMLO será el próximo presidente; amigo y amiga que te tomas el tiempo de leerme: sonríe, todos los mexicanos vamos a ganar.

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.



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II debate: Madrazo, la opción de estabilidad económica y gobernabilidad que necesita el país, por Christian Erazo Ortiz

·         Calderón y López Obrador siguen arriba del ring; ambos decepcionaron

El 6 de junio fue crucial para las aspiraciones de los tres principales candidatos a la presidencia de México; para empezar, el mundo no se acabó y el segundo debate lo pudimos ver, sin que alguna catástrofe apocalíptica no lo impidiera.

Ahora sí, la ciudadanía tuvo la oportunidad de comparar las propuestas concretas de Roberto Madrazo Pintado (RMP), con las de los otros dos, es decir, las del perredista López Obrador (AMLO) y el panista  Felipe Calderón (FECAL).

Desde mi punto de vista, Madrazo reflejó entereza y preparación desde un principio, para enfrentar este segundo ejercicio de presentación de propuestas. Lejos quedo el primer debate, en el que al príista no le fue tan bien como esperaban sus estrategas. Fue concreto, directo con el auditorio, siempre mirando viendo de frente a la cámara.

Mientras tanto, al panista Felipe Calderón lo percibí algo nervioso y sin previa preparación, ya que su dicción no fue muy buena, producto de su nerviosismo, hasta dijo “los invito a debatar” (sic.), para luego corregir la palabra por debatir. En esta ocasión no lo vi tan sereno.

Y en lo que corresponde al “Peje”, su imagen personal me pareció adecuada, un traje oscuro, camisa blanca y corbata amarilla, este último el color de su partido. Sin embargo, su discurso fue el mismo de siempre, dicción lenta, con propuestas dirigidas a los mexicanos que viven en pobreza, tratar de segmentar al país en ricos y pobres.

Así mismo, Patricia Mercado perdió la gran oportunidad de ganar más simpatizantes a su candidatura, me pareció “gris” y sin contenido en sus propuestas, a comparación del anterior debate.

En este sentido, la línea discursiva de Madrazo, durante el debate, fue la de decirle a los mexicanos, que él será el Presidente que garantizará plenamente la seguridad pública en todo el país, que en su gobierno, la delincuencia no quedará de ninguna manera en la impunidad. Tras mencionar lo anterior, dijo concretamente “daremos autonomía al ministerio público, y al Procurador General de la República no lo designará el Presidente, sino el Congreso de la Unión para que la Presidencia de la República deje de ser juez y parte”, con esta propuesta se dará tranquilidad y certeza jurídica al ciudadano que enfrenta un delito en su contra, ya sea por robo o secuestro, para que el ministerio público deje de ser una instancia meramente burocrática, y así poder darle más agilidad a las denuncias, según la propuesta de Roberto Madrazo.

Por su parte, FECAL — con todo respeto para el lector, pero así son sus iniciales —, al inicio parecía que empezaba bien, empero en vez de dedicarse a presentar sus propuestas, se enfrascó en la ya cansada — para la ciudadanía — campaña de ataques contra AMLO y viceversa.

El panista no nos dijo nada nuevo: “el Distrito Federal quedó con una deuda económica muy grande, durante el gobierno de López Obrador no hubo generación de empleos….” , me atrevo a decir que a los estrategas de FECAL se les acabaron los “argumentos” y las ideas, por lo que de aquí al 2 de julio viene la debacle de una candidatura que ha sido inflada por el Presidente Vicente Fox, así como por la porquería de spots producidos por el PAN nacional, para denostar a AMLO, que por las propuestas por el chaparrito peloncito de lentes (cualquier parecido físico con Carlos Salinas o René Bejarano es mera coincidencia).

Quedó claro, Roberto Madrazo es el Presidente que le puede dar una verdadera gobernabilidad a este país, la generación de empleos que tanto necesita y el combate real a la pobreza, que tanto ha lacerado a México. Lo demostró durante todo este segundo debate, mientras FECAL y AMLO se enfrascaron en acusaciones y chismes de lavadero, Madrazo se dedicó a decirle los cómos a la gente, para resolver los problemas que le aquejan a México. El príista se mantuvo sanamente al margen del fuego cruzado entre los mismos de siempre, incluso, en el propio debate invitó a los demás candidatos a establecer un acuerdo de civilidad política, a fin de garantizar la paz social durante y después de este proceso electoral.

Debo confesar que AMLO me decepcionó, ya que escuche propuestas desgastadas y débiles, lo percibo un poco parco y sin poder contestar las aseveraciones que le hizo Calderón sobre el FOBAPROA. Creo que el “Peje” no se preparó lo suficiente para este debate, ya que pienso que no escuchó o ignoró, como acostumbra, producto de su intolerancia, a sus colaboradores, cuando éstos seguramente le dieron opciones para establecer una mejor estrategia de comunicación.

Bueno, de Roberto Campa no hay mucho de que hablar, salvo por alguna propuesta que dirigió concretamente al sector magisterial, no trascendió gran cosa, reflejo de su “pobre” campaña de ideas a lo largo de este proceso electoral. Sin duda, el reprobado en este debate fue Campa Cifrián.

Bueno, que este debate fue un mejor ejercicio que al anterior, ya que la ciudadanía se pudo dar cuenta de quién es quién y por cuál de los cinco vamos a votar, y cito textualmente a la periodista Carmen Aristegui “los debates nos permiten conocer si hay señales de inteligencia en los candidatos”.

Traté de alguna manera de ser lo más congruente con mi forma de pensar al  momento de escribir este artículo para El Cafecito, porque coincido con la periodista Olga Wornat — Autora del libro “La Jefa” y de Crónicas malditas” —, cuando dice que la objetividad en el periodismo es un mito, y ciertamente tiene razón porque el que escribe es un ser humano con emociones, sentimientos, ideales y con un tipo de educación que le inculcaron en su familia, por todos estos factores cuando los periodistas escriben sobre algún hecho, casi siempre en escrito va “impregnado” por su opinión o interpretación personal.

Para finalizar, contundentemente Madrazo Pintado dijo, palabras más palabras menos, “el país ya no debe detenerse en los conflictos, ya no debe criticar el pasado sino más bien, debe ver hacia el futuro, yo garantizo más seguridad, más empleo y menos pobreza”,  y enseguida mostró a la cámara un cartoncillo que decía “con Roberto Madrazo te va ir muy bien”; por lo que este próximo 2 de julio razona bien tu voto, esta la opción de estabilidad económica y gobernabilidad que representa Roberto Madrazo y la de la derecha intolerante e inepta para gobernar (ya lo demostró estos seis años) que representa FECAL (Felipe Calderón) y la mal llamada izquierda de conflicto y desestabilidad representada por AMLO.

Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, es simpatizante de la Alianza por México (PRI-PVEM).


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El debate, ring de box para candidatos, por Christian Erazo Ortiz

·         Calderón, Madrazo y Campa cambiaron las propuestas por los “golpes”.

·         El gran perdedor, la ciudadanía.

·         Lo rescatable sin duda, Patricia Mercado.

Para algunos, el 25 de abril por fin llegó, para otros simplemente pasaría desapercibida esta fecha. El tan esperado y mermado debate entre los candidatos que buscan ocupar la silla presidencial (por eso a López Obrador no le interesó ocupar la silla que le fue asignada para el debate, ni mucho menos asistir) estaba por comenzar y los protagonistas afinaban los últimos detalles en coordinación con sus entrenadores, perdón, con sus respectivos asesores, para iniciar la batalla como cualquier boxeador que se alista para enfrentar una dura pelea.

Uno de los salones del World Trade Center, acondicionado para realizar este encuentro que albergo a los cuatro candidatos; las cámaras de televisión, la iluminación y el guión que habría de seguir la moderadora para ordenar las intervenciones de cada uno de los candidatos estaban listos, los que no lo estaban, ni creo que lo estuvieron fueron los propios candidatos.

Este ejercicio de confrontar las ideas de uno con otro, careció, a mi parecer, de esto último, a excepción de Patricia Mercado, candidata de Alianza Social Campesina, quien se dedicó a explicar sus propuestas, así como a reafirmar su ideología izquierdista y mantenerse al margen de los ataques entre Felipe Calderón, Roberto Madrazo y Roberto Campa durante gran parte en que duro el debate. Patricia emitió un discurso “fresco” y dirigido a sectores sociales bien definidos, tales como el de las personas con capacidades diferentes, el de la comunidad gay de nuestro país, campesinos y en general el de las mujeres, que son la mayoría en México.

Pude ver a un Roberto Madrazo, tranquilo en ciertos lapsos y seguro de sí mismo de lo que estaba diciendo, pero en otros, algo nervioso derivado de la preocupación por leer bien sus tarjetas de apuntes, en lugar de tratar improvisar hablando siempre de frente  a la cámara. Madrazo le apostó al discurso basado en la crítica al gobierno de Fox y al vínculo de Calderón con éste, al contestar los ataques del panista, en vez de concentrarse en dar a conocer los “cómos” de sus propuestas, que es lo que realmente le interesan a la población. Empero, Madrazo se mostró combativo ante los ataques de Calderón y Campa, quienes formaron un solo frente de ataque contra el candidato priísta.

Por otro parte, vimos a un Felipe Calderón más seguro y motivado, debido en gran parte al resultado de la última encuesta que publicó el periódico Reforma, en la que  Calderón, según esta encuesta, ya se encuentra dos puntos arriba del propio López Obrador. Sin duda alguna, la publicación de este resultado a unas cuantas horas del debate, influyó en el ánimo de los candidatos que asistieron a él. Lo que reflejó a un Calderón, hasta cierto punto, soberbio empleando un discurso demasiado “sloganizado” en el que sólo me dice frases “bonitas” y motivadoras, pero que me hacen pensar en el discurso de Fox cuando fue candidato hace seis años. Aunado a la incongruencia de este, ya que en una de sus propuestas para los trabajadores, señaló textualmente “Propongo a todo aquel que consiga un empleo en determinada empresa, mi gobierno le pagará las cuotas del IMSS durante el primer año de labores”, pues no que López Obrador es el candidato populista que subsidia a la sociedad de manera irresponsable. Esta propuesta del panista realmente me sorprendió, porque la propuesta resulta hasta cierto punto paternalista, lo cual “vomitan” los gobiernos de derecha, como el del “Señor de las botas”.

Y si le agregamos a que Calderón esta rodeado de asesores faltos de ideas, ya que repitió en este debate el mismo discurso que leyera Felipe Aznar, ex presidente de España, en la visita de apoyo al proyecto de Acción Nacional, diciéndolo así, palabras más palabras menos, “Los mexicanos tienen que decidir entre la aventura y las estabilidad, entre la irresponsabilidad y la responsabilidad del manejo de los recursos públicos”. En fin, es Calderón el de “las manos limpias”, aunque a la ciudadanía creo que le interesa más un candidato que les diga cómo va a resolver los problemas, y no que presuma de la pulcritud de sus manos.

En cuanto a Roberto Campa, candidato de Nueva Alianza, parece que le gritaban segundos antes de que fuera el turno de su exposición: “luces, cámara, acción”, luego de que durante todo el debate lo observé muy histriónico, es decir, con poses muy actuadas, con el tono voz muy “acartonado”. Sus intervenciones fueron utilizadas más para contar historias trágicas de migrantes, que para dar a conocer propuestas que solucionen éstas, así como dedicarse a denostar a Roberto Madrazo; éste le respondió acertadamente, señalándolo como un político contratado para candidato a la presidencia y para atacar conjuntamente con Calderón al candidato de la Alianza por México. El objetivo de Campa, no fue el de ganar el debate con base a propuestas, sino el de “golpear” a Madrazo.

En este mismo sentido, creo que este debate quedó a deber, para mí no hubo ganador, incluso el gran perdedor fue la ciudadanía por ver, los que lo vieron, un pobre debate carente de propuestas o ideas, es decir, de falto de contenido porque sólo vi y escuché en gran parte, denostaciones entre Calderón y Madrazo, mostrando ambos a la cámara, las “evidencias” (hojas en blanco, fotos de departamentos en Miami, videocasete, etc.) de su mal desempeño como políticos, en vez de ser conciliadores y explicar sus propuestas al tele auditorio.

La cobertura y difusión a este primer debate, puedo decir que por los medios de comunicación no quedo, puesto que este primer debate se transmitió en vivo por seis canales, si no me equivoco, entre los que pertenecen a televisión pública y de paga, tales como el canal 5, Azteca 7, Telefórmula, CNN en Español, Canal 11 y Canal 22; sin embargo, creo que la mayoría de los aguascalentenses, cuando el reloj marcaba las 20:30 horas, tiempo en que daba comienzo  la transmisión de el debate, posiblemente se encontraban en la Feria festejando el día de San Marcos, o deleitándose con la presentación en vivo de la Sonora Santanera, o simplemente algunos todavía se encontraban en la chamba. No obstante, reconozco que no se perdieron de nada.

Lo que sí queda claro es que los medios de comunicación masiva están contribuyendo de forma responsable e importante para que la sociedad tenga las herramientas mediáticas necesarias que le puedan ayudar a decidir el voto por cualquiera de los candidatos en contienda.

Porque no se vale decir que ninguno de los candidatos nos convence, y que por este motivo no vamos a votar; por el contrario, debemos decidirnos por el menos peor, ni modo, son los candidatos que tenemos como opciones y tenemos que ejercer este derecho que también es obligación de todos los mexicanos.

Finalmente, espero que para el próximo y último debate, éste sea un poco de más altura en cuanto al contenido, y que ahora sí se presente el “Peje”, quien anteriormente hizo tanto alarde de que los debates son necesarios para que la ciudadanía se dé cuenta de las intenciones de quienes nos piensan gobernar.

Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, es simpatizante de la Alianza por México (PRI-PVEM).