El Cafecito


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Unos sí, otros no, por Dorismilda Flores Márquez

Sábado 13 de febrero de 2010. A iniciativa de María Luisa Dávila, madre de dos de los jóvenes asesinados en Juárez, se realizó una marcha en silencio para protestar contra la violencia y las prácticas del Ejército y la Policía Federal[i]. El mismo día se llevó a cabo la vigilia por Juárez, en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México; donde un grupo de ciudadanos permaneció 15 horas —una por cada joven asesinado—, también en silencio y con velas que iluminaron la noche[ii]. Esta protesta fue organizada través de Twitter y ocurrió que muchos tuiteros que se encontraban lejos del DF, se unieron simbólicamente colocando fotos de velas como avatares y empleando las etiquetas #15X15 y #vigiliaporjuarez.

Viernes 5 de marzo de 2010. A nueve meses del incendio en la Guardería ABC, de Hermosillo, Sonora, se realizó la vigilia por ABC, en la Ciudad de México, en Guadalajara y en otras ciudades mexicanas; como en otras ocasiones, la convocatoria fue hecha a través de Twitter, seguido de Facebook y algunos blogs. Días antes, distintos usuarios de la red expresaron su solidaridad con los padres y ejercieron presión para que el presidente Felipe Calderón atendiera en persona a los familiares de los niños muertos, a través de una petición firmada en línea por cientos de ciudadanos; para ello, circularon en Twitter las etiquetas #FelipeRecibeaPadresABC y posteriormente #peticionABC, con el vínculo a la carta[iii]. Ese mismo día se realizó un Juicio Ciudadano, en las escalinatas de la Universidad de Sonora, donde simbólicamente se declaró culpables de siete delitos —como tráfico de influencias y fraude contra el Estado— a los socios de la guardería[iv].

Viernes 19 de marzo de 2010. Dos alumnos de posgrado del Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey murieron durante una balacera entre supuestos narcotraficantes y militares. En un primer momento, se dijo que ningún estudiante había resultado afectado tras el incidente ocurrido frente a la universidad. Después se informó que dos muertos eran alumnos de excelencia y se destapó una serie de irregularidades en la actuación del ejército mexicano y en las posteriores investigaciones[v]. Guillermo Guerrero reunió una serie de tweets que dieron cuenta del hecho, minuto a minuto, y los publicó en su blog[vi]. En Facebook se creó el grupo “Javier Arredondo y Jorge Mercado – JUSTICIA! JUSTICE!”, el cual exige una investigación a fondo[vii].

Domingo 28 de marzo de 2010. 10 jóvenes de entre 13 y 19 años fueron asesinados en Pueblo Nuevo, Durango. Las reacciones mediáticas fueron escasas y en las redes no hubo movilización, si acaso unos cuantos comentarios de indignación tanto por la agresión como por la falta de visibilidad del asunto[viii].

Miércoles 31 de marzo de 2010. El cadáver de la niña Paulette Gebara Farah fue encontrado bajo su propia cama, a nueve días de que sus padres denunciaran su desaparición[ix]. Durante todo ese tiempo, la visibilidad del caso fue impresionante, el Distrito Federal y su área metropolitana fueron invadidos con anuncios espectaculares y mantas en los cuales se pedía que regresaran a la niña, los esfuerzos de búsqueda se diseminaron también en Facebook y Twitter y se registró una intensa movilización policiaca para buscar a la menor[x]. Finalmente, tras inconsistencias en las declaraciones[xi], los padres y las nanas fueron arraigados— y el cuerpo fue descubierto. Esto motivó un vuelco en la opinión a través de Twitter y Facebook. Al cierre de esta edición, los cuatro han sido puestos en libertad, pero las investigaciones continúan.

En estos días, distintos comentarios entre los twitteros han cuestionado tanto la visibilidad de los casos —sobre todo entre quienes se preguntaban por qué #Durango no fue trending topic en Twitter— como el ejercicio de las autoridades y la sociedad frente a los hechos:

“Yo digo que en una semana más, el caso #paulette será guardado en el mismo cajón de siempre de la memoria mexicana”, dijo @dadomdadom.

“Ya hay cuatro versiones del caso #Durango Tres del caso #Tec! Cuántas versiones les gustan para caso #Paulette?”, dijo @heritage1972.

“Después de #balaceratec no resulta descabellado que los responsables de la masacre de 10 niños en #durango sea un retén militar… será?”, dijo @Aurorai.

“Tú eres #Juárez, #Monterrey, #Durango, #Reynosa, #NuevoLaredo… Feliz #Bicentenario!”, dijo @lopezvigueras, y agregó: “Confirmado: no son balazos, son fuegos artificiales para celebrar el #Bicentenario! #Juarez #Mty #Durango”.

Este artículo no busca dar respuestas, sino motivar preguntas. ¿Por qué unos casos son más visibles que otros? ¿Por qué en unos la movilización en la calle y en las redes virtuales lleva meses y la respuesta de las autoridades brilla por su ausencia? ¿Por qué otros gozan de gran exposición mediática y de respuesta inmediata? ¿Por qué otros no son contados ni en los medios tradicionales ni en las redes? ¿Por qué algunos no están siquiera en este artículo?

Dorismilda Flores Márquez es Licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y Maestra en Comunicación de la Ciencia y la Cultura por el ITESO; edita El Cafecito, casi siempre de madrugada.


[i] El Informador (2010, febrero 13). Marchan ciudadanos contra violencia en Ciudad Juárez. Disponible en: http://www.informador.com.mx/mexico/2010/178507/6/marchan-ciudadanos-contra-la-violencia-en-ciudad-juarez.htm

[ii] La Jornada (2010, febrero 14). Vigilia en el Ángel por los jóvenes asesinados en Juárez. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/02/14/index.php?section=politica&article=007n2pol

Milenio (2010, febrero 14). Twitteros en vigilia por jóvenes asesinados en Juárez. Disponible en: http://www.milenio.com/node/381858

[iii] Movimiento 5 de junio (2010, marzo 4). Noticias de Twitter, petición a Los Pinos y vigilias simultáneas en ciudades de la República Mexicana. Disponible en: http://www.movimiento5dejunio.org/abc/2010/03/04/noticias-de-twitter-peticion-a-los-pinos-y-vigilias-simultaneas-en-ciudades-de-la-republica-mexicana/

[iv] La Jornada (2010, marzo 6). Juicio ciudadano a dueños de ABC. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/03/06/index.php?section=politica&article=010n4pol

[v] La Jornada (2010, marzo 21). Alumnos, no narcos, los asesinados frente al Tec de Monterrey. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/03/21/index.php?section=politica&article=009n1pol

[vi] Guerrero, Guillermo (2010, marzo 25). La balacera del Tec, desde Twitter. Idos de la mente. Disponible en: http://www.idosdelamente.com/2010/03/la-balacera-del-tec-desde-twitter.html

[vii] Javier Arredondo y Jorge Mercado – JUSTICIA! JUSTICE! Disponible en http://www.facebook.com/group.php?gid=102480629787015

[viii] La Jornada (2010, marzo 29). Ejecutan en la sierra de Durango a 10 jóvenes de entre 13 y 19 años. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/03/29/index.php?section=politica&article=007n1pol

[ix] La Jornada (2010, marzo 31). Hallan el cadáver de Paulette en su habitación; fue asesinada. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/04/01/index.php?section=estados&article=025n1est

El País (2010, abril 1). La madre de Paulette, principal sospechosa de la muerte de la niña mexicana. Disponible en: http://www.elpais.com/articulo/internacional/madre/Paulette/principal/sospechosa/muerte/nina/mexicana/elpepuint/20100401elpepuint_1/Tes

[x] El Universal (2010, marzo 26). Piden ayuda para encontrar a Paulette. Disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/notas/668804.html

La Jornada (2010, marzo 31). Más de 100 agentes de la PGJ del Edomex buscan a Paulette. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/03/31/index.php?section=estados&article=028n1est

[xi] Milenio (2010, marzo 29). Investigan a familiares de Paulette. Disponible en: http://www.milenio.com/node/411752

El Universal (2010, marzo 31). Caso Paulette, las inconsistencias. Disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/primera/34689.html


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El enemigo, por Dorismilda Flores Márquez

La balacera de febrero fue frente a una universidad al sur de Aguascalientes, pero una camioneta involucrada tenía placas de Jalisco. El levantón de abril ocurrió al norte de Aguascalientes, pero la fuga fue hacia Zacatecas. El asesinato del 2 de septiembre fue en una tienda departamental al sur de Aguascalientes, pero los asesinos eran o de Michoacán o del DF.

Más allá de la violencia — que me abruma —, me pasmo ante el discurso en torno a la violencia, que coloca al enemigo fuera de Aguascalientes. Y sucede que es un enemigo enorme, astuto, despiadado, que se cuela por los rincones y está listo para atacar. Y Aguascalientes es una pobre víctima que soporta los embates. Porque es más fácil, más conveniente, tal vez hasta más políticamente correcto seguir siendo “la tierra de la gente buena” y ubicar al enemigo afuera. Lo contrario, asumir al enemigo en casa, enraizado, encarnado, implica asumir responsabilidades, ya institucionales, ya ciudadanas; implica aceptar que esas responsabilidades no se han asumido del todo.

Como sea, enemigo dentro o enemigo fuera, se dibuja una sola certeza en medio de la incertidumbre: que el Estado ha sido rebasado. ¿Contaremos a las generaciones que vengan que alguna vez existió un lugar al que se referían como “la tierra de la gente buena”?

Dorismilda Flores Márquez es Licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, actualmente estudia la Maestría en Comunicación de la Ciencia y la Cultura en el ITESO, y edita El Cafecito (casi siempre de madrugada).


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La tevé de un mundo inseguro, por Luis Buero

¡No olviden el pochoclo y el algodón! Desde hace tiempo tenemos en pantalla necropsias reveladoras, y en poco tiempo disfrutaremos de un ciclo de crímenes irresueltos donde veremos las fotos de restos humanos descompuestos en la bañera, en los pozos ciegos y en una alguna cañería de agua tapada.

Y aunque los sobrinos del Tío Sam duden que a Kennedy lo haya matado Oswald, en la pantalla nos siguen convenciendo en excelentes ficciones y documentales, que ellos con un pelito de ameba del cuerpo del occiso averiguan hasta la dirección de la maestra de primaria del bastardo que lo asesinó. Aunque aquí también filmamos forenses piolas en tevé, que nos transmiten las voces de hematomas y cuchilladas, ya que como ellos dicen, el cadáver habla.

Pero, como si nos faltaran achuras y chinchulines de víctimas de los crímenes criollos y foráneos, también se han agregado los realities que compiten con las versiones extranjeras de cirugías y reconstrucciones de rostros y otras partes del cuerpo. Nos sorprenden con operaciones de cambio de sexo en vivo y en directo, rostros con atrofia muscular y labio leporino que se abren al ojo de la cámara para que veamos cómo un bisturí los transforma en segundos. Y eso no es todo, también nos proveen series en las cuales las protagonistas charlan con los muertos, cuyos fantasmas vuelven a la Tierra a reconciliarse con los seres queridos y saldan todas las cuentas pendientes hasta que una luz divina se las lleva.

Tengo la imprecisa alucinación de que cada vez que los Estados Unidos padecen un presidente belicista, de esos que exportan guerras o hacen que su gente esté en peligro de sufrirlas en su territorio, aparecen (mágicamente) programas y películas que nos ayudan a digerir el antes, el durante y el después de una conflagración mundial. Y no me refiero a una propaganda directa que nos muestre que los rusos, latinos, vietnamitas, negros  y  árabes son los malos, sino a algo más subliminal aún, como si nos dijeran: “no es tan impresionante ver un tipo estropeado por un misil, y si se va para el otro lado, no te preocupes que alguna médium lo comunica con el presente y viene cuando se le canta”.

En la película El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, se muestra un pueblo pequeño, perdido en la meseta española en 1940 al cuál llega como estreno la película Frankenstein. En el desvencijado salón donde se exhibe el film, entre el público, hay dos niñas, Ana e Isabel, que miran atentamente la película, y luego, a la noche, Ana le pregunta a su hermana por qué el monstruo mata a la niña luego de regalarle una flor, y por qué al final muere él también. Interesante duda de la chiquita que no hallaba en la lógica interna del guión una causa cuyo efecto fuera ese acto de violencia extrema.

Nosotros tampoco, pero, mientras tanto, ya nos acostumbramos a cenar presenciando una autopsia en colores, mientras mojamos el pan en la salsa.

Luis Buero es guionista, periodista y psicólogo social.  Colabora para el cafecito desde Argentina. Visita su sitio:  http://www.luisbuero.com.ar


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El Peje, una fobia orgullosamente mexicana (2a. parte), por Enrique Puente Gallangos

Clic aquí para ver la primera parte.

¿Qué es lo que se oculta  en la  peje fobia?

La “peje fobia”, como ya lo expresamos anteriormente, fue originada por el “gobierno del cambio”,  podemos decir que tiene dos lecturas: la primera hacia el exterior y la segunda hacia el interior de él.

En la primera de ellas, es privar de sus derechos políticos electorales al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, pero, de una manera légalo idee, utilizando las instituciones del Estado Federal Mexicano como el órgano jurisdiccional federal, la Procuraduría General de la Republica y la Cámara de Diputados. Y digo légalo idee, ya que, utilizando el recurso constitucional del juicio político, pretenden desaforar al objeto de su fobia y, de esta manera, desaparecerlo de su conciencia o, mejor dicho, de su inconsciente. Así, pretenden crear en la sociedad un sentimiento de legalidad, al señalar que “el peje” violó la ley, y eso en este “gobierno del cambio” no será permitido. Pero además del privar de sus derechos políticos electorales al “peje” y a los ciudadanos del Distrito Federal, se está atentando contra los derechos políticos electorales de los ciudadanos que desean tener la posibilidad de poner en el escenario presidencial al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, atentando con la joven y deficiente democracia de este país, entendiendo ésta como “la expresión de los derechos políticos y los valores humanos de una sociedad”. El “gobierno del cambio” pretende darnos la idea que este problema de legalidad es un problema eminentemente jurídico, cuando a la luz del derecho constitucional, como lo dice el ex Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el licenciado Juventino V. Castro ,  el desafuero del “peje” es un asunto eminentemente político, al comentar que “ la denuncia presentada por la Procuraduría General de la República en contra del ‘peje’ no tiene sustento legal”, y no hay pena para la hipótesis que presenta la averiguación previa que se abrió en contra del Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

En la segunda lectura que podemos dar de esta “peje fobia” del “gobierno del cambio”, diremos que la sintomatología que esta provocando esta situación en el inconsciente de ellos los está matando, provocándoles angustia y desesperación. Todas la mañanas, al levantarse, se preguntan al  verse  al espejo, ¿cuál es el origen de tal sufrimiento?, ¿por qué lo sueñan?, ¿por qué temen verlo y escucharlo?, ¿por qué  se orinan la cama en las noches?, ¿por qué hablan de él sin querer hacerlo?

Bueno, pues les ayudaremos a contestar su pregunta: por ejemplo, en las sociedades primitivas, cuando alguien moría, tal vez un jefe importante o un hombre muy valorado en la tribu, se producía en los sobrevivientes un estado de ambivalencia emocional que daba lugar a un conflicto interno y a la escisión entre sus corrientes de sentimientos de amor y de odio hacia el extinto. Las partes hostiles (inconscientes) de su actitud, son proyectadas en éste, y se convierte así en su objeto fóbico, comenta Ivan Ward  al respecto: “No somos nosotros, los supérstites, quienes nos alegramos ahora por habernos liberado del difunto; no, nosotros hacemos duelo por él, pero él asombrosamente se ha convertido en un demonio maligno a quien satisfaría nuestra desgracia y que busca inflingirnos la muerte”.

Como podemos ver, éste es el mismo proceso que convirtió al “peje” en su objeto fóbico. El odio y la culpa que se siente respecto a las figuras de autoridad, pueden ser desmentidos y desplazados a otras personas al parecer igual de poderosas. Éstas pasan entonces a encarnar todas las maldades generadoras de su infortunio, con las cual pretenden liberarse de su fobia. Como ejemplo, podemos citar el hondo sentimiento de humillación nacional que traumatizo a Alemania en el periodo ínter bélico; pudo transformarse, gracias a una matanza ritual, en una ideología de rendición colectiva . Al inculpar a los judíos de sus pecados, de sus partes sucias, codiciosas y humilladas, se redimían a sí mismos y, al eliminar a los judíos, purificaban la patria y se reconciliaban con el pasado que habían olvidado.

Como podemos darnos cuenta, “la peje fobia” ha producido una energía psíquica en el inconsciente del “gobierno del cambio”, que la descarga en el Jefe de Gobierno del Distrito Federal. De tal manera, al pretender éste descargar su energía psíquica a través de su fobia, pretende olvidar su culpa, que es la que lo está horrorizando. Pero lo que desconoce el “gobierno del cambio” es que ese deseo por eliminar su culpa se encuentra a nivel inconsciente y el inconsciente esta fuera de tiempo; en el tiempo histórico es, por lo tanto, perpetuo, silencioso aquí, reaparece allí y no desaparece nunca.

Enrique Puente Gallangos es Maestro en Derecho Constitucional, catedrático de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y de la Universidad Regional del Sureste.


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El Peje, una fobia orgullosamente mexicana (1a. parte), por Enrique Puente Gallangos

La historia de las situaciones sociales de pánico que se dan en el mundo en que vivimos, muestra como pueden crearse objetos fóbicos para hacer frente a las amenazas al conjunto de ciudadanos de un Estado. Los periodos de transición o de fragmentación social brindan las condiciones ideales para que aparezcan a borbotones objetos fóbicos. Brujas que retozan con el Diablo y provocan desgracias sin fin a sus comunidades; judíos que matan niños inocentes y luego se beben su sangre; comunistas que están al acecho para lavar el cerebro de los vecinos: todo el lenguaje de la abominación y del horror es usado con fines políticos a fin de subyugar, privar de derechos, encarcelar y aniquilar.

Más cerca de nuestra época, los gobiernos han recurrido a las madres solteras, los mendigos, los homosexuales y los extranjeros para contribuir al statu quo o para contar con un conveniente chivo expiatorio en tiempos de crisis. En Gran Bretaña, Stuar Hall y sus colaboradores examinaron los procesos sociales mediante los cuales, a comienzos de la década del setenta, el “ratero” llego a representar y cristalizar las amenazas del orden social. Al descubrir los sutiles cambios de significados que transformaron los hurtos tradicionales de los asaltantes de la clase obrera blanca en el aspecto de los “rateros negros”, mostraron la trama sociológica y psicológica  de un complejo tapiz. El temor de ser violado, golpeado y robado se asoció al temor a la pérdida de la estabilidad del mundo interior y exterior, y su proyección contribuyó a construir como objeto fóbico al “ratero negro”. Una vez localizado el pánico, era posible movilizar los mecanismos del aparato estatal (policía y aparato judicial) para hacerle frente. De este modo, la población en general veía como algo perfectamente razonable que un negro fuese enviado a la cárcel durante doce años  por robarle una cartera a una mujer. A juzgar por los periódicos, uno difícilmente podría enterarse de que, según las estadísticas del ministerio del interior británico correspondientes a esa época, los jóvenes negros tenían muchas mas probabilidades de ser asaltados que otros sectores de la población.

Nosotros no podíamos quedarnos atrás, en esta cuestión de los objetos fóbicos, gracias al certero y científico juicio del órgano ejecutivo federal y de su incondicional fiscal, tenemos un temido objeto fóbico “ el peje” o técnicamente dicho por la larga lista de fobias “peje fobia” (temor al cambio de ideología política). Quiero aclarar que este objeto fóbico no existe en los ciudadanos sino en personas muy especiales como  las que trabajan dentro del aparato estatal federal y las que han trabajado ahí, o pretenden estar. Y no es para menos, cuando una persona de estas padece de “peje fobia”, manifiesta que esta no es una empresa atemorizante donde se corra un peligro de muerte, para nada, el decir de los pacientes de esta fobia nos revela que no es sólo el temor que les causa al ver cómo actúa, cómo habla, cómo camina, qué piensa, cómo se ríe, sino es porque hay en juego ALGO MÁS. Por ahora, estas personas que padecen de “peje fobia”, se siente tranquilas, ya que acudieron al órgano legislativo federal para que los curara de su mal y descargara  sobre “el peje” todo su poder mediante un juicio de desafuero y, después de eso, sea destruido por el eficiente sentir del órgano judicial federal. Pero lo que no saben estas personas es que una fobia es algo que está fuera del marco de lo real y se encuentra situado dentro del marco de lo simbólico, de lo inconsciente y que la cura no la encontraran donde la buscaron. La pregunta es ahora, ¿qué es la “peje fobia”?, ¿qué es lo que se oculta?

Esta historia continuará.

Enrique Puente Gallangos es Maestro en Derecho Constitucional, catedrático de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y de la Universidad Regional del Sureste.