El Cafecito


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Ornato y ausencia de la política Aguascalientes, ¿estado de 5.5?, por Gilberto Carlos Ornelas

Hace  apenas un año decíamos que el principal riesgo de los resultados electorales del 1º de agosto de 2004 eran las posibilidades de autoritarismo, por el hecho de que en Aguascalientes un solo partido, el PAN, había obtenido un triunfo total al ganar la gubernatura, la mayoría calificada del Poder Legislativo y la mayoría de los ayuntamientos; que, por lo tanto, los contrapesos políticos partidarios eran mínimos y que tal vez la expectativa más deseable era el movimiento de la sociedad civil como el mejor contrapeso de un gobierno unipartidista y casi unipersonal.

Decíamos que un aspecto positivo, aunque discutible, de aquel resultado sería el hecho de que nuestro gobierno no tendría la coartada de Fox de contar con un Congreso adverso y que por lo tanto veríamos descarnadamente la capacidad del panismo gobernante. Y así ha sido.

En materia de equilibrios políticos y contrapesos, desgraciadamente no ha resurgido el movimiento de la sociedad civil; el gobierno, como era predecible, ha funcionado en el esquema unipartidista y unipersonal, tomando y ejerciendo decisiones unilaterales en materia de obras, proyectos y actos políticos y sólo ha encontrado obstáculos en los tropiezos propios de la ineficiencia ante una opinión pública que al parecer está perdiendo la capacidad de indignación o al menos la capacidad para demostrarlo.

En alguna instancia de gobierno, tal vez inconscientemente se conectaron los propósitos de las principales autoridades panistas y coincidieron en que la prioridad del panismo gobernante es el ornato. La principal obra de infraestructura del gobierno se decidió no por la mayor necesidad, sino por la ubicación alrededor del Estadio Municipal, hoy llamado Victoria y se anunció como el primer paso de un conjunto de demoliciones y construcciones para que quede una honda huella del paso de nuestro gobierno actual. También la intención del concurso Nuestra Belleza fue el ornato.

Y también en materia de la vivienda social, en donde se presentaron las mismas casitas, en las mismas condiciones económicas, pero ahora en forma de manzana en condominio – se atiende la apariencia y se mantienen los reducidos espacios –. Incluso en los nombramientos de la administración predomina el ornato y la apariencia a veces a niveles patéticos. Ahí está el caso del Instituto de Educación, primero se ratificó formalmente al anterior director, pero se le retira en los hechos, luego se nombra a otro que en apariencia dirige, pero que por sus acciones también parece de ornato en ese Instituto, donde no hay nada nuevo bajo el sol:  sigue la caída en los niveles de aprovechamiento, sigue el déficit en educación media superior, sigue la dispersión en educación superior.

Como un mal sueño, el ornato se aparece como prioridad en muchas de las áreas del gobierno, donde los resultados escasean y las apariencias dominan, pero no engañan. Desarrollo Agropecuario: sigue la crisis un nuestra fruticultura y se agudiza en la ganadería. Desarrollo Social: si los OROS ya eran ornamento, el VALGO reafirma que cada vez es menos la intención del desarrollo y mayor el clientelismo gubernamental.

Cabe decir que más allá de sus dimes y diretes, el alcalde capitalino también atiende esa misma línea de la búsqueda del ¿embellecimiento? Ahí están los casos de la remodelación de la Calle Carranza y del jardín del Encino y, por supuesto, la joya de la ornamentación que ha sido línea de continuidad y congruencia de los ayuntamientos panistas desde hace 10 años: los camellones.

Tal vez en donde es más riesgoso el predominio de la apariencia es en las decisiones políticas. Aparentemente se estableció un gobierno políticamente unido y coincidente por su origen partidista cuyo signo sería la eficiencia y el éxito. Pero ese optimismo era de ornato; a las primeras de cambio el gobierno unipartidista se transformó en gobierno de facciones en disputa por las parcelas de poder; el PAN- Gobierno no resistió las tentaciones del poder, su mayoría se fracturó y los apetitos de poder han evidenciado su carencia de métodos para procesar sus decisiones.

Se nos ofreció un gobierno fuerte y unido y sólo era publicidad. Se nos ofreció una administración exitosa y se nos han entregado enfrentamientos, gritos y sombrerazos. Se nos ofreció un gobierno eficiente y se nos ha entregado oropel o como diría un político de infausta memoria: “hojalata con crema chantilly”.

Obviamente el principal déficit del panismo gobernante es la ausencia de política, porque la ciudadanía les entregó en las urnas, la capacidad y el poder de legislar, decidir y administrar para sacar al estado del bache socioeconómico que se diagnosticaba hace un año y desde antes, cuando se hablaba del deterioro en los tejidos sociales, del incremento de la delincuencia, de la penetración criminal en los cuerpos de seguridad y la proliferación del  narcotráfico.

El panismo gobernante no ha hecho buen uso de ese poder que le entregó el electorado, pues a pesar de campañas de publicidad acerca de que avanzamos hacia un “estado de diez”, pues a pesar del optimismo del Secretario de Desarrollo Económico, que festeja que en el 2005 se crearon cerca de 9 mil plazas de trabajo, el incómodo INEGI nos dice que siempre resurge dramática esa realidad que no ha mejorado: el desempleo (5.5%) como catalizador de todos los males; casi dos puntos porcentuales de la media nacional (3.7%) y, sólo por debajo de Nuevo León y el Distrito Federal y eso no hay ornato que lo pueda disimular.  Por lo pronto, somos un estado de 5.5…  en desempleo y por ahí anda también la cifra en aprovechamiento escolar y en muchas otras cosas.

Gilberto Carlos Ornelas es Consejero Estatal del PRD en Aguascalientes.


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Luis Armando y su política – espectáculo, por Christian Erazo Ortiz

Ya casi se cumple el año de que Luis Armando Reynoso Femat tomara las riendas del gobierno del estado y de que los aguascalentenses (no todos) formaran grandes expectativas en torno a su gobierno; trataremos, entonces, de analizar algunas de las acciones que más han sonado en la opinión pública, en este primer año.

Para empezar, la base de esta administración estatal será, por lo visto, la fuerte y constante inversión a la promoción turística del Estado de Aguascalientes. Para muestra basta un botón, y con esto me refiero a que Aguascalientes fue sede del evento “Nuestra Belleza México 2005”, organizado por una parte por Televisa y otra por el Gobierno del Estado, mismo que desembolsó una considerable cantidad de millones de pesos para realización de dicho evento, y que en un principio el propio Luis Armando trató de “maquillar”. Aunque ese dinero mejor lo hubiera destinado a la creación de empleos que tanta falta hacen en nuestra entidad, o si no, por qué gran cantidad de personas emigran a los Estados Unidos y a otras ciudades del país buscando mejores oportunidades de trabajo que en Aguascalientes no pueden  encontrar. Pero bueno, todo sea porque la imagen de nuestro gobernador se proyecte a nivel nacional por medio de este tipo de foros glamorosos. Sin olvidar que un día antes de que Luis Armando tomara protesta como gobernador constitucional del estado de Aguascalientes, su “juguetito” el Estadio Victoria, fue escenario para la transmisión en vivo del programa “Otro Rollo” en el que su conductor Adal Ramones hizo mención del “Rayo Mayor” (Luis Armando) y de su distinguida esposa…  Y que ya nada más falta que afuera de este inmueble se vendan figuras de Luis Armando hechas de peluche, aunque no sería mala idea.

En otro contexto, este gobierno intentó cambiar la imagen y el concepto de la Feria Nacional de San Marcos, que en su edición  2005 ya presentó cambios importantes en cuanto a la logística y remodelación de una importante zona de comercio de esta verbena popular. Y que, para variar, la imagen de Luis Armando la vimos en los postes de luz (dentro de la zona ferial), afuera del palenque, etc.; bueno, con decir que faltó poco para que viéramos su fotografía  en las tapas de los inodoros del casino. Había más fotografías de Luis Armando que de la propia reina de la feria, parecía que teníamos a un rey y no reina de la festividad abrileña.

En esta misma línea, debemos de “agradecerle” a nuestro gobernador porque su gobierno dio las facilidades para que Aguascalientes fuera la locación principal para la producción de una telenovela de Televisa – que aclaro, no es que este en contra de que se grabe una telenovela en nuestro estado – sino de que Luis Armando quiera  hacernos ver que su gobierno esta haciendo cosas importantes en materia de turismo, más aún, que quiera figurar como un gran promotor de Aguascalientes y aparecer en la fotografía de la revista TV y Novelas. Si esto generara empleos permanentes e inversiones al estado, sería de maravilla, pero no es así, el hecho de que eventos importantes de repercusión nacional se realicen en nuestro estado no quiere decir que seamos la mejor entidad del país. Al paso que vamos, ya hasta el programa televisivo “Bailando por un sueño” se podría transmitir desde algún lugar de nuestra ciudad.

En cuanto a educación la acción que más repercutió en el año, porque hasta en medios nacionales se difundió, fue la de la creación de la primera Escuela Primaria del Fútbol; a decir verdad, esto ha sido un acierto, ya que los niños que ingresen a esa escuela podrán combinar el estudio con el fútbol, y esto es una forma sana para el desarrollo integral de los niños. Habrá que ver cuantos niños y de que estrato social pueden  accesar a esta escuela primaria.

Sin duda, este gobierno basará su éxito o su fracaso, en la combinación de la política con el espectáculo, acompañada de un fuerte gasto en campañas de difusión en radio y televisión, no sólo a nivel local, sino nacional; si no, vean los spots de promoción turística transmitidos en  Televisa y TV Azteca. Y que toda esta estrategia, supongo, tendrá un interés político por parte de Luis Armando, porque no se descartarían las posibles aspiraciones del gobernador para figurar entre los presidenciables del PAN para el año 2012.  Aunque a lo mejor me estoy adelantando mucho, sin embargo, el tiempo lo dirá todo.

Finalmente es el primer año de este gobierno y obviamente le faltarán muchas cosas por hacer, espero que por el bien de todos los habitantes de la entidad y no nada más de unos cuantos.

Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes.  Es simpatizante del Partido Revolucionario Institucional.


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¿Qué esperamos del gobierno de Luis Armando?, por Gilberto Carlos Ornelas

El gobierno de  Luis Armando Reynoso Femat será una prueba de fuego para el panismo como opción política en el estado de Aguascalientes; no obstante que contará con un importante conjunto de ventajas políticas, enfrentará una serie de riesgos y peligros que marcarán notoriamente el desarrollo económico y político del estado. Lo más deseable y positivo de ese gobierno que se iniciará el 1 de diciembre, es que se pudiera avanzar en la democratización de la vida pública con la implementación de los mecanismos de participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones y que, con ese espíritu y orientación, tome cuerpo una reforma del estado, se termine con la corrupción y funcione un gobierno con tolerancia y sensibilidad social.

El panismo gobernante enfrentará una situación social y económica del estado que  refleja varios problemas con serias repercusiones; recientemente el INEGI reportó que la tasa de desempleo abierto en Aguascalientes está muy por encima de la media nacional, este dato es tan sólo una evidencia de que el esquema de desarrollo económico que han utilizado los gobiernos locales desde 1980 hasta la actualidad, basado en la atracción de capitales foráneos, se ha agotado y que su implementación en los últimos años tan sólo ha servido para paliar la situación económica. Por otra parte, la política de crecimiento urbano, el abandono del campo y el incremento de los movimientos migratorios han influido directamente en los problemas de la convivencia social: creció la inseguridad pública y a la par se desarrolló la actividad del narcotráfico, se incrementa la desintegración familiar y cada vez se hacen más evidentes las deficiencias y debilidades del sistema educativo estatal.

El dilema del gobierno de Luis Armando Reynoso estará en seguir la inercia o en decidirse a implementar nuevos esquemas de solución; proseguir la política de desarrollar una gran ciudad para beneficio de los especuladores inmobiliarios o dar preferencia a las poblaciones pequeñas y medianas y a las vías de comunicación; frenar el deterioro en la seguridad pública o seguir la política de sostener a los grupos de poder que actúan dentro de las corporaciones policíacas; reestablecer cadenas productivas competitivas para el mercado internacional o depender de la eventual atracción de capitales foráneos; emprender acciones de fondo o de plano prolongar la inercia que paulatinamente está llevando al estado al deterioro y a la mediocridad.

La ventaja principal del  gobierno que ya viene, con la hegemonía clara del Partido de Acción Nacional en todos los niveles, será la de poder tomar decisiones con una gran fuerza política y legal lo que permitirá incluso llegar a promover reformas legislativas si fueran necesarias  y contar para ello con el respaldo de los diputados y los ayuntamientos. En muchos casos esta fuerza permitiría superar las eventuales acciones de resistencia de los tradicionales grupos de presión que existen en importantes ámbitos del estado, las finanzas, la seguridad, la educación, etc. Todo parece indicar que  Reynoso  Femat tendrá manos libres y un amplio margen de maniobra para ejercer el gobierno: poder legislativo que, al menos abiertamente, no lo confrontará y gobiernos municipales con los cuáles podrá concertar planes y programas con la confianza de que, si no son subordinados, al menos  serán aliados.

Ese mismo hecho tal vez pueda significar el primer factor de riesgo del nuevo gobierno: Luis Armando no tendrá la coartada de un ejecutivo acotado por su congreso y, por lo mismo, la población pudiera tener más razón en exigir resultados tangibles en el corto plazo, sobre todo en un terreno como el económico, en el que las variables no dependen del todo del gobierno local.

Como todo gobierno predominantemente unipartidista, de los que conocemos, las experiencias priístas del pasado, con una integración como la del que encabezará Luis Armando, tendrá siempre los riesgos de derivar en el autoritarismo y todos los demás vicios que le son inherentes: el manejo clientelar de los programas asistencialistas, la intromisión en los procesos electorales constitucionales y hasta en la vida interna de los partidos,  el abuso del manejo mediático hasta llegar al culto a la personalidad y la intolerancia a la oposición y a la crítica.

Para la población, ciudadanos, organizaciones sociales y partidos políticos, todo esto pudiera significar el riesgo de enfrentar un gobierno autoritario y de corte gerencial; pero para el gobierno de Luis Armando puede significar el riesgo de caer en aislamiento gradual y confrontación paulatina con las fuerzas sociales.

Los aspectos más fructíferos del gobierno de Luis Armando, sin duda, podrán ser los que resulten de la interacción con los actores políticos y sociales del estado. Si se toma la vertiente del respeto a la independencia y el diálogo político con los poderes del estado, partidos y todas las organizaciones, se podrá avanzar hacia una auténtica reforma política, terminando con los poderes discrecionales del gobernador, elevando el papel del legislativo y estableciendo una democracia electoral madura, consolidada y transparente.

Si el nuevo gobierno coincide con la sociedad civil y se crean las instancias adecuadas y los mecanismos de la llamada democracia directa y participativa, se podrá asegurar que las principales acciones de gobierno no sean producto de la voluntad ideologizada o interesada del gobernante, sino expresión consensuada de la voluntad soberana del actor principal del cambio: el ciudadano, es decir, la gente de la calle que votamos y que también queremos que se escuche nuestra opinión.

Gilberto Carlos Ornelas es Secretario de Asuntos Electorales del Comité Ejecutivo Estatal del PRD en Aguascalientes.


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Un estado de 10, simplemente una frase publicitaria, por Christian Erazo Ortiz

Ahora que Luis Armando Reynoso es gobernador electo y que va conformando su gabinete para encabezar el próximo gobierno estatal, resultaría un poco difícil juzgar cómo será el ejercicio de su administración en los próximos seis años, pues aún  no ha iniciado esta. Sin embargo, con base en sus propuestas de campaña — que, en realidad su única propuesta conocida fue el Estadio Victoria, la opinión pública expresaba que, por la construcción del Estadio, Reynoso Femat ya era el virtual gobernador y que las elecciones representarían sólo un mero trámite —, podemos trazar un “bosquejo” de lo que será su gobierno. Porque según Luis Armando, sus propuestas de campaña están garantizadas para que todas se cumplan durante su mandato.

El gobernador electo ha declarado a la prensa que su gobierno será humano, aunque no haya nada de significativo en esto, porque todo gobierno esta integrado por seres humanos. Este calificativo no representa ningún plus, pues solamente apela al sentimentalismo que pudiera provocar la palabra humano.

Sin embargo, no creo que una persona que llega al gobierno con una visión de empresario, como Luis Armando Reynoso — al igual que Felipe González cuando empezó su gobierno —, vaya a tener una visión humana como él dice. Para empezar, cualquier empresario sólo tiene el afán de lucrar por medio de algún negocio, construcción, etc., y en lo que respecta a sus trabajadores solamente los ve con fines de producción.

Entonces tendremos como gobernador a un empresario, como todos los panistas que ingresan a la política cuando sus negocios están por quebrar o quieren incrementar su capital. Porque, les guste o no, ésta es la situación que se ha dado con todos los gobernantes del PAN, desde que Alfredo Reyes “El Mosco” ganó la presidencia municipal de Aguascalientes.

Bueno, lo anterior fue sólo un paréntesis para saber por quiénes hemos sido gobernados en los nueve años más recientes y, a partir de esto, tratar de deducir la forma en que Luis Armando Reynoso gobernará Aguascalientes.

La administración “luisarmandista” ejercerá su gobierno por medio del proyecto Un estado de 10, mismo que ofreció en campaña como su propuesta formal. Comprenden diez programas que supuestamente abarcan los rubros más importantes para el desarrollo del Estado, como educación, salud, deporte, empleos, etc., y de cada punto de los diez, se desprenderán otros programas sociales. Entonces, será el sexenio de los mil programas, que en el papel podrán ser buenos o no, pero el dilema para Luis Armando será cumplir o no cumplirlos. Porque la frase suena bien y le funcionó en campaña, aunque en ningún momento profundizó sobre esta propuesta de diez programas para el Estado; precisamente para eso son los debates entre candidatos a ocupar cualquier cargo de elección popular, para profundizar las propuestas, argumentarlas y defenderlas. A pesar de que las campañas ya terminaron, la ciudadanía merecía escuchar a fondo las propuestas de cada candidato, porque, cómo podemos saber si la propuesta Un estado de 10 no es sólo un frase publicitaria, vacía, sin algún fundamento, que se queda sólo en un producto de la mercadotecnia.

Como dijo la periodista Carmen Aristegui, la ciudadanía y los medios de comunicación merecemos que se realicen los debates entre candidatos, porque es la única manera de darnos cuenta si existen señales de inteligencia o no, en los que desean gobernarnos. En fin, lástima que no pudimos conocer a fondo la propuesta de Luis Armando, y será para la otra, si es que nos lo permite.

Por otro lado, el gobierno de Luis Armando basará su accionar en la construcción de obras públicas y otras no tan públicas, por aquello de que para ingresar al estadio de fútbol, hay que desembolsar una considerable cantidad de dinero por un boleto, siendo que este inmueble pertenecía al pueblo. Se entiende que se tiene que cobrar por entrar a ver un partido de fútbol, pero no cobrar como si fuera a jugar el Real Madrid con todas sus estrellas.

No debe de extrañarnos si en el sexenio de Luis Armando se construyen obras y que, aparte de que se hacen con nuestros impuestos, todavía se nos cobre por hacer uso de ellas, como la gran obra de la Tres Centurias, que inmortalizará a Felipe González, y que por hacerle algunos arreglos a la estación de trenes, cercaron toda el área y ya hasta nos cobran por entrar.

Luis Armando será especialista en “maquillar” la ciudad de Aguascalientes, con la construcción de flamantes vialidades, un mega estacionamiento para su Estadio Victoria que, por cierto, ya le quitaron terrenos a la Escuela Primaria que está un costado del inmueble, con el propósito de ampliar el estacionamiento.

Al respecto, Luis Armando dice que entre sus acciones de gobierno impulsará como nunca al deporte; más bien creo que impulsará el entretenimiento basado en el espectáculo de fútbol, que no es lo mismo, porque este último es con fines de lucro.

Este gobernador electo, a diferencia de Felipe González, tendrá una mayoría panista en el Congreso Local y, en consecuencia, existirá un peligroso servilismo por parte de los diputados locales hacia el próximo gobernador. Gobernará a su antojo, como lo hicieron algunos gobernadores priístas cuando lo tenían todo de su lado.

El primero de diciembre Luis Armando Reynoso tomará protesta como nuevo gobernador de Aguascalientes, y con ello iniciará un segundo sexenio panista en la historia política de Aguascalientes. Un nuevo gobernador con la imagen tan exaltada y exagerada, que nos hace pensar en Vicente Fox cuando llegó a la Presidencia de la República, con buena imagen, sobrado en confianza, generando expectativas muy altas en los mexicanos y, al cabo de cuatro años, ¿qué pasó?, lo que fue el “efecto Fox” pasó a ser el “defecto Fox”; ahora vemos un presidente desgastado en su imagen, visiblemente cansado y agobiado por ser incapaz de resolver los problemas del país.

Sinceramente, no espero que a Luis Armando Reynoso le suceda algo similar, porque aunque no es comparable un puesto con el otro, sí son parecidas las circunstancias en que llegan al poder, ya que Luis Armando llega a la gubernatura con un gran aparato publicitario detrás, como con el que llegó Fox, hace cuatro años.

Espero que el gobierno de Luis Armando tenga realmente visión humana y que no solamente sea un gobierno mediático; que de verdad resuelva los rezagos que hay en el campo de Aguascalientes, que atienda a los once municipios y no solamente a la capital, que la educación en Aguascalientes no sea sólo para los que tienen poder económico.

Porque hasta hace siete años Aguascalientes era ejemplo nacional en educación, empleo, salud, entre otros rubros, y no es justo que por malos gobernantes, nuestro estado haya dejado de ser ese ejemplo.

Es por esto que hago un atento llamado al “Señor de los Rayos” o, mejor dicho, al gobernador electo, a que reflexione de que no solo de fútbol vive el hombre, este hombre (mujeres y hombres) necesita empleo, seguridad social, seguridad pública, vivienda y educación. Es importante el entretenimiento o el esparcimiento, pero habrá mucho que hacer en materia de desempleo y educación para sacar adelante a Aguascalientes del bache en que se encuentra.

Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, participó en el área de Comunicación Social en la campaña electoral del PRI en Aguascalientes en 2004.


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La hegemonía que se avecina: apuntes para una construcción de escenarios en la configuración del poder político en Aguascalientes 2004-2010, por Alan Santacruz

La democracia en México es un modelo de gobierno de reciente factura; aún y cuando en la formalidad legal el Constituyente de 1917 había diseñado un Estado democrático, en el fondo, el régimen post revolucionario ideó los mecanismos para limitar la democracia y, en todo caso, orientarla a favor de la clase política “heredera” de la revolución mexicana, encarnada cada sexenio en el gran caudillo de la nación con sus huestes de fieles en un entramado político en el que se confunden perniciosamente las burocracias del partido y del Estado durante casi tres cuartos de un siglo.

La democracia en México está en ciernes y es menester, no sólo para los científicos sociales, sino también para el ciudadano en general, atender a la evolución de este fenómeno, ya que de ahí dependerá que tanto podamos ejercer la capacidad de autodeterminar nuestro destino, como individuos, como pueblos, como entidades federativas, como nación.

Y es que en Aguascalientes este momento político es harto coyuntural por una cuestión muy singular, a saber: un sistema, cualquiera que este sea, tiene dos imperativos insoslayables: primero, asegurar su permanencia en el espacio-tiempo y, segundo, tender hacia la evolución, que se manifiesta en crecimiento y/o desarrollo.

Lo anterior es importante, dado que, luego de transitar penosamente por el largo y sinuoso camino de la autocracia gubernativa, de la falta de contrapesos y de la discrecionalidad en el ejercicio público, llegamos a un punto que es característico de los sistemas democráticos: el de la existencia de gobiernos compartidos, de legislaturas mosaicas, de efectiva relación de pares entre los  poderes.  Sin embargo en nuestra entidad, atendiendo a los resultados electorales de este año, podemos advertir que el sistema democrático en lugar de evolucionar pareciera que al contrario, involuciona… adolecemos de una democracia contrahecha (quiero aclarar que esta declaración está motivada por el regreso a la época de los carros completos, de los mayoriteos, de los monolitos, sean estos del partido que sean).  Y aunque podríamos explicarlo esgrimiendo el lugar común de que el nuestro es un pueblo de vocación sumisa ante el poder unipersonal encarnado históricamente en el Tlatoani, el cacique, el caudillo, el hombre fuerte, el jefe político, el generalísimo, el presidente; no podemos ignorar el hecho de que las estructuras de la política en México sufrieron una transición y las redes de dominación en este país se recompusieron (implicando la pérdida del poder de manos del grupo hegemónico) porque los gobernantes fueron incapaces de sustraerse al sutil embrujo del poder por el poder mismo, no pudieron mandarse atar al mástil para no ceder al canto de las sirenas de la autocracia gubernativa, de la falta de contrapesos y de la discrecionalidad en el ejercicio público; y como la historia es el laboratorio de la ciencia política, quisiera ofrecer algunas referencias para la posible elaboración de escenarios que nos ayuden a prever alternativas de futuro en nuestra entidad.

I. Identificación del momento coyuntural

La historia de la democracia de facto en México (la real, no la formal) es corta, algunos con más romanticismo que cimientos, proponen ubicar sus inicios desde las luchas sindicales de la década de 1950 e incluso con los movimientos cruelmente masacrados de 1968 y 1971; otros más pragmáticos (pero igualmente egocéntricos) los sitúan en 1985, cuando la participación ciudadana rebasó por mucho la acción gubernamental en el momento crítico del temblor de ese año; otros más (con suma fe doctrinaria) identifican el comienzo de la democracia con la primera elección municipal que produce un alcalde de oposición en el ayuntamiento de Tijuana, B.C. e incluso con la truculenta elección presidencial de 1988 que dejó a Acción Nacional y al Frente Democrático Nacional con sabor en la boca de coitus interruptus; existe, además, una rara clase que despistadamente piensa (y lo afirma hasta la enojosa saciedad) que la democracia en México vio la luz al rayar el alba del 3 de julio del año 2000.  Fiel al justo medio aristotélico propongo que el inicio de los avatares democráticos ocurre en el proceso conocido como la “reforma del Estado” que comienza en 1977 y que gradualmente se ha ido construyendo hasta ser la inacabada amalgama de enmiendas estatutarias relativas al acceso y ejercicio del poder político que tenemos hoy.

Esto en el orden federal, que a cuenta gotas se reflejó y se reprodujo en las entidades de la federación: Aguascalientes no fue la excepción, dado que a partir de la década de 1980 se van dando mayores prebendas jurídicas a los partidos políticos, con lo que poco a poco Acción Nacional va aumentando su influencia.  Sumemos, en nuestra entidad, el fenómeno de la balanza migratoria positiva cuyos orígenes cuantitativos más importantes están en Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Michoacán, Guanajuato y, cómo negarlo, el Distrito Federal.  Aunado a esto, el modelo económico de sustitución de importaciones implantado en el sexenio de Rodolfo Landeros, así como la creciente industrialización y el desarrollo del mercado interno a partir del mismo periodo, crearon una nueva burguesía en Aguascalientes, moldeando así los nudos de las redes de poder que ahora se está recomponiendo.   Estos tres factores: el jurídico electoral, el poblacional y el económico se configuran para que la alcaldía de Aguascalientes, las legislaturas, y finalmente la Gubernatura de la entidad vayan pasando de una élite a otra.  Aunque debemos de reconocer que al principio de la transición en Aguascalientes, el Revolucionario Institucional, a pesar de sus esfuerzos, no fue capaz de ganarse la animadversión popular de manera total; mientras que el PRD (como ya es usanza en nuestra patria chica) se ha hecho padecer de un sano equilibrio intermedio entre la indiferencia y la malquerencia de los electores, limitándose sólo a existir; no podemos soslayar, además, que en la elección local de 2001, la candidatura externa de Saúl Alejandro Flores por el PT a la alcaldía de la capital (elección en la que ésta fuerza política ocupó el tercer lugar de las preferencias, por encima del PRD) fue muy útil para posicionar a los egregios dirigentes de este partido en el congreso local y en el colegio de regidores de Aguascalientes.  De la forma que sea, la transición en Aguascalientes se caracterizó por la existencia de fuerzas políticas vivas, desde 1995, representadas en la pluralidad de las legislaturas, en la negociación entre partidos, entre autoridades de filiaciones distintas… hasta ahora, en el momento coyuntural en el que encontramos una desviación de la tendencia que apunta a una hegemonía de una élite política en lo administrativo y en lo legislativo dentro de la entidad.

II. Identificación de los actores políticos coyunturales

Hay quien dice que el sexenio de Felipe González finalizó cuando éste hizo la entrega del quinto informe de gobierno; esto por la forma en la que se presentó el mensaje a la sociedad con motivo del informe, mensaje que fue construido a la sazón de la despedida, del recuento de un quinquenio de tantos y tantos afortunados aciertos, que el gobernador ya no halló cabida para los errores en su discurso, mismo que encontró sospechosa resonancia en casi toda la prensa local.  Quizá no debamos reparar en estas minucias de forma, y sólo de forma, con las que se dan las cosas, aunque quizá debamos atender a las palabras de Don Jesús Reyes Heroles cuando dice que “en política, la forma es fondo”.  De cualquier manera, el último año de gobierno significó para Felipe González la oportunidad de llevar a cabo dos cuestiones indispensables: primero, obtener su acreditación como bachiller (probablemente porque se enteró en alguna página de avisos clasificados de una oferta de empleo que tenía como requisitos la preparatoria terminada y la disponibilidad de horario); y segundo, preparar a sus subalternos para llevar de la manera más aterciopelada el protocolo de entrega-recepción del gobierno a la nueva élite.

La élite política a la que hacemos referencia tiene como cabeza visible a la figura de Luis Armando Reynoso Femat, gobernador electo postulado por Acción Nacional, de lóbregos orígenes como simpatizante del Revolucionario Institucional (lo que le valió que algún analista le acuñara el apelativo de “El Águila Bicéfala”), empresario perteneciente a la nueva red que en Acción Nacional dan por llamar “neopanistas”, acaso para hacer el distingo entre los que echaron a andar la máquina de los que se subieron cuando ésta ya iba andando.  La figura de Reynoso Femat es indispensable para este análisis, ya desde su gestión como alcalde de Aguascalientes dio muestras de que cuenta con un espíritu que está capacitado para lo grande.  El grupo que le brindó el apoyo de propaganda por un tiempo un tanto mayor del que la constreñida legislación electoral permite lleva el nombre de “SúmaLA”, espacio donde convergen las edades, los estratos sociales, los sexos, las idiosincrasias e incluso los terruños, destacándose la participación de tropa y mandos que tuvieron como cuna alguno de los pueblos de los Altos de Jalisco.  Esta organización llevó la campaña de Reynoso Femat por encima, incluso, del mismo partido, lo que contribuyó a acrecentar la evidente división al interno del PAN.  Esta pecata minuta encontró solución al convocar a una plantilla de incondicionales en la gran mayoría de cargos que ganaron Luis Armando, “SúmaLA” y el PAN, lo que favorecerá para que las negociaciones entre el ejecutivo y el legislativo, así como con los ayuntamientos sean negociaciones menos ríspidas, dictámenes más expeditos, administración más fluida, siendo ésta una perspectiva del propio Luis Armando, quién ve a la hegemonía como una fortaleza y no como una debilidad.  Empero, es necesario hacer énfasis en la figura de Rubén Camarillo, quién no pertenece a la red de “neopanistas” y que por los últimos cinco años ha sido el responsable del desarrollo económico de Aguascalientes; es importante resaltarlo ya que él será el líder de los dieciocho diputados que tendrá Acción Nacional en la próxima legislatura.

En la generalidad de los casos, la nueva élite política está conformada por una burguesía local no muy añeja, con arraigo empresarial en la entidad, con relativamente poco tiempo en actividades político gubernamentales y solventados por una maquinaria publicitaria de gran envergadura.

III. Escenarios deseables, probables y críticos

Para efectos del presente análisis y creación de escenarios, se tomará en cuenta la relación del gobierno estatal electo con: las fuerzas productivas, las organizaciones políticas (partidos, ong´s, grupos de presión), el Poder Legislativo y los municipios, así como con los medios de comunicación, teniendo en cuenta que estos actores conforman gran parte de la realidad política de la sociedad.

En lo que respecta a las fuerzas productivas, hemos sido testigos del paulatino declive económico que ha estado sufriendo la entidad; lo deseable sería que se reactivara el empleo y la producción local, lo cual es probable por la cuna clasista de la nueva élite; un escenario crítico lo constituiría el hecho de que las acciones de gobierno orientadas a elevar la producción y el empleo tengan el espurio fin de beneficiar a las empresas particulares de quienes integran a la élite, con las implicaciones en la relación empleado-patrón que esto conlleva. Debemos de estar alerta en el curso de las cosas, pues esto no es nuevo y a la gente parece no importarle.

Con las organizaciones políticas, la situación es un poco más complicada, ya que al tenor que está la situación, es posible que las posturas se radicalicen y cada uno recurra a la ortodoxia y al dogmatismo para defender lo propio; en tal caso, es deseable contar con una Secretaría General de Gobierno abierta al diálogo y proclive al consenso; sin embargo, aquí convergen el escenario probable y el crítico, dado que, como ya se apuntó, en la nueva élite impera la visión de que la unanimidad es más nutritiva que la pluralidad.

La relación del nuevo gobierno con el Poder Legislativo es materia de un profundo análisis, sin embargo aquí sólo apuntaremos que Maurice Duverger y Giovanni Sartori utilizan para medir la fortaleza de un gobernante, precisamente su relación con el legislativo a partir, primero, de la mayoría o minoría de diputados de su partido en la cámara (dos terceras partes de la legislatura para el PAN, en nuestro caso); segundo, de la capacidad del gobernante para que sus iniciativas sean aprobadas por los diputados de su partido; y tercero, de la capacidad de promover y establecer alianzas con los diputados de un partido distinto al suyo.  En este entendido, vemos que la figura del ejecutivo tendrá un peso muy determinante sobre el legislativo, a pesar de que el líder de la bancada del PAN no se identifique plenamente con las falanges de SúmaLA. Aquí lo deseable sería, en primera instancia, que existiera una efectiva división de poderes por lo insano de la hegemonía; y en una segunda instancia, que la LX Legislatura se elija de manera más equilibrada; sin embargo, lo probable es que el Poder Legislativo opere como la oficialía mayor del jurídico de Gobierno del Estado y, a mi juicio, lo crítico vendría si en la LX legislatura se repite el cuadro.

Con los municipios, el escenario no es muy distinto, lo deseable sería, en todo caso, un crecimiento armónico de toda la entidad; lo probable, es que sea sólo el ayuntamiento de Aguascalientes el que crezca (esto en el caso de que Martín Orozco sea el primer regidor de la capital; de no ser así, creo que las cosas se parecerían a los tiempos en los que Otto Granados y Alfredo Reyes eran vecinos, sólo que ahora, habitando los palacios a la inversa… el policía del karma hace su ronda…) y que se les pongan trabas a los ayuntamientos gobernados por un partido distinto al PAN. Lo crítico ocurriría si se vulnera el hábitat de los ayuntamientos que no sean albicelestes, motivado por mero revanchismo.

En los últimos años los medios de comunicación han corrido el riesgo de convertirse en los grandes fiscales de la nación, esto sería infecto en Aguascalientes si obedeciera, como a nivel nacional, sólo a la espuria guerra del rating, sin embargo sería muy provechoso si tal fiscalización a los actos de gobierno se diera con el ánimo de contrapesar, de multiplicar las opiniones, de enriquecer los debates, de racionalizar a la opinión pública, no obstante, la bonita cobertura que la mayoría de los medios dio a los logros de Felipe González lo único que hace es levantar suspicacias.

IV. Conclusiones

En este repaso superficial por las posibilidades de futuro, podemos advertir que el escenario probable coincide más con el crítico que con el deseable, lo cual no tiene un ánimo alarmista, sino más bien, pretende constituir una convocatoria a los actores políticos y a los ciudadanos, a estar pendientes de la cosa pública, teniendo en cuenta que en la medida en la que una sociedad se involucre en lo público (más allá de las urnas), esa sociedad crece y se desarrolla; que no es en la unanimidad, sino en la pluralidad donde nacen los consensos y se nutren las ideas; que la mitad de la mitad de un padrón electoral no hace a un gobierno; y que a fin de cuentas, reflexionemos hasta dónde tenía razón Aristóteles en su tipología de las formas de gobierno cuando nos dice que al gobierno bueno unipersonal y a la tiranía sólo los separa el uso que el gobernante haga con el poder, si beneficia al pueblo o a sus propios intereses, y que la democracia es una forma impura de gobierno, porque son las mayorías, mediante la demagogia, quienes oprimen a las minorías… a fin de cuentas, ésta es una invitación a reflexionar.

Alan Santacruz es politólogo, egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, miembro del Colegio de Ciencias Políticas y Administración Pública de Aguascalientes AC.


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La pejeida, rapsodia XV: la batalla en Hidrotermópolis, por Javier Arturo Haro Oteo

Ocurrió entonces que los ejércitos se enfrentaron, como estaba previamente acordado, en la Hidrotermópolis, ciudad que se encontraba en el centro de la tierra de Mexi, junto a la minera Zacatecas y la bien murada Jalisco, fecunda en agaves y productora de tequila.  Zacatecas se encontraba en poder de los perredistas, comandada por el Monrealida Ricardo, soberano que en poco tiempo entregaría el mando a la Gárcida Amalia, la de níveos brazos; Jalisco, al igual que Hidrotemópolis, estaba en poder del Ejército Azul del Canidae Agamefox, siendo esta última gobernada por el Gonzálida Felipe, el Hermoso, quien no quería entregarla a ningún otro, mas se vería obligado; reclamaba el control un antiguo capitán del Gonzálida, el Rorro Luis Armando, el señor de los Rayos, quien era favorecido por los Dioses, — olímpicos algunos e infernales casi todos — siendo el principal protector de éste, el artero Diego, dios del tráfico de influencias y uno de los corruptos, y por tal relación, el Innombrable.

Inició aquella batalla en una soleada mañana de domingo, y se extendió durante todo el día, los ejércitos sonaron los tambores de la batalla, y en marcha se pusieron los ejércitos azules, perredistas y tricolores.  Apoyaba a los perredistas un reducido escuadrón naranja cuyo símbolo era el águila, los cuales eran más un grupo de traidores y espías al servicio del ejército azul; apoyaban al ejército tricolor escuadrones menores, los verdes ecologistas y los rojos de la estrella amarilla.  En todos los puntos de Hidrotermópolis el ejército azul logro victorias siendo sólo algunos — muy pocos realmente ¡oh, dolor, al Peje Andrés Manuel! — donde fueron derrotados.  Acudid a mí, musas, e inspirad mi canto para recordar los lugares donde fueron derrotadas las huestes Azules:  el verde territorio de Rincón de Romos y una pequeña demarcación de la Polis capital; en Pabellón, cuna del ilustrísimo Arteaga, se dividieron la victoria azules y tricolores.  Todo indicaba que los batallones perredistas serían aniquilados, toda vez que sus comandantes revolvían en sus pensamientos ideas erróneas sobre las batallas; sin embargo, como triste consuelo, en tres regiones, aun con el tricolor y sus conocidas, útiles e infalibles tácticas de guerra, fueron estos quienes primero se rindieron y se pusieron en fuga; los escuadrones perredistas, a pesar de la derrota, lograron salvar un poco su honor y, contrario a lo creído anteriormente, fueron capaces de sobrevivir.

Sin embargo, Hidrotermópolis continuó en poder del ejército azul, toda vez que obtuvo por el derecho a la victoria más lugares que cualquiera — incluso que los demás ejércitos unidos — en el ágora, y sus capitanes ocuparon el control absoluto en diez de las once demarcaciones de Hidrotermópolis, aun y que acuden tricolores y perredistas por igual cada uno a sus penates, es irreversible lo ocurrido; lágrimas, gritos, plegarias, ya todo es inútil, la batalla ha terminado y la frustración cubre con su manto a todos los que han perdido, mientras con vueltas a través de Hidrotermópolis, cual arrastrando el cadáver de un animal inmolado para mostrar la superioridad de la mano del hombre sobre la bestia, festejaban los azules su victoria.  ¡Así de grande fue la deshonra que dieron a los vencidos!  ¡Libren los Dioses de la cordura a los ejércitos del Peje Andrés Manuel de tamaña falta de respeto a los que han perdido, sí, pero con la dignidad de haber peleado valientemente, en ese día grande, cuando penetre en el mayor palacio, vitoreándose por haber ganado la suprema batalla, siendo ya el Soberano Supremo de la tierra de Mexi!

Cierto es que desde el principio la rapsodia trata la diferencia tremenda entre el gobierno panista de Aguascalientes, y los que aspiraban a arrebatarle el control; sin embargo, a escasos días de aquel “carro — casi completo — blanquiazul”, conviene hacer una reflexión sin caer en los excesos que provocan los apasionamientos —en los cuales han caído muchos militantes priístas — sobre cómo fueron las campañas electorales, la jornada electoral y sobretodo las consecuencias del resultado arrojado por ésta; con la aclaración que los dos primeros puntos son — nos guste o no — historia escrita, y el tercero — nos guste o no — historia que irremediablemente se escribirá.

Las campañas electorales a los diferentes cargos de elección popular se llevaron a cabo en medio de la inequidad, mientras Luis Armando Reynoso Femat contaba con cerca de tres años de precampaña — haciéndonos como si no hubiera existido precampaña durante su gestión como presidente municipal —, Oscar López Velarde llega a la candidatura como el único valiente que se atrevió a pelear la candidatura por su partido, después de un proceso extraño a todas luces, donde el candidato natural terminó renunciando a contender, alegando que existía una total intención del Gobernador Felipe González de favorecer a Luis Armando Reynoso — desde aquí mi admiración a Oscar González por su tremenda capacidad para deducir lo obvio —; justo es preguntarnos si Oscar González no sabía de antemano que así se presentaría el escenario, toda vez que cuando su partido era gobierno, y en las entidades donde aún lo es, esta práctica es común, con la diferencia que Felipe González no mete la mano en esos procesos, sino el gobernante priísta favoreciendo con todo lo que puede al candidato de su partido — caso Madrazo en Tabasco, Murat en Oaxaca y, lo veremos pronto, Alemán en Veracruz —; es así como, en un hecho inédito, Oscar González “tira la toalla” y el único que la levanta es Oscar López Velarde, político gris, que nunca ha contado con un arraigo ciudadano real; recordemos que en el año anterior, cuando se postuló para Diputado Federal, pocos sabían que había sido senador de la República. Ante un escenario donde Oscar González iba como candidato, el PRI se engolosinó y decidió hacer una alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Verde, la cual lo único que redituaba era la permanencia de estos organismos en la escena estatal — he aquí el gran error del PRI como lo veremos después —.  Asimismo, el PRD decide realizar una alianza con el Partido Convergencia, a juicio de muchos, a cambio de la alianza en Oaxaca, donde el PRD tendría más que ganar — caso inverso de Aguascalientes —; de igual manera, la elección de candidato a gobernador en el PRD no es precisamente la ideal, no porque Manuel de Jesús Bañuelos no tuviera los conocimientos plenos para ser gobernador —¡vaya si los tiene, y vaya si sería un buen gobernador! — sino porque carece de arraigo ciudadano, lo cual en un partido que cuenta con menos del 10% de las preferencias es equivalente a un suicidio.

La cuestión del financiamiento durante la campaña resulta por demás tedioso, es claro que mientras Bañuelos tenía resorteras, López Velarde tenía rifles AK45 conocidos como cuernos de Chivo y Luis Armando Reynoso contaba con Misiles nucleares; si algo pudiéramos decir en favor de Luis Armando es que su campaña fue austera… en comparación con su precampaña.

El PRI decidió basar su campaña en la imagen de su candidato a presidente municipal de Aguascalientes Carlos Lozano; el PAN en la de Luis Armando Reynoso; lamentablemente para los perredistas, ninguno de nuestros candidatos — Bañuelos a la Gubernatura, y el Dr. López Chavarria a la Presidencia Municipal — significaba un liderazgo pleno, capaz de hacer frente a semejantes figuras, por lo cual nuestra campaña se orientó — sin que hubiera una definición, sino mas bien improvisando — al trabajo de los candidatos a Diputados, por su posibilidad de acercarse a la gente con más facilidad.  Sin embargo, hoy en día y ante la necesidad tan grave de la población, llevar una campaña como la del PRD era una misión imposible, sin arraigo ciudadano, sin candidaturas fuertes ante la opinión pública, con una auténtica miseria ante la abundancia de recursos para nuestros contrincantes y, por si fuera poco, cargando la pesada loza de un partido que no tenía nada en lo absoluto que ofrecer — pues sus pocas prerrogativas jamás las entregó a la campaña, sus cuadros dirigentes huyeron para ponerse a las órdenes de Luis Armando Reynoso, y su flamante nueva directiva decidió en voz de su líder moral cooperar con la campaña panista —; así llegamos a la campaña electoral, con la firme intención de hacer todo lo posible por no desaparecer como en otros estados — Nuevo León por poner un ejemplo — y se puede decir que lo conseguimos.

El día de la jornada arrojó resultados que superaban las fantasías del mismísimo Luis Armando Reynoso, toda vez que nadie esperaba un triunfo de semejantes magnitudes:  el PAN gana 15 de los 18 distritos, así como 10 de los 11 municipios, el PRI gana un municipio y tres distritos, de esos tres distritos el diputado de Rincón de Romos proviene del Partido Verde, lo cual deja al PRI con dos diputados; la repartición de diputados plurinominales otorga al PAN tres — ya que no puede tener más de 18 diputados —, la Alianza Contigo obtiene cuatro — dos para el PRI, uno para el PT, y uno para el Partido Verde —, la Coalición Viva Aguascalientes obtiene dos  diputados plurinominales — uno para el PRD y otro para Convergencia —.  Esto deja al Congreso con una mayoría absoluta por parte del PAN; esto es grave, toda vez que, igual que en los años del régimen de partido de estado, no existirá un verdadero equilibrio de poderes, el Congreso se encontrará sumiso al gobernador del estado, ya que 18 de 27 votos, permite al PAN realizar la reforma que quiera, sea cual fuere, y el resto de diputados se encontrarán sólo para gritar, sin ser muy escuchados que digamos.

Como militante perredista aguascalentense — especie en peligro de extinción —, no me queda más que el placer del deber cumplido, el consuelo de haber elevado la votación global de diputados, así como el haber superado a la “Alianza Contigo” en algunos municipios; sin embargo, me queda también la idea de que en esta primera mitad del sexenio, veremos autoritarismos, venganzas, revanchismos políticos y, esencialmente, a un “Rey Sol” en el Palacio de Gobierno; la actitud de los panistas en sus excesivos festejos la noche del 1 de Agosto así lo demuestra.  Me preocupan los trabajadores de base del H. Congreso del Estado, casi tanto como el resto de la población aguascalentense.

Además, opino que los argumentos que se utilicen para descalificar el proceso electoral por parte del PRI pueden convertirse en un escupitajo al cielo, toda ves que la Marea Roja — creo que así se llama el grupo de “apoyo” — anduvo realizando actividades no muy lícitas para obtener votos extras el día de la jornada electoral; aunque en cierto momento pensé que se habían cambiado la playera por una azul, terminé dándome cuenta que no era así, sino que me equivoque de individuos, pues estos últimos pertenecían al Ave Azul; ¿y me decían que los nombres como Brigadas de la esperanza eran cursis?

PD.  Debido a la necesidad de hablar sobre el clima electoral, y ante el alud de noticias que suscitó en los últimos días, me veo en la penosa necesidad de publicar hasta el próximo mes la rapsodia que había prometido para este número, mil perdones.

 

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.