El Cafecito


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Poemas, por Gustavo Velasco Amador

gustavo

Puentes cuates

Tintinea Puentes Cuates

en el purpúreo espectro de las cosas guardadas bajo llave,

en un ropero ansioso de preguntas,

avispero constante de casi medio siglo

donde se han apilado versos viejos

leídos en voz baja

que hacen de los recuerdos aquel berenjenal

de los que somos hoy,

los hombres necios.

Gorgorea Tapias Viejas

la nostalgia de tantas andanadas,

caminos idos, rotos.

mortificados por las pequeñas cosas

que a la distancia fueron tan importantes.

Andares y senderos

disidentes, incipientes

por colinas pendientes de planes en espera,

en ayuno.

Con las frentes jadeantes de los años postreros a

Mark Twain, a los Beatles.

Puentes Cuates humea en el firmamento

una noche perfecta

noche que se derrama en estrellas fugaces

en gastadas canciones, en mujeres ausentes

que, si acaso existieron, fue con la mano diestra.

Tapias Viejas es hoy nuestra  Alma Mater

reminiscencia eterna de libertad

vocación de pandilla, pirata solidario y silvestre

de pelos al garete y calcetines rotos.

Ahí quiero volver

como vuelve el recuerdo,

en cada noche larga,

como he vuelto de niño,

de pareja,

de padre,

de doliente.

Ahí quiero volver.

Cuantas veces me vaya,

Junto a mi padre inquieto,

que se agita en cenizas

con el soplo del viento.

 

30 mil

Es un canto mortal, por mezquino,

lo que retumba desde ayer mi conciencia.

desde un palacio de paredes incienso

con huellas de mortajas,

hasta el espacio que suena cada noche

que no fecunda el sueño.

al pedazo de pan que rueda acera abajo, persiguiendo la mano

del chamaco dormido,

casi muerto,

entre acetonas varias.

Soy la sucia mirada que tiene la conciencia,

la náusea,

el vómito y la sangre de tanta madrugada,

manoseada por balas de estas células muertas,

que ya no vibran más con tus palabras huecas.

Esas que me pronuncias casi en “mute”

desde el cristal convexo, desde el vidrio vacío,

confeso, de una, ya casi milenaria, invalidez.

es tu canto… mortal, por soberbio,

por sombrío,

en este juego hueco, de tantos niños fríos,

Es tu paz una rara visión de la justicia,

¿es tu paz, mi hambre eterna?

¿es tu paz, mi agonía?

¿noche en vela?

¿vidrios rotos?

¿alas caídas?

¿esperanza perdida?

Somos ya 30 mil

somos grises mortales danzando a la intemperie

por los entretelones de una rota distancia entre buenos y malos,

somos andamios puestos al garete.

somos ya 30 mil patrias muertas,

patrias andantes en los ríos nauseabundos

habitados por moscas moribundas

en las fosas nasales de los perros que hurgan las cenizas,

desperdicios de tanta indiferencia.

Somos 30 mil moscas

sin color

sin partido

sin bandera

30 mil mexicanos por el mero accidente entre el Bravo y Suchiate

30 mil peces flotando en aguas negras

del mosaico angustiado de cien años perdidos y a fuerza

de un decreto impensado y absurdo

otros cien años más en vela

en vigilia

en hastío

Gustavo Velasco Amador (Aguascalientes, 9 de enero, 1965). Estudió ciencias de la comunicación en la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Trabajó en el departamento de Comunicación Social en el INEGI coordinación Aguascalientes; desarrolló varios proyectos radiofónicos en Radio Universidad; ha colaborado en el diario El Sol del Centro y en la revista digital El invitado incómodo. Desde el año 2001 es editor de la revista Sanísimo, enfocada a la salud. Actualmente es director ejecutivo de la agencia de publicidad CV + producciones.


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Poemas, por Mauricio Polina

mauricio

1. CALLEJÓN DE POETAS

 

Erotismo y poesía: el primero es una metáfora de la sexualidad,

la segunda una erotización del lenguaje.

Octavio Paz

Arbolada de sombras,

Reapariciones de otoños perdidos,

Arbolada de suicidios dulces,

Arrebato de conciencias

Arbolada de luces dúctiles

Desde el otro reflejo, te veo escuálida, desfallecida,

Mundana,

Prostituta

Rosario sangrante.

Arbolada de rostros pétreos

Sempiternos saludos

Arbolada de nubes en el clítoris de la gloria

Arbolada de besos arrebatados.

Arbolada de lenguas comunales

Sexos fluidos en el averno de un ajedrez de piernas sueltas

Arbolada de nodrizas avejentadas

Arbolada de líquidos seminales en medio de la luna orgásmica

Pétrea virgen incólume,

Arbolada luz de pechos enflaquecidos. Tu nombre y el mío están inscritos aquí.

 

 

2. CAE LA RISA FINGIDA DE SAL

Lápidas abiertas en busca de un cielo

Climas infieles peleando un rostro

Un día más, y la vida va…

cayendo

Castillos derruidos y el aliento de medusa va naciendo

Tumbas desencadenadas

Alas negras en busca de un firme arenal

Cae tu rostro envuelto en nostalgia gris

Paralítica

Enmohecida por la lengua matinal

Tiradero molecular

Corpóreo

Erudito

12 horas después de la muerte… sigues agonizando desecho existencial

3. LA CAJA DE MIS RECUERDOS

Tenía tres años cuando le conocí,

Le hice la promesa que no la dejaría irse de mí,

Le rece,

No me hizo caso

Hoy, lloro en su tumba.

Te vas sin llanto.

Te metes en se agujero y no me dices ni adiós

Adiós para siempre.

Creo que te llamaban…inocencia…

4. LA TERCERA MANO.

 

Para jalar tus besos a mi pecho.

Ya no me dejes ir.

Que esté añadido al costado izquierdo de la memoria.

Sin el frío de los huesos mojados.

Con las arrugas para perforar a las almas.

Las lentas visiones.

Que siempre me pertenezca tu sombra.

Las libélulas enrollándose en laberintos turbios.

Para que me mires y no me quiera ir de tus pupilas latentes.

Bipolares.

Polvo.

Nada y el ayer perdido.

5. COLOSAL

Colosal criatura ¡háblame!

Baja la mirada al escalofriante mundo

Tan vivaz y sigues allá

Siempre viendo al infinito

Tan perfecto

Indeleble ante la tormenta de polvo

¡Háblame!

No sigas silenciando al ruido

Las manos de marfil de la memoria diurna

Háblame

Heme aquí, tan yo, y tan tú.

Háblame de palabras consonánticas

Colosal Figura de carne blanca, ¡háblame!

Estoy esperando un latido de tu corazón de piedra

Un minuto de tu perfección

La anatomía perfecta en el primer cincel de mañana

Háblame, no me dejes hermético

Sin la mirada que atrapa hasta el mordaz momento

Háblame de tu perfecta quietud

Milímetro a milímetro y la faz de bondad

Háblame de la vida desde la cúpula de nuestro reencuentro

“Quiero vivir sin muerte… sin verte”

6. TERCERA LLAMADA

Se apagan las luces.

Todo se queda muerto y, ni el ruido de un grillo preñado se escucha en aquel teatro que, con sus vitrales, emana respeto.

Pero, dijimos ¡tercera llamada!,

nada se mueve y todo queda en duda.

Tercera llamada: Comenzamos.

¿Y qué veo? la silueta de Sabines creo que alcance a ver.

Sus manos hablaban al compás de un nuevo poema,

un reflejo y no lo quiero muerto, ni muerto de amor, ni de nadie…

¡Sólo lo quiero muerto de vida!

Pero, él no me responde.

Su poesía es añeja y se disuelve con cada palpitar de un corazón lento.

No entiende la vida.

Es eso que disfruto, pero no puedo tocar.

¡Sabines, aquí estoy postrado ante ti, ante tu obra!

Por si el amor muriera, me iré contigo de rebeldía.

La estatua de tu nombre es liquida.

¡No, por Dios¡, no digas nada… ¡No flashes, no cámaras, no nada!

¿Cómo recordarte si ya no estás?

Pasaran los años y, las hojas se destilan con la nostalgia de un beso de Virginia.

Con las peleas entre dos amores,

que se esfuman con la sombra quebrada.

¡Sabines, despiértame!

S a b i n e s

Pero, Sabines ya no está.

Ya no está.

Nada fui.

Nada murió.

Todo se deseó.

De pronto, todo se murmura y nada se dice frente a la vida.

¡Tercera llamada!

Maestro Sabines: Ahora le toca hablar a usted…

¡Por si el amor, no nos alcanza en esta vida!

7.- ERES LA DAMA QUE SE ESCAPÓ DE MIS LÍNEAS POÉTICAS

 

Cae la mañana vestida de sol

Eras tú, la que regresaba en mis labios para nombrarte

Eras tú,  la dama de gran sombrero que se posesionaba en Plaza Mayor

Eras tú,  la que te desplazabas sigilosamente, de puntillas en Calle Zamora

Eras la Dama… ¡no!, eres la Dama Universal de mis labios en forma de nostalgia

Eres la bendecida por los siglos de historia en mi mente poética

¡Ahí estás!

¡Voltéame a ver!

Soy el amante de las letras que te va buscando

Te implora a los ojos que sigas mi memoria continental

¡Aquí estoy!

Soy para ti, sólo memoria del río naciente

Aquí estoy, envuelto en lienzos de pertenencia, y llamarte a mis huellas que aún te reclaman

Soy para ti, el soldado que guarda tu corazón de oro

Una risa colgante del ojo que me mira

Silenciosamente nos damos las manos

Nos besamos los sabores de los continentes que ya nos separan

Nos embelesamos en intenciones

Yo soy la carne blanca de tu poesía facial

¡Voltéame a ver!

Soy el caballero que siempre está luchando por ti

Salamanca encordada por pétalos de rosas eclipsadas

Heme aquí, al pie del Puente Romano llamándoteeeeeeeeee.

Mauricio Polina Cano es licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Se ha desempeñado como corrector de estilo, redactor y profesor independiente en varios centros educativos. Ha publicado varios poemarios, dos discos de poesía y colaborado en revistas literarias impresas y digitales.


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Poemas, por Yolotli Senemini

yolotli

Tizoc

Mamá, por qué pisan nuestro campo

Papá, por qué se burlan de nuestros pies

Mamá, y ahora qué vamos a comer

Papá, en qué lugar estamos

¿Mamá, las mazorcas y los nopales?

Papá, por qué el sol se aleja

Mamá, dónde está el maíz y el canario

Por qué nos observa así esa gente

¿Dónde estamos, papá?

¿Esto no es México, verdad mamá?

Tizoc, deja de estar soñando en clases

Deja de soñar que eso no nos pertenece

En un instante vendrá el presidente a saludarte

Párate correctamente y sé muy amable.

Buenas tardes, Tizoc

De qué tarde se refiere, señor presidente

Quizás de aquella en que se mató tanta gente inocente

¡No, Tizoc! Yo me desvelo por la seguridad de nuestro país

¿Y cuándo viene a México a velar por el nuestro?

Tizoc, estás reprobado

Que repruebe el mar mi reproche

Que mis guaraches ya no tienen correa para más soporte

Qué acaso el sol pertenece a una cierta clase de gente

Salte del salón, Tizoc

Salgo porque sólo afuera respiro el último suspiro de libertad

Porque sentado y en un salón nunca me enseñarán qué es amar.

Tizoc, no hables así

Desde senado ponen candado en la boca del humano

Desde cuándo se deja de soñar si de eso está hecha esta tierra

Estás perdido, Tizoc

Desde que tengo memoria he perdido el respeto y ganado el insulto.

Así son las cosas, Tizoc

Y los que no somos así y nos negamos en dónde es que quedamos

Desde cuándo tengo un identificador sobre mi cabeza

Cuándo nos compraron o nos vendieron como si fuéramos vacas.

Tizoc, estás expulsado

Que expulsen mi cuerpo al fuego insensato de su propia dictadura

Que arrojen mis brazos a máquinas hechas para ocultar su ignorancia

Me matan hoy y mañana renazco en el rayo más fuerte del sol.

Tizoc, entiende, tu poesía no es hermosa

No es un poema para enamorar, que para eso está la naturaleza

Quédense con sus bellas palabras y déjenme con mi felicidad monstruosa.

Tizoc,Tizoc, calla, Tizoc

Pero habla tu estrella que observaste la caída del cenzontle herido

Que hable el cuadro en el cuarto del primer mandatario

Pintado de sangre inocente enmarcado con piel de cobarde.

Tizoc, acaba con esto

Al firmamento más triste que sufrió de cerca el llanto mexica

A la llorona mojada que perdió su encanto en la selva lacandona

A la hormiga rebelde que se niega a ser una esclava

Al grito de justicia que aún se escucha en octubre Tlatelolco

A los que con pañuelo rojo se tapan el rostro frente a un tanque

Cargado de bestias asesinas chupadoras de sangre

Dispense usted, señor presidente, mis malos modales

Quizás estos comportamientos los cambie mi madre

Pero a México quién le devuelve sus muertos de hambre

Quién le devuelve sus tierras y la dignidad de ser libres

Perdóname, padre, pero he perdido el respeto

Mi boca suelta rabia y no tolera el desprecio

No aceptaré más el robo, han despertado el enojo

Hoy con esta sangre en el pecho recuperaré nuestro México

Porque es nuestro, nuestro es el campo nuestro es el amor.

Letra mexica

Letra, para qué, si ni siquiera sé si existo,

Letra, no sé si aún me arrastro por la tierra, que la tierra entierra su madre,

Si aún desnudo siento miedo, para qué una letra del te quiero,

Letra, hoy te extraño pues ya hace quinientos años que te reprimieron

Ansío por encontrar la palabra que te prometa libertad

Pero la política que mana de mi boca es la más mentirosa e hipócrita,

Letra, que tu alma sea un canto para el barrio más pobre

Que del encanto del barro de las manos mestizas  formes corazones,

Letra, te llora tu México y el mexica sentado junto al fogón

Con el café en su plena fragancia de resistencia y danzón.

Letra, hay una letra que no es mi letra y que no me deja ser mexicano,

Letra, no te ofendas pero extraño mi lengua indígena

Aquella letra del maíz en el comal con olor a Tlatelolco y Tenochtitlan,

Letra, si me ves como perro ladrando al carroñero que intenta comerse el cenzontle

Te darás cuenta de que la noche triste no fue tan triste

Pues nunca perdiste el sonido en tu río, el color en tu monte, y la energía de tu nopal.

Hoy quisiera escribir el verso más bonito con la letra perfecta

Pero el patio aún jede  putrefacto por el asesinato de los indios jóvenes

Letra, si apenas recuerdo el rostro del sol y la luna

Cuando observaron la matanza de sus hijos

Y que solo el ajolote supo esconderse de aquellos sedientos depredadores.

Letra que no es mi letra que fue escrita por otra letra

Entonces comprendo que mi letra se hace tu letra para defender la lucha,

Si para ti, la esperanza es una palabra viva

Dejadme creer en ti para poder decir que México manifiesta letra para defender su tierra,

Que no calla el canto de los tlaxcaltecas

Y que nosotros los Maceguales haremos correr  a la gran bestia,

Si no con poemas ni con cantos preciosos,

Con una  letra que desde aquí plasma

En la lucha vamos, ni nos quitan, ni nos vamos

En la lucha vamos, ni nos quitan, ni nos vamos.

Letra que no es mi letra que fue escrita por otra letra

Entonces comprendo que mi letra se hace tu letra para defender la lucha.

Yolotli Senemini, Aguascalientes Ags. Nacimos en los barrios del cerro del olvido. Donde en nuestro canto vuela la palabra, su indiferencia nos condena  pero nuestro amor va más allá que la
vergüenza, nuestras raíces están en la tierra, una tierra desgarrada por la avaricia de una raza, una raza que vive del pueblo y se guarda en el olvido todas sus mentiras y desprecio, arrancan nuestros sueños como cual ladrón usurpador roba nuestro más preciado tesoro olvidando nuestra lengua, lengua que da vida a esta tierra de frijol y maíz, una tierra que canta por las mañana y por las noches sueña la libertad, bajo una luna blanca que guarda la esperanza, mientras el pueblo entona la última batalla,somos el reflejo de nuestra familia, llenos de carnalismo, nos presentamos, aquí estamos y aquí seguimos en amor y resistencia.


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Abulia, por Arely Jiménez

arely

Es sábado,

los corazones duermen.

En el aire pesa una respiración onírica.

El sol  imprime con la amplitud de un bostezo

su sombra en las cuencas entrecerradas.

El cansancio se lleva sobre los hombros

como un abrigo soberbio.

Hay que justificar el sueño,

no vale ser  sábado si no ha sido toda la semana,

si el tiempo no deja estrías

y el moho finca su densidad en la pleura.

Dios no espera visitas,

es el día para pisar

el musgo bajo los párpados,

alcanzar el horizonte:

la larga línea del agotamiento,

y esperar que  se yerga en cubo,

que florezca desde su somnolencia.

Es sábado,

los corazones, con salvedad,

descansan.

 

Arely Jiménez, Aguascalientes 1992. Estudiante de Letras Hispánicas


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Los CECyTEA en el Festival de Poesía Palabra en el Mundo 2013, por Ricardo Esquer

ricardo

En Aguascalientes, la cuarta edición del Festival Internacional de Poesía Palabra en el Mundo incluyó la participación de alumnos del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Aguascalientes (CECyTEA). Alumnos de los planteles en los municipios de Rincón de Romos, Jesús María y Aguascalientes, el viernes 17, el sábado 18 y el lunes 20 de mayo, respectivamente, presentaron diversas actividades relacionadas con la poesía. Esta participación fue posible gracias al apoyo de Pedro González Reynoso, director de Vinculación de CECyTEA, Óscar Malo Flores, jefe del Departamento de Promoción Cultural y Deportiva, el director teatral, actor y escritor José Domínguez, coordinador de Teatro y Fomento a la Lectura, el poeta, periodista y escritor Javier García Zapata, coordinador de Comunicación del Colegio, así como los profesores de cada escuela, quienes organizaron la parte correspondiente a su localidad, especialmente José Domínguez, quien cuenta con una larga y productiva trayectoria como actor, director teatral y dramaturgo; algunos de los textos presentados por los estudiantes son suyos, como el diálogo entre José Guadalupe Posada y la Catrina, que se presentó en las tres localidades, y un cuadro escénico en Rincón de Romos.

En Rincón de Romos, los jóvenes acudieron al Auditorio de la Casa de la Cultura local. Los profesores responsables de la actividad fueron Victoria Fabiola Muñoz Aguilar y Antonio Lomelí Zamarripa. La alumna Gabriela de las Nieves Buenrostro Guerrero, de segundo año A del plantel de ese lugar, declamó el poema “Ante la tumba de un maestro”. Además, un grupo de alumnos del plantel Asientos presentó el mencionado cuadro escénico; los responsables fueron Nora Edith Delgado López y Alejandro Guardado Castillo; participaron los siguientes alumnos: María Yasmín Castillo Castillo, Duvan Alejandro Castillo Dueñas, Karla Cecilia Cruz Saldívar, Juan Carlos Cruz Ubario, Olimpia Yatziri Espinoza Montoya, Carlos Alberto Gallegos, Vanessa Macías Castillo, María Guadalupe Mares Navarro, José Jaime Oliva Dávila, Alejandro Ortiz Ubario, Ulises Ricardo Terán Morales, Aldo Daniel Torres Valadez y Elvia Viviana Zapata Morales. Otro grupo participante fueron los alumnos Juan Ramón García Delgado, Jaqueline Ojeda Rodríguez y Lirio Guadalupe Cruz Rodríguez, del plantel San Francisco de los Romo. Finalmente, del plantel Morelos participaron los alumnos Jesús Andrés Jiménez y Arlette Gutiérrez, con Joanna Nayely García Romo y Amanda Berenice Muñoz como invitados especiales, con el diálogo entre Posada y la Catrina.

El sábado, el laboratorio de idiomas en el establecimiento de Jesús María fue el escenario donde Diego Martínez Navarro y Marisol Pasillas Casillas se presentaron como compositores de canciones que entonaron a capela ante los presentes. Posteriormente, Gustavo Velasco y Ricardo Esquer leyeron un par de poemas cada uno y, finalmente, se presentó el diálogo entre Posada y la Catrina.

Finalmente, el lunes se realizaron actividades en el plantel Aguascalientes, organizadas por la profesora Ma. Verónica Frías Medina, encargada de literatura; José Ernesto Gutiérrez Galván, responsable de Vinculación y Horacio Lara Moncada, director del Plantel. Participaron los alumnos: Juan Daniel Salas Díaz, Raymundo García Montoya, Manuel Urzúa López, Héctor Marmolejo Gil, Alejandro Mora Cruz, Graciela Edith Salas, María Guadalupe Lara Medellín, Rosa Imelda Hernández Moncibaez, Dulce Jaqueline Campos Mendoza y Fátima Soledad Aguiña Mauricio. También participaron los poetas Arlette Luévano, Rubén Chávez Ruiz Esparza, Francisco Javier García Zapata, Ricardo Esquer y (…), leyendo sus poemas ante los alumnos reunidos en un aula del establecimiento ubicado en la capital estatal. Finalmente, se presentó el diálogo entre la Catrina y su creador, José Guadalupe Posada.

Ricardo Esquer (Cd. Obregón, Sonora, 1957). Poeta. Algunos de sus títulos son: Tejidos, Marchar, Desatino y Cabellos de un astro muerto. Es autor de la antología literaria Aguascalientes, estancias y senderos (poesía, novela, ensayo y teatro): 1847-1991, publicado por Conaculta en 1993.


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Poemas, por Mónica Ávalos

CENIZAS

El mundo despierta con la tenacidad del martillo.

Las palabras crepitan en tu voz; resucita el poema desterrado.

La marea vívida desata la impaciencia del faro,

 y una nota es recuerdo del fuego ancestral.

El crepúsculo vigila.

Un dogma se despeña tras el secreto del oprobio secular.

El alba desvela los restos de las palabras.

Sólo cenizas.

El poema ha muerto.

CRIMEN DISCURSIVO

Me esperó ahí, como el amante perpetuo

ligero, imperturbable

con la certeza del que siempre volverá.

Abrió sus filos en silencio

y con un tono conocido, desenvolvió cada una sus palabras

tranquilas, matemáticas

orquídeas engarzadas con siniestra precisión.

Contempló  amablemente mi embeleso sepulcral,

mi rendición cercada entre penumbras.

Consumado su crimen discursivo,

procedió al punto y aparte

y emprendió una nueva historia.

DE LAS PALABRAS

¿Acaso alguien conoce

la traición de la palabra:

del no como asesino,

un sí dicho a destiempo

 quizá, que prófugo, no acaba,

pero mata la razón?

Cada día anhela sus palabras.

El tiempo las libera

las brinda a su guardián celoso: el pasado.

Obleas de cerezos, frágiles danzantes,

crueles,

                                fugaces,

volátiles ofrendas,

desprendidas al ayer.

 

SIGILO

El murmullo repta a través de la hojarasca sombría

entre su sabiduría oculta, recuerda:

sólo eso te puede hablar.

Despierta con el sigilo del caracol

perdido en el agua siniestra de los humedales:

acaso la libélula encuentre quietud en su vuelo distante.

Mónica Ávalos Valladares. Estudió psicología en la UAA. Pertenece al taller literario coordinado por Ricardo Esquer en el CIELA.