El Cafecito


Deja un comentario

El after, por Blue

Ya fueron las benditas votaciones, y no quiero entrar en detalles de quién merece ganar o por quién voté. Sin embargo, haré algunas observaciones:

1. El que quede como Presidente, lo será con menos de la mitad del porcentaje total de los votos. Es decir, casi el 60% de los votantes quería otro Presidente.

2. ¿Es justo que nos gobierne alguien que sólo le simpatizaba al 35-37% de los mexicanos que fueron a votar?

3. ¿Ésto es democracia?

4. Yo creo que en México deberíamos hacer las votaciones federales como en EUA, sólo dos candidatos, así al menos sabríamos que muy probablemente el 50% + 1 fue lo que le dio el triunfo al candidato y no el 37%, como posiblemente sea en esta ocasión.

5. Sólo para callar bocas, en México no hay “izquierda política”, sólo extrema derecha, centro mediocre y seudo “siniestra” tendenciosa absolutista, de política déspota que se disfraza de “austero”.

Cualquier comentario, pueden dirigirlo a mmmh_blue@yahoo.com y aprovechando la oportunidad, pueden leerme en 7 soles azules.


Deja un comentario

Nunca antes visto: después del 2 de julio, el México bicolor, por Christian Erazo Ortiz

Parecía que estaba presenciando una carrera de caballos o de automóviles, pero lo que estaba observando era la carrera por ganar la presidencia. Un caballo con el jinete López Obrador y el otro, con Felipe Calderón, comenzaban la persecución.  Cuando algunos creían que la lucha por los Pinos sería entre tres, sólo fue entre dos, la izquierda y la derecha.

Creo que nunca antes los mexicanos habíamos presenciado tal competencia político electoral. En la que el vencedor lo haría por una nariz (como dijo la buena amiga Doris) y que en la meta veríamos un final de fotografía. Y así fue, tras dejar atrás los resultados del PREP, mismos que no avalaron el triunfo para ningún candidato, y arrancar con el conteo al mismo tiempo en los 300 consejos distritales existentes en el país, comenzaría el recuento de acta por acta. Y con ello, el nerviosismo de los seguidores de un candidato y de otro.

Para no hacérselas larga, el Peje perdió la ventaja con respecto a su principal adversario Felipe Calderón, aproximadamente a las 4:30 de la madrugada del  jueves 6 de julio, siendo que desde que inicio el conteo de actas, López Obrador llevaba la ventaja, y por lo tanto seguidores de AMLO durmieron contentos, pero se levantaron tristes, mientras que con los de Felipe Calderón ocurrió a la inversa, ya que el panista no volvió a perder la ventaja hasta la conclusión del computo del 100 por ciento de casillas instaladas en el país.

El gran derrotado en estas elecciones sin duda es el PRI, por primera vez en su historia, el tricolor es la tercera fuerza electoral. En ningún estado ganó. El mensaje es claro, la ciudadanía ya no concuerda con los ideales o la plataforma política que pregona este partido. El voto duro que presumían tener los priístas solo fue virtual, no real.

¿Acaso desaparecerá el partido que continúa albergando a los dinosaurios de la política o apostará por la total renovación? Incluso, el PRI podría comenzar por cambiar de siglas, porque la marca — en términos de marketing — ya no vende. Tendrá que definir claramente si es de izquierda o de derecha. En el mundo, ningún partido puede andar a medias tintas. La campaña pasada por la presidencia se caracterizó de principio a fin por la lucha cuerpo a cuerpo, entre el candidato de la izquierda (AMLO) y el de la derecha (Felipe Calderón) y quedando en el olvido por el imaginario colectivo, la campaña del priísta Roberto Madrazo.

De forma inédita, la República Mexicana se pintó de dos colores: la mitad de azul, correspondiente a los estados del norte, y la otra de amarillo agrupando a los estados del sur. De acuerdo con cifras del IFE, el candidato del PRD Andrés Manuel López Obrador obtuvo el 35.31 por ciento de las preferencias, equivalentes a 14 millones 756,350 votos; por su parte Felipe Calderón, tuvo el 35.89 por ciento que equivale a 15 millones 284 sufragios en su favor. Sólo el 0.58 de diferencia entre un candidato y otro, pero en un sistema democrático, suficiente para ganar una elección.

La campaña mediática del miedo que el PAN lanzó en contra de AMLO, finalmente cumplió con su cometido: no permitir, a toda costa, que el abanderado perredista llegara a ser presidente de México.

Creo que valdría la pena reflexionar y analizar si es necesario que los mexicanos tengamos que presenciar cada seis años, campañas tan prolongadas y carentes de ideas, de propuestas, de planteamiento de soluciones a los diversos problemas que enfrenta México. Estoy de acuerdo que en una contienda se ataque la propuesta del adversario o a éste mismo, pero con fundamentos, porque también los políticos no son unas “lindas palomitas”. En síntesis, la contienda pasada fue muy pobre, miserable y ofensiva para los electores.

Si esto lo trasladamos por ejemplo, a una campaña mediática entre empresas de aerolíneas, en donde una de ellas lanza un spot diciéndole al espectador que de ninguna manera debe volar por el avión de X aerolínea, porque éste se va a caer, y que mejor lo haga por la aerolínea, porque es más seguro Y. Entonces, el espectador rápidamente se forma una opinión de miedo y rechazo hacia el avión X. Sin embargo, si analizamos detalladamente el mensaje, encontramos que si una aerolínea me dice que los aviones de la competencia se caen, pero la que ataca, también sus aviones posiblemente puedan caerse. Esto generaría desconfianza de la audiencia (personas) para las dos aerolíneas, y puede inhibir el deseo de viajar por cualquier compañía de aviones, es decir, las campañas de miedo pueden ser arma de dos filos.

Según el IFE, el virtual Presidente electo es Felipe Calderón, pero habrá que esperar la resolución del Tribunal Federal Electoral, en caso de que proceda la impugnación que presentará la Coalición por el Bien de Todos y su candidato a la presidencia. La moneda sigue en el aire.

Y el que resulte vencedor, está obligado a convocar a acuerdos con todos los sectores sociales y políticos, porque de lo contrario, pondría en riesgo la estabilidad económica y política de México.

Christian Erazo Ortiz es Licenciado en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes.


Deja un comentario

Y la silla es para… gran final de todos por la grande, el reality político mexicano, por Dorismilda Flores Márquez

Jorge Castañeda Gutman, Arturo Montiel, Enrique Jackson, Manuel Ángel Núñez Soto, Tomás Yarrington y Enrique Martínez, Everardo Moreno, Carlos Medina Plascencia, Santiago Creel, Francisco Barrio, Alberto Cárdenas, Hugo Díaz, Marta Sahagún, Cuauhtémoc Cárdenas, Bernardo de la Garza, Juan Ramón de la Fuente, Víctor “el Simi” González Torres… todos estas lindas criaturitas estuvieron en algún momento en la pasarela de todos por la grande, el bonito reality político mexicano; pero sólo llegaron a la final Roberto Madrazo Pintado, Felipe Calderón Hinojosa, Andrés Manuel López Obrador, Patricia Mercado y Roberto Campa… no sé si también contar a Víctor “el Simi” González Torres, que insistió en jugar, aunque nadie lo juntaba.

Roberto Campa, desde las encuestas previas a las elecciones, pintaba para tener poquísimos votos y parecía que Nueva Alianza, su partido, perdería el registro. Pero, oh, sorpresa, les funcionó el “1 de 3” y, aunque Campa efectivamente tuvo muy pocos votos, al partido le fue muy bien en las elecciones de senadores y diputados federales, y conservan el registro.

Con Patricia Mercado el pronóstico era diferente, pocos votos, pero suficientes para el registro. Así fue, y aunque a ella le fue mejor que a Campa, a los otros candidatos de Alternativa no les fue tan bien como a Nueva Alianza. Como sea, los dos partidos chiquitos, se quedan.

Aunque Roberto Madrazo es una de las figuras más quemadas del PRI, en algún momento de las campañas daba la impresión de ir al parejo de Calderón y López Obrador en las preferencias electorales; pero, sorpresa, al final de cuentas no le fue muy bien, de hecho, le fue peor que a Labastida en el 2000… ¿cómo le había llamado Madrazo a Labastida en aquel tiempo?, ¿perfecto perdedor? Y ahora, ¿cómo debemos llamarle?, ¿perdedor más que perfecto?

Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador estuvieron a punto de irse a penales, perdón, a conteo de voto por voto, en la elección más reñida de la historia de México: 35.89% de los votos para Calderón y 35.31% para López Obrador. La diferencia es mínima y pende de un hilo, por aquello de las impugnaciones.

y la silla es para…

Felipe Calderón. Con algo así como el 65% de los electores en contra, habría que ver si los que no votaron porque no pudieron, no les dio la gana o no tienen edad para votar, están a favor o en contra. Y, con el Congreso dividido.

ahora o nunca

Sin duda, es momento de recordar todo lo horrible que ocurrió en estas elecciones y garantizar que no volverá a pasar, o lo que es lo mismo, es momento de promover reformas electorales en torno a varios puntos:

  • Duración y costo de pre-campañas y campañas

Propongo que sean más cortas — no más de dos meses, o cuatro si sumamos pre-campaña y campaña — y austeras — no más dinero desperdiciado en guerra de spots, que se conformen con los tiempos oficiales y hagan campañas de propuestas —.

  • Partidos

Que cada partido postule sus candidatos, o lo que es lo mismo, que ya no se permitan las alianzas. Si toda la vida se va a ir en alianza o coalición con otro partido, mejor que pierdan el registro y se unan a las filas del partido grande con el que van. Si pretenden existir como partido, que trabajen y formen sus propios cuadros y propuestas.

  • Candidatos

Que haya requisitos para ser candidato a cualquier cargo de elección popular, sobre todo al de Presidente de la República. Propongo requisitos como:

Tener estudios de políticas públicas, administración pública, derecho constitucional, dependiendo del cargo al que vayan estas lindas criaturitas.

No haber renunciado a otro cargo, mucho menos si fue expresamente para ir por la candidatura.

Que pasen por exámenes como los que hacen en recursos humanos para ver si son aptos para el puesto; no necesitamos a un presidente popular, sino a uno capaz.

  • Elecciones

Considerando que ahora tenemos ocho partidos — PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, Nueva Alianza y Alternativa —, es conveniente que haya segunda vuelta para garantizar un mayor acuerdo con el candidato ganador.

Ustedes, ¿qué opinan?

Dorismilda Flores Márquez es licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; edita El Cafecito (casi siempre de madrugada) y trabaja en varias actividades a la vez.


Deja un comentario

Todos por la grande, el reality político mexicano, por Dorismilda Flores Márquez

Los reality shows llegaron a México en 2002, algunos han pasado y no son muy recordados, como La pecera del amor o el Conquistador del fin del mundo, otros han sido francamente exitosos y escandalosos y la fórmula se repite año tras año, como Big Brother en todas sus variantes y La Academia; pero, para realities, el que ahora protagonizan los candidatos a la presidencia de México, ciertamente no están encerrados en una misma casa — que sería peligroso, pero divertido —, pero sí que hay estrategias, complots, movimientos raros y que los vemos sobre todo en los medios electrónicos.

El casting

Aunque el casting oficial inició hace como un año en los partidos y hace unos meses ante el IFE, desde 2003 desfilan muchos candidatos, inicialmente como pre-pre-candidatos.

Uno de los primeros fue Jorge Castañeda Gutman, que se autodestapó en 2004 como candidato ciudadano y al final de cuentas no logró ser tomado en cuenta, por las lagunas de nuestra Constitución, que otorgan a todos el derecho a votar y ser votado, pero no sin partido político. De modo que el primero en quedar fuera — sí, antes de entrar — de Todos por la grande fue Castañeda.

En el PRI, los nombres y las declaraciones iban y venían, Roberto Madrazo Pintado era presidente del partido y amenazaba con postularse como candidato a la presidencia de México. Varios de sus lindos compañeritos de partido se unieron en el TUCOM (Todos unidos contra Madrazo), que oficialmente se llamó Unidad Democrática, para elegir un candidato que compitiera en la elección interna contra Madrazo, las opciones: Arturo Montiel, Enrique Jackson, Manuel Ángel Núñez Soto, Tomás Yarrington y Enrique Martínez; de ellos, el ganador fue Montiel, en agosto de 2005. Y entonces vino la contienda interna para elegir al candidato del PRI para la grande; los candidatos: Roberto Madrazo, Arturo Montiel y un pre-candidato chiquito que no tenía muchas posibilidades de ganar, Everardo Moreno; pero las presiones sobre Montiel y su familia lo llevaron a renunciar y quien siguió hasta el final y contra todo fue Moreno, aunque perdió feamente ante Madrazo en la elección interna, en noviembre de 2005.

En el PAN también circularon muchos nombres, lo mismo de secretarios de estado que de la primera dama; se habló de Carlos Medina Plascencia, Felipe Calderón, Santiago Creel, Francisco Barrio, Alberto Cárdenas, Hugo Díaz y sí, Marta Sahagún, aunque al final no la tomaron en cuenta ni para la contienda por el DF, que porque no aguantaría ni el primer round, y ella muy mona informó que no estaba entre sus planes — aunque todo parecía indicar lo contrario — ser presidenta. Al final, Barrio declinó y sigo sin saber qué fue de Díaz; así que los pre-candidatos registrados para la elección interna fueron sólo Calderón, Cárdenas y Creel; el ganador fue Calderón, entre septiembre y octubre de 2005.

En el PRD, Andrés Manuel López Obrador decía a diestra y siniestra que lo dieran por muerto para el 2006 y Cuauhtémoc Cárdenas anunciaba su interés por ser el candidato perredista para la presidencia por cuarta vez. Pero a la hora de los trancazos, con López Obrador dijo su mamá que siempre sí y se lanzó, con todo y las amenazas de desafuero en su contra, la célebre marcha pro Peje, los discursos de mártir y las quejas de complots en su contra; resultó vivo el muerto.

Mientras tanto, en el PVEM, se asomaba Bernardo de la Garza, que fue reconocido como pre-candidato del Verde en marzo de 2005 e invirtió mucho en una campaña que invitaba a darle una oportunidad al más joven, al que no tenía los viejos y non gratos usos y costumbres de los políticos de siempre, pero, en diciembre de 2005, acabó declinando a favor… de Madrazo, el rey de lo que tanto criticó.

El PT, como casi siempre, optó por aliarse y le coqueteó lo mismo a Cuauhtémoc Cárdenas que a Andrés Manuel, para quedarse al final de cuentas con este último.

Convergencia hizo lo mismo, buscó postular a Cárdenas o a Jorge Castañeda, para que el candidato ciudadano tuviera partido, pero acabó aliándose con el PRD y el PT para ir con López Obrador.

Nueva Alianza se evitó la fatiga y postuló a Roberto Campa, dicen muchos, para echarle tierra al otro Roberto, el del PRI, de cuyas filas también salió Campa.

Alternativa, con quienes alguna vez fueron el México Posible y dos tres del extinto Democracia Social — ¿recuerdan al partido de la rosa? —, juraba que iba con Patricia Mercado desde el principio; pero, a la vez, le hacía ojitos a Cuauhtémoc Cárdenas y a Juan Ramón de la Fuente, sin éxito; y en algún momento, parte del partido — aunque suene raro — registró al Doctor Simi, menos conocido como Víctor González Torres, que no es médico, sino contador, y Alternativa tuvo dos candidatos registrados que habían tomado protesta, hasta que el IFE aceptó sólo a Mercado. Hasta en los partidos chiquitos hay escándalos.

Y hablando del Doctor Simi, supongo que debo catalogarlo como ciudadano-verde-alternativo-insistente, porque desde hace años se propuso como candidato ciudadano, igualito que Castañeda, y recibió la negativa del IFE. Entonces se rumoraba que sería el candidato del partido que fundó su hermano y ahora dirige su sobrino el Niño Verde, pero tampoco lo fue. Luego fue candidato por un rato por Alternativa, pero otra vez quedó fuera. Y entonces se le ocurrió volver a jugar con su candidatura ciudadana no aceptada, ha hecho locuras como proponer entregar calcomanías del Doctor Simi para que quienes lo quieran como presidente las coloquen en las boletas electorales o, la más reciente, llegar al World Trade Center, un poco antes de que iniciara el segundo debate, atril y silla en mano quesque para debatir… obvio, ni lo dejaron entrar.

El juego

Una vez registrados oficialmente como candidatos, entraron al juego. El que debíamos dar por muerto, que luego fue indestructible, inició como favorito, así que los golpes se concentraron, primero discretamente y después a lo descarado, en él; así que López Obrador señaló complot de lo que llamó PRIAN — el PRI con Madrazo retándolo a debatir y el PAN con Calderón sacando trapos amarillos al sol —; conservaba su imagen de mártir, pero se le ocurrió decirle al presidente Fox, “cállese, chachalaca” y su popularidad cayó.

El nuevo favorito fue Calderón y como en todo reality show, los golpes cambiaron de objetivo y fueron contra él, se empezó a hablar de una elección de estado y de muchas otras cosas horribles, el Niño Verde se asomó al show y Madrazo — que tanto retó a AMLO — declaró que ambos estaban juntos contra la elección de estado. No lo dijo una blanca palomita, no, lo dijo el rey de las elecciones de estado al tiempo que proponía unirse con quien no hace mucho tachaba de cobarde. Extrañamente, eso le permitió subir poquito en las encuestas y entonces procedió a desligarse del PRD y lo tachó de partido conflictivo y violento.

Claro, el PAN, quesque sin Calderón, emitió spots calificando a López Obrador de “peligro para México” y la alianza entre PRD, PT y Convergencia, emitió también spots donde responsabilizan al panista de firmar el FOBAPROA. Y entonces, llamaron a la voz de Big Brother, perdón, al TRIFE, para que calmara primero a los panistas y después a los perredistas.

Roberto Campa se concentró primero en pegarle a Madrazo, pero a estas alturas, lo que importa en el juego es salvar el pellejo, o lo que es casi lo mismo, el registro, así que ha usado sus spots y hasta el debate, para pedir a los electores que den una de las tres boletas a Nueva Alianza, para que pueda subsistir. Parece que el primer nominado para perder no sólo la elección, sino el registro, es Campa.

La que parecía que estaría en las mismas condiciones que Campa, fue Patricia Mercado, de Alternativa, pero no, luego del primer debate subió y subió y subió un par de puntitos, suficientes para conservar el registro, así que tal vez ella y su partido estén nominados sólo para perder la elección.

Y quien ni está en el juego, pero no se rinde es Víctor González Torres, alias “lo mismo, pero más barato”, alias el Doctor Simi, que de sobra sabe que no puede contender y sigue insistiendo, o lo que es lo mismo, no es un candidato, es un similar de candidato.

Como sea, todos los candidatos han cambiado sus estrategias durante este lindo reality presidencial, todos tienen cola que les pisen y todos ponen cara de niños bonitos para pedir el voto, a la vez que saturan de propuestas inviables hechas como si no existiera el Congreso o como si éste les fuera a resultar completamente favorable y complaciente. Fox, nos guste o no, también llegó con sus propuestas y el Congreso — dividido y trabajando más por intereses de pequeños grupos que por intereses de la nación — decidió qué se hizo y qué no.

Los complots

Todos contra todos, esto incluye cambiar de aliados como cambiar de ropa, tirarle al más fuerte como en El rival más débil, denunciar ataques con cara de “yo no fui”, mientras se da la rotación de militantes entre partidos y lo mismo salen unos a unirse al proyecto de Fulanito que otros a fomentar el voto útil por un candidato que no es de su partido.

Las estrategias

Perdidas, o muy obvias o tardías o francamente incoherentes. Se les pasó llamar a la Chiva — la que ganó en algún Big Brother —, ella sí que es la reina de la estrategia y del complot.

Los nominados

Roberto Campa está nominado para perder la elección y el registro. Patricia Mercado para perder sólo la elección. Roberto Madrazo para perder la elección — ya puede considerarse ganador por haber suavizado su imagen y por llegar “vivo” a este momento de la campaña —.

La silla

Y la silla es para… Calderón o López Obrador, aunque ninguno de los dos me convence… vaya, corrijo, ninguno de los cinco me convence. Pero estos dos son quienes tienen posibilidades de ganar, ya veremos cuál se queda con la grande y ya veremos qué pasa después.

Los medios

Felices y contentos, transmitieron hasta el cansancio spots contradictorios acerca de lo mismo, en los que forzosamente alguna de las versiones — o las dos o todas —  miente o dice verdades a medias; obvio, a los medios, sobre todo a los electrónicos, les fue más que bien, ya que la mayor parte de los gastos de campaña se fue en ellos.

Muchos hablaron de manipulación de los ciudadanos con tanto mensaje nefasto, pero más que los ciudadanos, los manipulados fueron los mensajes. El caso de los ciudadanos es crítico, porque no hay educación para la recepción de medios, como tampoco hay formación política y menos memoria histórica. Eso sí, entre todos pagamos el reality político nacional con todo el despilfarro que esto implica.

¿Los culpables? Todos. Partidos, gobierno, sistema, medios, nosotros.

Dorismilda Flores Márquez es licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; edita El Cafecito (casi siempre de madrugada) y trabaja en varias actividades a la vez.


Deja un comentario

Antes de las elecciones, por Giovanni Salinas González

En fin. Me gusta siempre escribir con corte internacional. Creo que ya son suficientes los mexicanos que escriben sobre México y me siento incapaz de aportar algo diferente o revelador. Pero El Cafecito es mensual, lo que significa que de aquí a julio, no habrá otro. Y en julio, el 2 del mes, llegan las elecciones presidenciales, de senadores y diputados, y de gobernación y municipios en algunos estados.

Voy a votar por Calderón. Y no, no soy panista, ni del yunque, ni de la vela perpetua, ni ricachón. Soy un mexicano de lo más ordinario que vino de clase media con una pizca de alta, pero la crisis del 95 y nuestro mal manejo financiero familiar nos mandaron a la baja, y hoy en día con tumbos estamos en la media, aspirando algún día a la alta.

Voy a votar por Calderón, porque no quiero una polarización de clases sociales, no quiero un discurso donde aspirar a ser mejor, donde aspirar a tener dinero y quitarme esa camiseta de pobre, de jodido, sea visto como malévolo. López Obrador no apela a la inteligencia ni a la esperanza de los mexicanos; apela al resentimiento y la frustración de la gente por no tener lo que quiere, y lo que es peor, fomenta el que nunca se tenga.

Alejándonos del romántico discurso espiritual donde el dinero no importa y es tan solo vanidad, vamos a fingir y suponer que sí importa. El spot de López donde muestra su plan económico, lo único que hace es regalar dinero, dar en la palma de la mano. No sirve. No sirve en un mundo capitalista regido por la oferta, la demanda y la competencia. Una cosa es un subsidio productivo, y otra es regalar dinero que va al consumo. El consumo es imposible de encauzar, y lo más probable es que ese dinero que se le da a la gente necesitada, no lo gaste en la Comer o un Oxxo, sino en mercados y comercio informal, generando cero de retorno en impuestos, y encareciendo cada vez más y más dar esos apoyos. La propuesta de Madrazo también es irrelevante e inviable. Propone librar a los trabajadores de ingresos menores a 10,000 pesos del ISR. Con eso, tendrían más dinero, gastarían más, y todos los problemas se solucionan, ¿no? Pues no. Pregúntome entonces por que tantos y tantos REPECOS (Pequeños Contribuyentes) no salen de pobres, siendo que pagan lo que personalmente considero una mentada de madre y una burla (para mí) de impuestos. La propuesta de Calderón de pagar el primer año de IMSS para trabajadores jóvenes, aunque arriesgada es interesante. Ensambla al joven trabajador al esquema laboral y facilita su contratación. No regala, invierte.

Este cliché que me voy a aventar está quemadísimo, pero creo que el camino para progresar es pensar y trabajar. No pagar impuestos es una mentalidad jodida. En Suecia el ISR llega hasta el 45% y creo — sólo creo — que les va poquito mejor que a nosotros. En un mundo y un país sustentables, nada es y nada debe ser gratis jamás. Absolutamente nada. Ni siquiera el aire, amigos míos, hay que pagar verificaciones anuales del auto y spray amigo de la capa de ozono. Un gobierno de regalos, es un gobierno no sustentable.

Espero que esto haya convencido. Pero si de alguna manera no convenció, diré esto: Un voto para López Obrador es un voto para Bejarano, Padierna, Ponce, Batres, Panteras, los Panchos Villa, Nico, Sheimbaum, Himas, Arreola, Camacho, Bartlett… y muchos, muchos más!!

Giovanni Salinas González es diseñador industrial, con pasión por los viajes y la comida.


Deja un comentario

Del debate y otras curiosidades, por Dorismilda Flores Márquez

Después del segundo debate, no me atrevo a hablar de ganadores y perdedores, hay temas y poco tiempo para que cada candidato hable, no alcanza para dar a conocer propuestas y todavía lo malgastan en ataques que a veces ni se aclaran y, lo peor, la sociedad no está representada en el debate… sería genial un formato que permitiera preguntas de los ciudadanos a los candidatos con sus respectivas respuestas.

*

En un ejercicio sobre comunicación y política, mis alumnos definieron a la democracia como “servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.

*

Cuando los candidatos se sienten más de lo que son y la gente se ve más torpe de lo que es… ocurre lo que en cierta colonia del distrito III de Aguascalientes: vino Alma Hilda, candidata a diputada federal por el PAN, y prometió dar empleo y construir guarderías, como si eso estuviera entre las funciones de una legisladora, y además regaló recipientes de plástico a las señoras fodongas que se congregaron a escucharla — a mí no me tocó, porque ni soy señora ni soy fodonga ni entré a su reunión, pero re bien que me enteré —. Días después, llegó Paty Ramírez, candidata a diputada federal por la Alianza por el bien de todos, integrada por PRD-PT-Convergencia, y en lugar de proponer o ya de perdida prometer algo, se dedicó a criticar los elevados gastos de campaña del PAN, justo cuando su alianza le entró también al despilfarro en spots y otras maravillas… y, claro, también regaló recipientes de plástico a las mismas señoras fodongas, que esa vez le aplaudían a ella. También entre la sociedad se cambia de camiseta con una facilidad impresionante.

*

Y en otros asuntos, medio México se indigna por las declaraciones de Tiziano Ferro (de que las mexicanas somos feas y bigotonas), pero ni se inmuta ante nuestros candidatos presidenciales que se dan hasta con la cubeta. Y a propósito de Tiziano Ferro, en varios programas de espectáculos se dedicaron a hacer una colecta de mensajes en su contra, de parte de la llamada comunidad artística, muchos francamente ofensivos; cierto, él ofendió primero, pero, ¿no nos convertimos en lo mismo que criticamos al ofender por igual a él que a italianos y europeos en general?

Dorismilda Flores Márquez es licenciada en Comunicación Medios Masivos por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; edita El Cafecito (casi siempre de madrugada) y trabaja en varias actividades a la vez.


Deja un comentario

El debate del debate, por Javier Arturo Haro Oteo

Durante el debate que presenciamos el pasado martes 6, pudimos comprobar varias cosas:

1. La actitud de títere de Roberto Campa tenía un objetivo fundamental: poner los últimos clavos al ataúd de Madrazo. En esta ocasión, después de haber hecho pedazos a Madrazo, Campa no tenía mucho que hacer en este debate, salvo repuntar algunos votos que perdió por esa actitud, pues fue más que evidente para todos la actitud arrastrada del candidato de Nueva Alianza, igualmente para algunos que tenían la intención de darle una oportunidad, fue un duro golpe, ahora el reto de Campa es conseguir la continuidad en el registro; respecto a sus propuestas, es mas que claro que la única de fondo es la educación, todo lo que Campa quiera decir, va a girar sobre ese eje, para muestra, sólo hace falta ponerse a recordar algo distinto que hubiese dicho.

2. Patricia Mercado representa una nueva idea de izquierda, sin embargo su discurso se agota muy rápido, podríamos resumirlo como “feminismo o muerte”; en mi anterior entrega traté este tema, y considero que no hay mucho que abonarle, es cierto que el país requiere dejar ese estigma cultural que representa el machismo, pero sin el afán de parecer misógino, yo no votaría por una candidata que parece tener una fijación con el sexo masculino, la mejor feminista es la que no lo dice, la que lucha por igualar derechos, no la que se pasa la vida culpando de todo lo que se pueda al hombre o santificando en exceso a la mujer; mujeres dignas de estar en un altar las hay por millares en el país, pero también hay las que no merecen ni esa ni otra dignidad. Ejemplo: la mujer que tiene que caminar kilómetros cargando una cubeta de agua para su casa es una heroína anónima, las circunstancias por las cuales está así pueden ser muchas, merece que al menos la tengamos en la memoria porque es parte de un México en el cual a veces ni pensamos ni creemos que exista, sin embargo, la mujer que desde el poder prepara fraudes financieros con la Lotería Nacional o con recursos propios de los programas de desarrollo social, no está exenta de nuestro rechazo sólo por ser mujer y debe ser juzgada por la ley con la misma severidad que cualquier hombre. Patricia Mercado parece conocer sólo al primer tipo de mujeres.

3. Madrazo no tiene ya mucho que hacer en esta elección, desde el primer debate quedaron en evidencia las debilidades del tabasqueño en cuanto a credibilidad, no es sólo la imagen del pasado que no queremos, es también la imagen de la corrupción y el cinismo, el hecho de que Madrazo sea el candidato al que la mayoría de la gente identifica como el único por el que no votaría jamás nos muestra el verdadero cambio de México, un cambio en la forma de pensar de la población; hace 24 años un escenario en el que el candidato priísta fuese el menos popular era impensable, hoy lo impensable es que el candidato priísta pueda tener alguna oportunidad de repuntar; es cuestión de escuchar a los cuadros priístas, su empeño por ganar posiciones desligándose de Madrazo, llamando al voto útil por AMLO o dejando la votación presidencia a criterio del elector, pero solicitando el voto para senador o diputado a las fórmulas priístas; es claro que aún los mas institucionales priístas tienen la impresión de que su candidato a presidente jamás ganará y por el contrario lo ven como un peligro para sus aspiraciones personales.

4. Felipe Calderón se prepara para una elección de estado, de otra manera no va a ganar, a pesar de los golpes bajos que quiso propinar a AMLO, cuando éste respondió no supo que hacer, su estrategia sucia falló, sus supuestos puntos de avance en las encuestas se desinflaron, sus contradicciones son claras, por un lado quiere un congreso con mayoría panista, por el otro llama a un gobierno de coalición; la presencia de AMLO marcó una diferencia muy clara con la última vez que polemizó, pues ahora hasta las palabras le salieron con dificultad, no es lo mismo hablar y atacar a alguien ausente que enfrentarlo cara a cara. Un consejo a los amigos de FECAL, ya no se preocupen por preparar ataque contra AMLO, preocúpense por preparar la defensa del cuñado corrupto y del candidato corrupto.

5. AMLO se afianza como el más cercano al triunfo el 2 de Julio, presentó sus propuestas y demostró que no es ese peligroso hombre del que los panistas hablan, mantuvo ante todo una actitud ecuánime, no se prestó al juego de Calderón, no salió de sus casillas para contestar los impropios ataques del candidato blanquiazul, y en el momento en que consideró oportuno le quitó lo hablador, le demostró que sus manos no son tan limpias como dice.

En resumen, el debate fue un ejercicio interesante, no como el anterior que se convirtió en la tribuna de las acusaciones, aquí si las hubo, pero también propuestas, en el anterior debate la única que presentó propuestas fue Patricia Mercado, ahora no, todos los candidatos presentaron su oferta política y eso sano; sano también es el hecho de que mostraron en cadena nacional su intención de llegar a un gran acuerdo político, ojalá y no se quede ahí, porque si algo necesitamos es de un gran acuerdo — y de que se respete —, el gran ganador del debate no es otro que el gran ganador de la próxima elección: el pueblo de México, sin miedos sustentados en falsedades, sin mayores aspavientos, sin la suciedad que hemos visto los últimos días, no me queda duda que AMLO será el próximo presidente; amigo y amiga que te tomas el tiempo de leerme: sonríe, todos los mexicanos vamos a ganar.

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.