El Cafecito


Deja un comentario

¡Peje el toro es inocente!, por Noe García Gómez

Infinita creatividad tiene el pueblo de México, y se aumenta esta creatividad si la estimula un objetivo. Mantas con frases como la del título de este articulo aparecieron por miles en la marcha del domingo 29 de agosto, otra decía “Peje, te amo desaforadamente” o consignas que decían “Peje que más aguante…  lo mando a los pinos…” al ritmo del tan tocado (y odiado por su servidor) “za, za, za”. Podríamos llenar unas tantas cuartillas describiendo y analizando todas las formas de expresión que el pueblo que asistió a la marcha manifestó. El PRD dio una cifra de 600mil personas, periódicos como Reforma o Milenio de 300mil (de derecha y centro) y La Jornada (de izquierda) dio una cifra de 500mil. Cifras similares a las de la marcha contra la inseguridad del día domingo 27 de junio. Pero con algunas variantes:

1. A la marcha contra la inseguridad se dio una cobertura mediática de dos semanas de anterioridad y una pos (solo desbancada por la renuncia de Durazo y su carta a Fox) con cobertura en todos los programas (fueran de chismes, espectáculos, deportes — en las televisoras comerciales no existen los culturales — y de entretenimiento). TV Azteca, Televisa y Canal 40 incitaron a todos los mediatizados a asistir y trataron de venderse (mas con fines de teletón que con fines de protesta) como los paladines de las causas justas. En la marcha contra el desafuero escasamente se le dio cobertura en las televisoras, se dijo que los que asistirían serían acarreados y que solo serían los simpatizantes perredistas, el domingo escasamente se le dio cobertura y se dio un debate en un canal de media audiencia de Televisa, cuando en la marcha contra la inseguridad se daban reportes hora tras hora, culminando la noche del domingo 27 en sendos debates en los canales 2 y 13, los principales de Televisa y TV Azteca respectivamente.

2. En la marcha contra el desafuero se vio que discapacitados, niños, amas de casa, ancianos, indígenas, estudiantes, obreros, homosexuales, familias enteras, jóvenes y pueblo en general se trasportaban en metro, taxis o peseras (los que eran del DF) y en autobuses los de las diferentes partes de la República. Cientos de camiones invadieron el DF y los llamaron acarreados (a los panistas y pesimistas se les olvida que el 70% de los mexicanos están en la pobreza y que no tienen una Suburban o el vocho que les prometió Fox para trasladarse); se veían personas comiendo su torta de tamal o saboreando su bolillo con crema, sin importar que se les mancharan sus playeras de la campaña de Cárdenas del 97 o la de su equipo de fútbol (pirata ¡claro!).  En la marcha contra la inseguridad se documentó el sobre-cupo de chóferes y  lujosos carros en los estacionamientos y calles aledañas al zócalo y la saturación pre y pos en los Sanborns o en cadenas de restaurantes de los alrededores, y se asemejaba — por momentos — a desfiles de modas (Polo, Náutica, CK, Versace, etc. ) de la clase de gente que transitó en la marcha, que eran los más.

3.  En la marcha contra la inseguridad también surgió gente de las clases medias y bajas, personas realmente afectadas e inconformes que fueron porque han vivido en carne propia las desgracias de la inseguridad (en gran parte causada por el ineficiente sistema económico aplicado en las tres décadas más recientes), personas que exigen justicia, ya sean desempleados o pequeños comerciantes, pobres o clase medieros. En la marcha contra el desafuero, también fue gente de clase media y alta, personas que se identifican con un programa de nación diferente y ven el trasfondo político del desafuero (impedir que llegue una opción diferente de gobernar) asistieron empresarios, intelectuales, profesionistas de todos los sectores y, lo más destacable, una gran parte de la clase media (en peligro de extinción en México) que, sintiéndose tomada en cuenta por alguien que sus adversarios llaman populista queriendo espantar a esta clase media; no obstante, este sector respondió y se vio presente.

4.  En la marcha contra el desafuero, las diferentes organizaciones del PRD y grupos sociales afines al Jefe de Gobierno Capitalino pasaron lista de asistencia para saber cuantos de sus agremiados asistieron; en la marcha contra la inseguridad, organizaciones como PROVIDA, Vamos México, las tiendas departamentales y  restoranes incitaron y  solventaron los gastos de sus empleados con la condición de asistir a la marcha.

5.  En la marcha contra la inseguridad inmediatamente salieron a la luz los políticos demagógicos y que se apresuraron a legislar lo que el pueblo aclamaba y exigía,  decían que era una muestra de cómo quería la sociedad que actuaran los legisladores y en el lapso de 10 días se creo la ley contra la inseguridad. En la marcha contra el desafuero, rápidamente salieron los mismos políticos para decir que se debía respetar el “Estado de Derecho”, que no se debía escudar AMLO en la marcha, que no se podía estar complaciendo caprichos de sectores y que no se legislará basándose en gritos y manifestaciones (¿en qué quedamos, si salen 500mil personas a marchar?, ¿es la voz del pueblo o no lo es?).

6. La marcha contra el desafuero es la más grande manifestación de la izquierda mexicana, organizada por ésta, y se puede decir que fue rebasada en buena parte por la sociedad en general. La marcha contra la inseguridad es la más grande manifestación de la sociedad en general que la derecha se quiso colgar y que quiso organizar y la sociedad también arrebató. Cuando la gente se siente identificada con algo sale a manifestarse, sólo falta un motivo.

¡500 mil! Es un gran numero, es como si la ciudad de Aguascalientes (800mil habitantes) quedara casi desierta. Las dos marchas tuvieron similar asistencia pero con sendas diferencias, ¿o no? Ahora entiendo por qué tanto miedo, — ¡las encuestas resultaron ciertas¡ — y más de tres lo tienen (y no me refiero a la reunión Cevallos – Ahumada –Gobernación – PGR días antes de salir los video-escándalos, me refiero a la reunión Madrazo –Fox -Salinas del 25/8/04 y publicada por El Universal); claro, si el pueblo da muestras de apoyo de esas dimensiones a un peje-individuo, por supuesto que es de tener miedo y, si no, recuerden a Salinas en el 88´ con Cárdenas, en una de esas hasta el pueblo podría gobernar (comentario sarcástico por supuesto).

Para terminar sólo esbozaré unas pequeñas causas de por qué me identifico con esa frase con tintes políticos-cine-mexicanescos “Peje el toro es inocente”; citaré parte de un razonamiento de Federico Arreola en el periódico Milenio el 20 de mayo del 2004:  “uno de los más antiguos principios generales del derecho que rigen la materia penal, de acuerdo a la tradición jurídica occidental, es la aplicación exacta de la ley … “no hay delito, pues, si la conducta presuntamente irregular no es definida con toda precisión por las leyes vigentes. Además de que para que haya delito se debe fijar también, la pena aplicable al infractor. Esto lo exige nuestra Carta Magna. La Ley de Amparo establece que la autoridad que no obedezca un auto de suspensión será sancionada en términos del Código Penal. Ahora bien en él existen dos penas distintas para castigar el abuso de autoridad, pero ninguna de ellas aplicable a la violación a una suspensión de amparo. Y como la Constitución prohíbe que la pena se determine por analogía, entonces no hay forma de saber cuál es la pena aplicable… — y termina Arreola — …si es que acaso Andrés Manuel López Obrador desobedeció un acto de suspensión — que esta por verse — en realidad no cometió delito alguno”. Asimismo, veamos el espíritu del legislador en relación al fuero; qué sería el del tutelar político, el tutelar de la sociedad, respecto al voto y protección de los representantes contra prácticas autoritarias de ley y leguleyas; si ponemos en la balanza la percepción de la sociedad en este caso y la decisión unilateral de un juez, ¿en cual de las dos opciones se encuentra el espíritu? Ahora los Diputados que votarán para desaforar o no a AMLO, deberán pensar en el bien colectivo, ya que al desaforar, dejarían sin la persona que la sociedad votó y quiere que le gobierne.

Además está documentado que hay denuncias y procesos similares a presidentes municipales y gobernadores del PAN y del PRI y que los han hecho a un lado. Qué curioso que empiecen con AMLO, ¿no?  O, de los culpables de las matanzas del 68´, 71’ y de la Guerra Sucia o los del PEMEX-GATE y de los Amigos de Fox, ¿ya está alguno en la cárcel?  O de la denuncia presentada por el PRD por tráfico de influencias en contra de Fernández de Cevallos, ¿la PGR ya está actuando en consecuencia? Parece que el Estado de Derecho en México actúa solo con los que encabezan las encuestas.

Ahora sí la última, quiero mencionar que López Obrador presenta un documento de veinte puntos, que ya muchos comenzaron a descalificar. En primer lugar creo que viene a ocupar un vacío que todos los precandidatos del PAN y PRI no han llenado, ya que, está empezado a lanzar ideas y propuestas y no sólo marketing y nombres. Y en segundo lugar, no son promesas leoninas y exageradas, como las que planteó Fox en su campaña; son planteamientos reales y necesarios a los que sería bueno dedicar un tiempo para analizar.