El Cafecito


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Facebook, por Nina Femat

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Un buen día, sin previo aviso, desapareció Facebook. Todos creímos que se trataba de un virus, o de la fabulosa broma de unos hackers rusos; el caso es que todos los intentos por reactivar el sitio fueron inútiles. Varias semanas después, Mark Zuckerberg fue encontrado muerto en su bañera; los médicos mencionaron ciertos problemas cardiacos… Pasó el tiempo; nuevas redes sociales comenzaron a aparecer como hongos por todo internet, pero eran abandonas casi de inmediato por los escasos usuarios entusiastas. Algunos regresamos a los viejos placeres, el romance, la lectura, las largas caminatas por los parques; otros se hicieron drogadictos o se metieron en sectas extrañas, no fueron pocos los suicidios. Para fin de año, Facebook se había olvidado como se olvida un sueño. Lo que sólo yo sé, es que Facebook sigue funcionando pleno y resplandeciente… cientos de miles de mensajes se publican por segundo, se etiquetan fotos, aparecen corazones y besos en los muros, se ganan guerras de mafias y crecen las granjitas. Libre de pcs, macs y demás tecnologías obsoletas, Facebook seguirá funcionando millones de años después de que desaparezcan los últimos hombres.

 

A Nina Femat le gusta el mar, las calles vacías, la música a todo volumen, las películas de terror y los libros de Agatha Christie. Originaria de Orizaba, Veracruz, aunque después de una decepción amorosa huyó a la ciudad de Aguascalientes donde estudió diseño gráfico y algunos talleres literarios en el centro cultural “los Arquitos”. Sus cuentos han sido publicados en las revistas Zarabanda, Axolotl, Fuera del hoyo y en el periódico Sol del Centro. Se pueden leer más historias de ella en Antología Virtual de Minificción Mexicana

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