El Cafecito


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El cuaderno amarillo, por Miedo Limón

1.      Se debe perder

2.      Se debe ganar

3.      Se termina aquí

4.      No puede seguir

5.      No continúa

6.      Sigue

7.      Avanza

8.      Retrocede hasta el final

9.      Se detiene en el instante que te ahoga

10.  Y duermes

11.  No las sabes

12.  Las reglas nunca se saben

13.  No existen

14.  Lo ves todo

15.  Lo besas todo

16.  Las distracciones te pueden costar el juego

17.  Al último te das cuenta, has olvidado cómo iniciar, por qué hacerlo

18.  Olvidaste que nunca termina

19.  El poema se detiene pero regresa al principio

20.  Este es el inicio: ahora pierdes

El cuaderno amarillo es una novela colectiva de Miedo limón (grupo operativo de arte de Aguascalientes).


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El cuaderno amarillo, cena para dos, por Miedo Limón

El colectivo Miedo limón invita a cualquier persona a colaborar y compartir créditos en el siguiente perfromance:

“Cena para dos”

1.        Diluya un poco de tinta china en un vaso de cristal con agua tres días antes del 14 de febrero para que una rosa blanca absorba dicha solución.

2.        Reduzca a cenizas todo lo que se interponga en su camino y conserve un puño de aquel recuerdo en su corazón.

3.        Consiga indumentaria negra y cuélguela en un gancho fuera del ropero el día trece.

4.        La fecha señalada al inicio de las instrucciones, abra los ojos antes de abandonar el lecho y mire de soslayo la ropa colgada.

5.        Evite gesticular de ahora en adelante, que su rostro sea, por así decirlo, la máscara de sus facciones.

6.        La rosa es la única que merece una sonrisa, llévala con usted desde temprano.

7.        Si alguien pregunta, diga que se encuentra de luto pero ignora quién haya muerto con exactitud.

8.        Realice los preparativos necesarios para encontrarse con una persona que haya seguido esta serie de instrucciones en el Café Alebrije (Venustiano Carranza # 2003 int. 8, Centro Histórico de Aguascalientes, México), a las 20:00 hrs.

9.        Sin pronunciar palabra ni mirarse mutuamente ocupen la mesa indicada por el mesero.

10.    Con los ojos fijos en un punto por encima del hombro derecho de su acompañante realice todas la acciones de una cita: tome la carta, pero no la lea; reciba los alimentos, pero no los consuma; al final, levante espontáneamente ambos brazos haciendo una V sobre su cabeza y observe a su acompañante por segunda ocasión (la primera vez lo reconoció en la entrada del café: portaba en la mano izquierda una rosa y su semblante nada decía de su estado interno, con lo cual usted corroboró, como un espejo, la eficacia de sus propios actos, su voluntad, entonces, se vio reforzada y comprendida: ningún obstáculo, desde este momento, le impediría seguir adelante).

11.    La intención que tendrá al levantar los brazos tiene que ser determinante: levántelos pero sintiendo los brazos de su pareja. También podrá bajar los brazos y colocarlos detrás de su espalda, caminar por el café y si alguna otra persona tiene los brazos en V o en la espalda, contemplarla en su totalidad. Tal vez, dicha persona baje los brazos, o usted los levante. Caiga al piso con suavidad con la rodilla derecha flexionada haciendo un cuatro con las dos piernas y extienda los brazos a sus costados. Vendrán a verle personas con los brazos en V, atrás de la espalda o con tomándose la cintura con sus manos. Contemple y reaccione según sus convicciones, nadie puede obligarle a tomar ninguna postura que usted no elija.

12.    Un saxofonista indicará la conclusión de la cena y la salida del recinto.

Aguascalientes, Aguacalientes, 1º de febrero de 2007

El cuaderno amarillo es una novela colectiva de Miedo limón (grupo operativo de arte de Aguascalientes).


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El cuaderno amarillo, por Miedo Limón

1.      Piense en algo por nimio que le parezca y no lo suelte.

2.      Piense en eso que no desea pensar.

3.      Piense que está pensando en esas cosas que no deseaba retener porque carecían de la menor importancia.

4.      Piense en esas cosas triviales y superfluas desde su olvido, ya que no merecen, siendo de tal nomenclatura, permanecer en la memoria.

5.      Piense que probablemente ha visto o imaginado montones de cosas y unos segundos después las olvidó, pero no recuerda nada de lo antes mencionado. Ellas constituyen el olvido que ellas mismas se otorgan. Cosas tan banales y superfluas que no merecen sinónimos, que carecen de alguna semejanza con otras y con ellas mismas. De ahí su apariencia extraña, mas siempre, por absurdo que se advierta, son iguales aunque diferentes por carecer de punto fijo sobre el cual se estipule dicha diferencia. Más que indiferenciadas unas con otras, unas entre otras, todas las cosas se encuentran adentro de la diferencia: en la in-diferencia. La diferencia, por sí misma y en sí misma únicamente podría fundarse en lo más cercano y abrirlo al asombro de las cosas comunes y cotidianas. Nadie podría asombrarse sin la in-diferencia mostrada en lo superficial y escondida en lo diferente que no podemos reconocer, al menos, que tengamos una actitud in-diferente hacia estas cosas. Cosas difíciles de pensar por ser demasiado fáciles; tan escurridizas por su permanencia en el cambio que todo lo cambia y no permite instalarlas más que adentro de éste. Por asombroso que parezca, las cosas no se mueven por obra del pensamiento ni en el pensamiento, es decir, cuando se piensa en ellas.

6.      Piense usted, entonces, que, efectivamente, no ha pensado nada más que en la imposibilidad del pensamiento mismo: en la quietud del devenir.

7.      Piense que ya lo había pensado antes, en algún momento en que alguien le olvidó a usted. Si le duele fue verdad; todo fue verdad; todo, excepto la mentira.

8.      Piense que probablemente usted sea el pensamiento imposible de la verdad en el origen de todas las cosas y de todas las mentiras. Y que esa verdad es el olvido del origen de las cosas y de las mentiras. La verdad se funda en y por el abandono. Las cosas abandonadas serían el origen de la verdad. El olvido de la mentira son las cosas verdaderas, las cosas abandonadas en la verdad y por la verdad misma extraviadas debido a su carácter intrascendente. Nadie puede poseer la verdad sin su olvido, sin dejarla ir.

9.      Pensemos, por último, en la situación más cotidiana y la verdad resplandecerá en las cosas perdidas, en las cosas que se van y la mentira recupera en la verdad y por la verdad misma, verdad nunca in-diferente, pero semejante a lo diferente cuando abarca el movimiento en su quietud.

El cuaderno amarillo es una novela colectiva de Miedo limón (grupo operativo de arte de Aguascalientes).