El Cafecito


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La ciudadanía tiene el gobierno que se merece, por Magali de la Soledad Villalpando

Según un dicho que se comenta entre comunicólogos, politólogos, historiadores, es decir, quienes se encargan del estudio de las diversas ramas de las ciencias sociales, nos tienen acostumbrados a mencionar la frase: “La ciudadanía tiene el gobierno que se merece”. En verdad, usted como ciudadano, individuo que lucha día a día para llevar el alimento y cubrir las necesidades básicas de su familia, ¿cree en esta frase?, ya que el desempleo y la pobreza, poco a poco, cubre más extensión de la población mexicana, no entiende de dichos o de letras, simplemente se tiene posibilidades de subsistir, o no.

De acuerdo a las encuestas, el grado de credibilidad que se tiene de la política en México se encuentra por debajo de varias instituciones, entre ellas la Iglesia[1]; por ende, el régimen político en nuestro país siempre lleva implícito la consigna de discursivo y falaz; y expresamente corrupto.

Se dice que cada quién habla como le fue en la feria; sin embargo, con respecto al tema, tenemos dos puntos de vista, el de la clase política y por el otro, la voz de la ciudadanía.

En primera instancia tenemos a la clase política que según varios autores[2], se va renovando en diferentes ciclos; está a su vez, tiene varias élites, las cuales modifican la clase o conjunto de personas, sin, esta perder sus propias características y su modo de operación. En nuestro sistema mexicano, la clase política sería igual a todos los recursos humanos que usted ve en la división de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial, entre otros. Y el cartel de élites; sería los diversos partidos, grupos u organizaciones que no formalmente tienen el poder, pese a que ya tuvieron la oportunidad de estar en algún momento en algún puesto o algún día lo estarán.

Del otro lado, la sociedad civil, son todos los que en conjunto forman parte de la población de la nación, los que en la cotidianidad no tienen en sus manos la toma de decisiones de las masas o gubernamentales. No obstante, sin ese conjunto que forman los individuos no se podrían generar redes que determinen la responsabilidad y obligación de  tener una representatividad como pueblo.

Al ya entender la separación que paradójicamente es un complemento, es decir, sin ciudadanos, no existiría la clase política y viceversa. Siempre se le indaga al ciudadano que tiene el gobierno y los gobernantes que se merecen.

Cabe señalar que quien crea los instrumentos educativos y la cultura cívica de los individuos son los representantes y el aparato gubernamental y no los ciudadanos. Dicen que tiene más culpa el que permite la acción que quién la origina, aquí es donde el ciudadano comete el error de mostrarse apático a las acciones políticas y, por ende, siempre se le relega de la toma de decisiones.

En nuestro México, pareciera que no existe una conciencia política del cambio y la transformación en la estructura gubernamental, en la cual, los cacicazgos ya son normales y los procesos de renovación siempre son los mismos, ya no hay sorpresas. Cuando los personajes que detenten el poder dejen a un lado sus soberbias y egos personales, se dediquen a realizar su trabajo y se forme un conjunto de un pensamiento proactivo, el país irá girando en su entorno y marcará la pauta de otro porvenir, con nuevas expectativas de una calidad de vida distinta; mientras tanto seguiremos avanzando dos pasos y retrocediendo tres.

Magali de la Soledad Villalpando, basada en el aprendizaje cotidiano de las mínimas a las máximas circunstancias, de todo cuando existe ya sean personas, cosas o la naturaleza… impulsada por cada instante, amante de la vida y vagabunda por condición.


[1] Institución opuesta al régimen político a lo largo de nuestra historia.

[2] Gaetano Mosca y Robert Michel.

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El líder, ¿nace o se hace?, por Magali de la Soledad Villalpando

A lo largo de nuestra existencia se nos presentan diversas situaciones en donde tenemos que tomar decisiones. Desde pequeños, la elección de portarse bien o no, posteriormente se recibirá una lección, ya sea positiva o negativa.

Las circunstancias que vive cada individuo en el transcurso del tiempo, van creando el carácter de la persona para ir enfrentando los diferentes procesos que se le vayan presentando. Sin embargo, hay niveles en la toma de decisiones; basándonos en el aspecto individual y profesional, es decir, adquiriendo un valor subjetivo u objetivo.

En el aspecto profesional, las decisiones se toman en beneficio de la empresa, institución o grupo al que se pertenezca, en esta ocasión, no me enfocaré al aspecto colectivo sino individual, refiriéndome a los individuos que están en las jerarquías más altas, aquellos donde recae la toma de decisiones más fuerte: “Los Líderes”.

Líder es aquel individuo que no sabemos el por qué nos inspira confianza y de cierta manera, sentimos su apoyo moral y profesional, puesto que, nos motiva y coordina para logar nuestras metas individuales y con ello, organiza y cumple los fines de la empresa, institución u organización a la que se pertenezca.

Éste a través de su comportamiento produce un efecto en la conducta de los distintos individuos ya sea para mejorar o empeorar los fines perseguidos, mediante el poder que posee como individuo y profesional.

Existe una confusión entre los administradores y los líderes, la cual explicaré a continuación: Normalmente creemos que dependiendo del cargo, hablando de las altas jerarquías o puestos, se es un líder o lo confundimos con un administrador, la diferencia es muy sencilla. El administrador sé encarga de cumplir el perfil del puesto, no importa las características del individuo, sino que cumpla las metas y objetivos que se requieren para cumplir con su labor su rendimiento se basa en resultados, su función es meramente administrativa. Por otro lado, tenemos al líder, éste se sitúa en su cargo por sus características personales, impulsa el trabajo en equipo a través de la motivación y la cooperación en conjunto.

La pregunta que todos se hacen es: ¿Los líderes nacen o se hacen? La respuesta es, de acuerdo al juicio de valores y la formación de quién formule el cuestionamiento.  Lo cierto es que la primera etapa de vida de todo ser humano es fundamental para el desarrollo de las siguientes etapas, las experiencias o vivencias que se presenten en dicho momento, serán la base de los logros posteriores.

La educación será uno de los factores determinantes en la formación de un líder, está característica le dará las herramientas teóricas para ejercer en la práctica con sustento y entendimiento de las circunstancias o problemas a enfrentar.

Este conocimiento teórico y práctico, sumando lo aprendido en la infancia, más el factor experiencia poco a poco irá rindiendo beneficios, provocando un énfasis en el cambio y un control de sí mismo.

Se debe precisar que un líder tiene una habilidad y especialidad para determinada área, si lo alejamos de su fortaleza, no cumplirá ninguna de las expectativas que estuviésemos acostumbrados a ver en él o ella. Es por esto, que un líder, sabe de que esta hecho, cuáles son sus aptitudes y habilidades así como sus defectos y carencias.

Un líder según Warren Bennis: “Tiene una idea clara sobre lo que quiere hacer profesional y personalmente, así como la fuerza para persistir en caso de contratiempo e, incluso, de fracasos”.

Sabemos que un líder es el guía de diversas personas, por tanto, está obligado a saber qué quiere y a donde se dirige, a ser congruente con lo que dice, piensa y hace, lo más importante es enfrentar las derrotas y fracasos, saber cuándo se debe persistir y cuando se debe retirar.

Ser líder se dice fácil pero no lo es, en el proceso de toma de decisiones recae el desempeño o desarrollo de todas la organizaciones, en ciertas ocasiones, éste tiene que delegar sus tareas, puesto que, la solución debe ser rápida y en tiempo para llevar a cabo determinada acción.

Este individuo debe de ser hábil y aprender a leer entre líneas cualquier circunstancia, a sus colaboradores individualmente, no obstante, está obligado a ser efectivo en la resolución de manejo de conflicto intergrupales como individuales, preverlos para así logar un ambiente de trabajo a través de la confianza, siendo integro con lo que se les pide a su grupo, actuar de manera constructiva para así llegar a las metas y objetivos preestablecidos.

En México, la cultura de trabajar en equipo y ejercer un trabajo de calidad son premisas que se contraponen, es deber del los jerarcas reaprender y aceptar el cambio, motivar y dar confianza a sus subalternos, por lo tanto; confiemos en tener un México diferente.

Fuente

Juan José Huerta, Gerardo Rodríguez. DESARROLLO DE HABILIDADES DIRECTIVAS. Editorial Pearson Educación, México, 2006.

Magali de la Soledad Villalpando, basada en el aprendizaje cotidiano de las mínimas a las máximas circunstancias, de todo cuando existe ya sean personas, cosas o la naturaleza… impulsada por cada instante, amante de la vida y vagabunda por condición.


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¿Tú sabes qué es el Estado o crees saber qué es?, por Magali de la Soledad Villalpando Delgado

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Normalmente en nuestra sociedad escuchamos muchas denominaciones o pláticas de la ciudadanía acerca del Estado, sin embargo, generalmente nadie sabe el sentido exacto de la palabra, sus fines, funciones, atribuciones y sus principales cometidos. En este presente escrito se busca, ser el conducto por el cual las personas identifiquen estas principales características.

 

Remontándonos al sentido histórico del término Estado, en su forma literal, se introduce a través de El Príncipe, un libro escrito por Nicolás Maquiavelo, reconocido como el fundador de la Ciencia Política Moderna; en dicha obra se exponen las características políticas de un monarca, así como la organización que se debe implementar para mantener el poder, respetando la soberanía nacional, independientemente del régimen gubernamental que se tenga.

 

Con el movimiento que se generó en el siglo XVIII, los libres pensadores dejaron a un lado el Estado coercitivo para dotar de facultades al Estado moderno, introduciendo la administración, dotando de servicios a los individuos integrantes de la colectividad social y así lograr la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos, aplicando la práctica gubernamental a través del rubro administrativo.

 

En la actualidad, el Estado es una figura político-jurídica en donde las organizaciones están delegadas por un conjunto de normas facultadas y reguladas por una Constitución Política con un territorio delimitado, para ejercer las potestades anteriormente descritas.

 

Las funciones sirven para dividir o delegar el poder en tres órganos principales como son: el Poder Ejecutivo encargado de la toma de decisiones más importantes, aplicando la ley en casos delimitados, el Poder Legislativo facultado para la creación de las leyes y finalmente el Poder Judicial que sirve como órgano regulador entre el primer y segundo poder, cuidando los casos inconstitucionales que se puedan dar versus ley.

 

Siempre existe el ciudadano que menciona que el Estado no existe porque no lo ve, y tiene en parte razón, pues el Estado no existe en forma tangible, lo que hace existente al Estado, es su constitución dada por tres elementos: Pueblo, Poder y Territorio, sin alguno no se le podría reconocer como Estado.

 

Preexiste un debate en la ciudadanía sobre el Estado y el Gobierno, es importante discernir la diferencia: el Estado es una expresión abstracta mediante el marco jurídico, ejerce su potestad en las instituciones permanentes vs el Gobierno se va renovando de acuerdo a las distintas administraciones que se vayan generando a lo largo del tiempo. Explicado en otras palabras, el Estado es un pacto o acuerdo establecido con el objetivo de formar una comunidad civilizada y el Gobierno es la expresión del Estado edificado en instituciones.

 

De manera sintetizada, mencionaré los fines, funciones, atribuciones y cometidos del Estado, para obtener mayor comprensión del mismo:

 

Los fines del Estado son el objetivo por el cual el Estado existe, sirve para mantener a las diversas organizaciones unificadas y beneficiar a las mayorías en la toma de decisiones, para mejorar  la convivencia en general de las colectividades.

 

Las funciones sirven para dividir o delegar el poder en tres órganos principales como son: el Poder Ejecutivo encargado de la toma de decisiones más importantes aplicando la ley en casos delimitados, el Poder Legislativo facultado para la creación de las leyes y finalmente, el Poder Judicial que sirve como órgano regulador entre el primer y segundo poder, cuidando los casos inconstitucionales que se puedan dar versus ley.

 

Las atribuciones se refieren a los derechos y obligaciones que la ley suscribe a los tres órganos de gobierno, es decir, nos habla de las acciones que puede realizar cada órgano delimitando sus facultades, como también sus responsabilidades.

 

Finalmente, los cometidos del estado ya es la materia donde los distintos órganos a través de sus funciones, se le atribuye la tarea que se le confirió, dividiéndose en policía, fomento y servicios.

 

Como ya se describió el Estado es una entidad abstracta, con un fin determinado que es la unificación de las masas dotado de funciones, atribuciones y cometidos para lograr el beneficio y satisfacción de la comunidad, a breves rasgos, esto es el Estado.

 

Estoy segura que ahora sí me podrá responder mi pregunta con base sólida, ¿tú sabes qué es el Estado o crees saber?

 

 

 

 

 

Magali de la Soledad Villalpando, basada en el aprendizaje cotidiano de las mínimas a las máximas circunstancias, de todo cuando existe ya sean personas, cosas o la naturaleza… impulsada por cada instante, amante de la vida y vagabunda por condición.