El Cafecito


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Poemas de Juan Manuel Rodríguez

“Corri più veloce del vento

il vento non ti prenderà mai

corri ancora adesso lo sento

sta soffiando sopra gli anni tuoi.”

(I Nomadi, L`ultima salita)

“Corre más veloz que el viento

El viento ya nunca te detendrá

Corres ahora, lo siento

Estàs soplando sobre tus años”

(Los Nómadas, La última salida)

A Marco Pantani

Los muertos del mundo, vamos por las calles buscando una puerta, una casa, un número que abra la boca, y deje que nuestros miedos encuentren refugio. Los muertos del mundo, alargamos las palabras, y las enviamos como aves lastimeras, a tocar el sonido interior de alguien, alguien que nos abra su casa. Los muertos del mundo, andamos rogando por una caricia, un pan, un pájaro en los ojos, andamos a veces también a gatas, buscando la puerta de salida… estamos detenidos en todos los espejos de esta vida, en nuestro cuerpo se transparenta la tarde, y todos se enteran del nombre de nuestros huesos. Los muertos del mundo, no sabemos a dónde esconder nuestra sonrisa ni nuestro dolor, llevamos el bolsillo lleno de culebras muertas, de sueños amarillos, de miradas muertas… los muertos ya no tenemos memoria, hasta olvidamos nuestro nombre y nuestra dignidad, nos llaman verticales, pero somos hijos del horizonte lejano, impregnado de gaviotas en vuelo… los muertos de este mundo, sabemos que el poema debe terminar, y debemos conservar una letra agonizante, un destello que nos devuelva del sueño, de la última salida.

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Ayer domingo

viajé con la muerte de la mano

(con mi eterna compañera).

En la carretera, estuve sincronizado con la vida y la morte

Un pedaleo, significaba un hálito de vida

pero, por otro lado, muchas personas lloraban por la muerte de un ser querido, amado

Yo llevaba todos esos cadáveres en mi pecho, pero, también la carroña de la carretera

la carroña del hueso sucio, empolvado y derretido a mitad del calor

del oscuro asfalto

Me viene “Lacrimosa ” de mi querido Mozart

me vienen los `ángeles y marinos” de Morrison

me vienen, en fin, todos los muertos del mundo

Todos mis compañeros de viaje.

Por la tarde, el crepúsculo y mi ciudad casi muriendo

Desde las montañas se siente todo diferente

y en el diálogo nocturno con mis perras

puedo traducir el enigma de la luna entre nubes

el enigma de la vida, en el enigma del vivir y morir

en un suspiro… luego, entre espinas

todo será revelado….

Juan Manuel Rodríguez (Aguascalientes, Ags. México, 1968). Coordina talleres de poesía en el Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes, y en los centros de readaptación social para varones y mujeres en esa ciudad. Ha publicado textos en la revista Tierra Baldía y en suplementos literarios de Aguascalientes.