El Cafecito


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Algunas consideraciones sobre el tiempo (espero que aún a tiempo), por Javier Arturo Haro Oteo

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“Sabia virtud de conocer el tiempo;

a tiempo amar y desatarse a tiempo;

como dice el refrán; dar tiempo al tiempo…

que de amor y dolor alivia el tiempo…”.

Tiempo; Renato Leduc[1].

 

Hablar del tiempo, como lo dice el poeta Leduc, es virtud de sabios, más allá de la profunda y sencilla forma en que el artífice de las palabras resume lo que es el tiempo, patrimonio de mayores, bálsamo y cura de males tan graves como el amor, el tiempo es algo que ha intrigado a los seres humanos desde que tenemos conciencia de su existencia.

Para la poesía, el tiempo es la sustancia de la que están hechas las cosas; para la filosofía, el tiempo no existe, es sólo la medida del cambio. Podemos no estar de acuerdo con esta idea, sin embargo, no podemos dejar de lado que el tiempo tiene una relación estrecha con el cambio, así como con la consciencia de los seres humanos, hemos divido al tiempo en unidades de medición para registrar los cambios que ocurren, teniendo desde las cavernas que decoraron nuestros antepasados con trazos rupestres hasta los modernos edificios sustentables la necesidad de dejar un registro que trascienda nuestra efímera existencia; de esta manera, desde los segundos que forman horas, hasta las décadas que forman siglos, sólo los días –que forman semanas- o los meses -que forman años- tienen nombres propios[2], la mayor parte de estos nombres nos han sido legados por los romanos y su teología, Marte, Júpiter, Mercurio, Juno, Iulius o Augustus (ambos “Cesar”), son nombres que se adhieren al tiempo y le dan su nombre –temporalmente, desde luego- a los días de la semana y a los meses del año hasta nuestros días –y a su vez se adaptan a diversas lenguas-.

Hablar de los dioses romanos nos lleva a sus versiones “originales”, los dioses griegos, entre los cuales el Tiempo era personificado por un dios de los más antiguos, Chronos[3], padre de Hades, Poseidón y Zeus, el titán que destronó, mutiló y arrojó en el Tártaro a su propio padre y que al empezar a engendrar decidió devorar a sus hijos para evitar que un día trataran de destronarlo[4], lo cual no deja de ser una forma muy bella de decirnos que el tiempo nos consume a todos tarde o temprano, sin importar si somos jóvenes o viejos[5].

Así como para el poeta, para el científico o para el sacerdote, el tiempo es necesario para llevar a cabo su actividad, uno para cantar a la belleza de la existencia que se marchita mientras la vivimos, otro para estudiar nuestros orígenes o experimentar con fórmulas que nos expliquen cómo funciona el universo, el tercero para convertirlo en instrumento de las deidades –o viceversa- en su mitología rica y variada; para el historiador es materia prima, le ayuda a ubicar los acontecimientos, le lleva de la mano a imaginar mundos que ya no existen, para los médicos es una herramienta que le permite observar los cambios en el paciente, diagnosticar y en ocasiones tratar con eficacia, para los abogados es un enemigo fatal, nos marca en días los pasos a seguir en los juicios, so pena de perder oportunidades que ya no se recuperan en perjuicio de nuestros clientes.

Sin embargo, es a los escritores a quienes mayores enseñanzas ha dado, como maestro supremo y a la vez fuente inagotable de inspiración, les ha brindado desde fantasías inigualables hasta carreras por la vida; desde quienes a partir de la ciencia ficción han generado máquinas capaces de hacer que nos movamos por el tiempo sin estar sujetos a sus reglas, hasta historias enredadas narradas en “tiempo real”[6].

Nuestra tradición política por otro lado ha dado al tiempo diversos usos, como engendrados por un sistema de medición de tiempo que podríamos considerar “sexenal” nacen frases como “hay que respetar los tiempos” o “no es mi tiempo” así como son bautizados los años de un periodo sexenal con nombres de héroes patrios: el año de Carranza[7] o el año de Hidalgo[8], por ejemplo.

Igualmente, podemos encontrar a personas que parecen haber escapado de “su tiempo”, algunos los llaman “kiddults”, otros “adultescentes”, pero el término más común es “chavorrucos”, personas que se caracterizan y comportan como si su cara estuviera llena de espinillas pero en realidad su cabellera se encuentra invadida de canas, son personas que no quieren vivir su presente, viven en su pasado y tratan de alejar la llegada del futuro, lo cual va en contra de la lógica de la vida que nos dice que hay que vivir el presente, aprender del pasado y anhelar el futuro[9].

Y es que aun y cuando en el presente texto no logramos ni siquiera acercarnos, usted, amable lector y yo a entender qué es el tiempo, si aprendimos que no vale la pena desgastar nuestra vida intentando viajar en el tiempo, ni afirmando que “todo tiempo pasado fue mejor”[10], ni esperando pacientemente porque “ya vendrán tiempos mejores”[11], en fin, parafraseando un poco al padre de la Filosofía del Absurdo Albert Camus, el tiempo está ante nosotros, en una piedra, en un museo, en un reloj, en nuestros recuerdos y en nuestras añoranzas, pero algún día, para enseñanza de los hombres, habrá de rebelarse, colapsar, destruir lo existente, reinventarse e iniciar de nuevo, quizá entonces, la raza humana, una vez renacida, habrá de evitar los males que en estos tiempos son vergüenza de la creación.

[1] He aquí una breve explicación del poeta sobre la manera en que nació esta hermosa pieza: http://www.musica-y-letras.com/tiempo-renato-leduc.html.

[2] Excepto el calendario chino, cuyos años tienen nombres de animales

[3] Si lo traducimos directamente del griego, sin influencia del latín, sería “Jronos”

[4] Ésta acción le da nombre al “Complejo de Cronos”, miedo a ser desplazado por los más jóvenes

[5] Tanto se rinden los seres al tiempo que el dios judeocristiano, aún y cuando está más allá del tiempo, requirió, al terminar de crear todo lo creado, descansar por un día, es decir, un intervalo de tiempo.

[6] En este punto, el principal exponente en la actualidad sería Dan Brown, cuya literatura bien pude considerarse basura, pero es interesante la forma de narrativa que realiza, poco convencional.

[7] Generalmente el primero porque “para nada alcanza” dado que en el anterior, dejaron las arcas vacías.

[8] El último, porque los administradores públicos a punto de terminar su encomienda actúan al grito de “chin… el que deje algo”.

[9] Otra imagen muy común del tiempo es una serpiente en forma de círculo que se muerde su propia cola, quizá sería más adecuada una serpiente con tres cabezas, que representaran al pasado, presente y futuro.

[10] Imagínese usted, estimado lector, viviendo una época sin energía eléctrica, excusados, televisión o internet.

[11] Consuelo propio de quienes esperan que las cosas cambien sin hacer nada para cambiarlas, y con lo reticentes que somos los humanos al cambio.

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.


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La cultura de la Violación, por Javier Arturo Haro Oteo

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La libertad no es gracia que se recibe ni derecho que se conquista. La libertad es un estado del espíritu. Cuando se ha creado, entonces se es libre aunque se carezca de libertad. Los hierros y las cárceles no impiden que un hombre sea libre, al contrario: hacen que lo sea más en la entraña de su ser. La libertad del hombre no es como la libertad de los pájaros. La libertad de los pájaros se satisface en el vaivén de una rama; la libertad del hombre se cumple en su conciencia.”

 

Canek, Emilio Abreu Gómez

 

Cuando hablamos de libertad, generalmente nos referimos a ella como un anhelo, con conceptos que parecen pertenecer más al platónico mundo de las ideas, abundan aquellos que se escudan en ella para realizar actos violentos o en su defecto la limitan según su propia visión del mundo, en nombre de la libertad muchos pueblos han sido arrasados o intervenidos, igual en Medio Oriente que en América Latina.

Ante el discurso de la libertad absoluta se oponía en el pasado la idea de que la Libertad no puede ejercitarse sin responsabilidad, que todos los actos tiene consecuencias, hoy día, lamentablemente, las nuevas generaciones parecen crecer con la idea de que pueden hacer cualquier cosa, incluso aquella que afecte los derechos de terceros, a fin de cuentas las consecuencias son sólo para los que se dejan descubrir.

 

En este sentido, la Ley regula diversos aspectos de la libertad, tanto para limitar su esfera de acción y evitar la invasión o el menoscabo de los derechos de otros, como para ejercerla sin afectación directa o indirecta de terceros, así, vemos que la Ley Civil protege la libertad contractual, mientras que la Ley Penal tutela diversos espectros de la libertad definiendo conductas típicas protectoras de la libertad y seguridad de las personas o de la libertad sexual, en éste último concepto centraré el presente escrito, mencionado algunas reflexiones sobre un acto grave por sus consecuencias e inaceptable en pleno siglo XXI: La Violación, la cual sería en todo caso la antítesis de la libertad sexual.

 

El Artículo 119 del ordenamiento legal Penal en el estado define La Violación[1] en los siguientes términos: “La Violación consiste en realizar cópula con persona de cualquier sexo, utilizando fuerza física, moral o psicológica, para lograr el sometimiento de la víctima.

 

Al responsable de Violación se le aplicarán de 10 a 16 años de prisión y de 100 a 200 días multa y al pago total de la reparación de los daños y perjuicios ocasionados.

 

Si entre el activo y pasivo de la Violación, existiera un vínculo matrimonial o de concubinato, se impondrá la pena prevista en el presente Artículo[2].

 

Para los efectos de este Código, se entiende por cópula la introducción del pene en el cuerpo humano, por vía vaginal, anal u oral.”.

Así mismo, encontramos que el Artículo 121 contempla la posibilidad de un embarazo: “Alimentos en caso de violación. Si como consecuencia de violación resultan hijos, la reparación del daño, en este caso, comprenderá además el pago de los alimentos a la mujer y también a los hijos, si los hubiera.

 

El pago de los alimentos se hará en la forma y términos que la ley civil fije para el efecto.”; sin embargo, no obliga a la víctima a concebir, puesto que el Artículo 103 determina que la Violación es una dispensa a las penas relativas al aborto: “Exclusión de aborto doloso. No se considerará Aborto Doloso, y por ende no se aplicará pena o medida de seguridad alguna cuando de no practicarse el aborto, la mujer embarazada corra grave peligro de muerte, a juicio del médico que la asista y de otro a quien éste consulte, si ello fuere posible y la demora en consultar no implique peligro.

 

Cuando el embarazo haya sido causado por hecho punible tipificado como violación en cualquier etapa del procedimiento penal iniciado al efecto, a petición de la víctima, la autoridad judicial podrá autorizar la realización del aborto, para que sea practicado por personal médico especializado, sin que ello conlleve las consecuencias jurídicas descritas en el presente capítulo.”, afortunadamente los predicadores del odio y el oscurantismo no lograron avanzar en sus pretensiones de eliminar ésta posibilidad de aborto[3].

 

La Libertad Sexual (entre otros) sería el bien jurídico tutelado, contando con un doble espectro de libertad, por un lado, proteger el libre ejercicio de la libertad de la víctima, no ser forzada a hacer algo y por el otro, el límite de la libertad del potencial victimario para ejercerla sin rebasar un límite que implique afectar los derechos de terceros; sin embargo, esta concepción es nueva, la libertad sexual, sobre todo en el caso de las mujeres (principales víctimas de violaciones) es una idea que aún se resisten a aceptar en muchos lugares y en muchas esferas, en el pasado, si bien las legislaciones podían castigar la violación, no era la Libertad Sexual el bien jurídico protegido.

 

En el principio de la humanidad era una práctica común (extendida hasta nuestros días) que los soldados invasores violaran a las mujeres que se encontraban, cuando algún bando ganaba la guerra las mujeres eran repartidas como botín y vivían como esclavas sexuales, los hombres morían peleando o eran ejecutados, los niños eran brutalmente asesinados, baste la guerra de Troya para ejemplificar: Andrómaca, viuda de Héctor fue entregada como esclava al hijo de Aquiles, quien a su vez asesinó al hijo de ésta y el fallecido heredero al Trono de Priamo arrojándolo desde lo alto de las murallas, este comportamiento ocurre mucho en el reino animal, en los leones, por ejemplo, cuando un macho es derrotado por otro más joven, no sólo pierde su calidad de “Alfa”, si sobrevive es “desterrado” y sus cachorros mueren en las fauces del nuevo líder de la manada.

 

Hablando de la mitología Griega, encontramos muchos ejemplos de Violaciones a lo largo de la misma, Zeus protagoniza muchas de ellas: a Dénae la toma convertido en lluvia dorada (nada que ver con la parafilia que lleva el mismo nombre), Alcmena es poseída al tomar el crónida la figura del esposo ausente en la guerra[4], Europa[5] es raptada por Zeus en la figura de un gran toro y termina embarazada de quienes en el futuro serán 2 de los 3 Jueces del mundo de Hades; el dios del los muertos a su vez también tuvo sus aventuras, siendo el rapto de Perséfone la ideal para ilustrar el punto, de igual manera la princesa Troyana Casanda, a la caída de la Sagrada Ilión fue violada por Ayax (el enano, no el gigantón) en el templo de Athenea, la vidente clamó a la diosa y ésta solicitó a Poseidón que matara al violador por haber profanado el templo, no así por haber profanado a la princesa Troyana, lo cual nos dice que tal acto manchaba el honor de la diosa, no el de la víctima[6]; baste recordar que la Iliada empieza con un furioso Aquiles que ha sido manchado en su honor al habérsele quitado por órdenes de Agamenón su botín de guerra (Briseida), una vez muerto Patroclo, el Atrida envía heraldos a asegurar al fiero comandante de los mirmidones que Briseida no le había acompañado en su lecho, “como hacen los hombres y las mujeres”.

 

En Roma encontraremos la leyenda de Eneas, quien ayudado por su madre seduce a Dido, cuya voluntad era la de permanecer casta tras la muerte se du marido; Rea Silvia es violada por el dios Ares, naciendo en consecuencia Rómulo y Remo; años después, fundada Roma ocurrirá el rapto de las Sabinas[7], en el cual tenemos de nueva cuenta la ausencia de voluntad en las víctimas; la mitología ha tratado estos temas de manera suave, casi heroica, sin embargo en la realidad, hay que apuntar que en Roma, como en el mundo antiguo casi por lo general, la violación era considerada un ataque al honor, no de la víctima, sino del esposo o del padre en el caso de las mujeres solteras, en el Código de Amurabi, en la Biblia o entre los Egipcios era una constante que la mujer violada podría morir a la par que su atacante, no tanto por considerarse culpable de algo sino por haber sido manchado el honor de su familia, no olvidemos que las mujeres no eran consideradas “Personas” sino apéndices o propiedades de la cabeza de familia (Paterfamilias lo llamaban los romanos).

 

En la Edad Media se continúa con la idea de que el derecho a tutelar lo es el honor aunque ya se empieza a configurar en la mujer, lo cual atrajo que al producirse la violación en ciertas condiciones no fuese castigada, tratándose por ejemplo de víctimas como prostitutas, esclavas o “amancebadas”[8]. Por otro lado, el estado Feudal nos ofreció el derecho de Primae Noctis en el cual el señor feudal podía tener relaciones sexuales con la mujer que hubiese contraído matrimonio ¡en la noche de bodas!, siendo ésta sierva de su feudo o vecina de otro feudo que se casó con un siervo suyo (esto último rara vez ocurría).

 

No es sino hasta que se establece la idea de los derechos humanos y su universalidad que se empieza a contemplar la idea de que el bien jurídico tutelado al castigar la violación será la libertad, sin embargo, a la fecha, esta idea sigue considerándose escandalosa en algunos círculos de la sociedad occidental contemporánea, aún hay quienes consideran que la mujer es un objeto o un medio, no una persona, desde los medios de comunicación que nos venden la idea de que los verdaderos hombres toman lo que quieren sin medir las consecuencias hasta los grupos de mujeres que catalogan de meretrices a aquellas que deciden a ejercer su sexualidad como mejor les parece en un fenómeno que se ha llamado “cosificación”.

 

Y a fin de cuentas caemos en la conclusión de que desde que la civilización inició como tal y hasta la fecha se ha cambiado un poco la visión respecto de un acto tan bárbaro como la violación pero aún no hemos evolucionado al respecto, castigamos la conducta pero no hacemos nada para evitarlo, en el avasallante movimiento prolibertario hemos olvidado que hasta la libertad tiene un límite, hemos perdido el respeto por la libertad de los demás y olvidamos educar a las siguientes generaciones con base en el respeto y la responsabilidad. La omisión en estos actos no es deseable, podemos reducir este mal enseñando a las niñas a cuidarse, pero debemos enseñar a los niños a no agredir, a no forzar, a no imponer a quienes son diferentes, esa solución aunque parezca pequeña puede significar la diferencia el día de mañana entre un hombre responsable o una mujer agredida, no es trabajo de grupos feministas ni de escuelas ni de iglesias ni de psicólogos, es cuestión de que actuemos hoy con responsabilidad frente a las futuras generaciones y hagamos lo que nos corresponde por erradicar esta cultura de la violación.

 

 

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.

 

[1] Omitiré la figura típica de Violación Equiparada por espacio y tiempo, además de que con lo establecido es suficiente para ilustrar el punto que pretendo con el presente trabajo.

[2] Es importante mencionar que la idea de la “Violación entre conyuges” es relativamente nuevo, afortunadamente nuestra legislación penal abandonó tanto la idea de que en el matrimonio las relaciones sexuales son obligatorias como aquella que colocaba a la esposa como propiedad del esposo.

[3] De igual manera, omito entrar al estudio del tipo Penal denominado Aborto porque no es materia del presente trabajo, sino de otro íntegro y quizá más amplio.

[4] Se consideran Violaciones al tomar en cuenta que la voluntad de las damas en cuestión no era la de ejercer cópula.

[5] En este caso, además de la cópula, la misma es precedida por un rapto.

[6] Este pensamiento prevalecerá por un par de milenios.

[7] Esta historia nos legó una tradición que persiste en nuestros días: en la antigüedad, una de las formas del matrimonio romano establecía en su liturgia la simulación de un rapto, el hombre “raptaba” a la dama y la llevaba en brazos de la casa de ella a la de él, ella simulaba resistirse, una vez cruzada la puerta, ambos debían ofrecer un sacrificio a los dioses manes, penates y fuego del hogar, hoy en día cuando un matrimonio recién formado va a su primera noche como esposos, el hombre carga en su brazos a la mujer antes de cruzar el umbral de la puerta, aunque ya no hay simulación de resistencia por parte de la mujer.

[8] Algo así como el actual concubinato


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Apología de Teodosio Lares, el jurista maldito de Aguascalientes, por Javier Arturo Haro Oteo

A raíz del trabajo publicado por el Poder Judicial del Estado, cuya autoría pertenece al Dr. Jesús Antonio de la Torre Rangel, en el cual se intenta de una manera seria rescatar del fango la figura de uno de los hombres más interesantes que ha tenido el Derecho Mexicano, el aguascalentense Teodosio Lares, resulta pues importante, llevar a cabo algunas precisiones, las cuales, aclaro, son meras opiniones personales.

Según el trabajo del maestro de la Torre, Lares nace en la Comunidad de Asientos, en 1806; inicia la labor de abogado en 1827; es claro sin embargo, que pertenece a una familia acomodada, resulta lógico, si tomamos en cuenta que el jurista de Asientos proviene de una comunidad y realiza estudios de Jurisprudencia, lo cual en esos años sólo era posible si se pertenecía a un grupo pudiente; he aquí el primer punto de partida para definirlo más adelante. El segundo se centra en que vive de cerca la Guerra de Independencia, se acostumbra a ver muertos por doquier y conoce de las leyendas de abusos que cuentan los Españoles de los Insurgentes, toda vez que su círculo social debió comprender a personas favorecidas por el estado de cosas que la corona hispana implanta en el territorio.

Como jurista se desarrolla en la Administración de Justicia y posteriormente en la Administración Pública; en la primera aprende conceptos básicos, sin duda empieza a estudiar tesis novedosas y es posible que empiece a desarrollar las ideas a las que dará vida mas tarde; la Ley para el arreglo de lo contencioso administrativo y el Código de Comercio, son las obras que más harán destacar a Lares.

En la Administración de Justicia se ubica del lado de los conservadores, se puede pensar que es promonárquico, y sobre todo, es un celoso del orden. Respecto de su aportación al Derecho Administrativo, diremos que se le critica mucho el hecho de convertir a la autoridad administrativa en juez y parte, dado que será un tribunal emanado del Poder Ejecutivo el que revisará al propio Poder Ejecutivo; esto no es absurdo para Lares, más aún, basándose en la tesis del equilibrio de poderes, manifiesta que si dicho tribunal perteneciera al Poder Judicial, el equilibrio se rompería, dado que el Judicial, revisaría, modificaría y ordenaría al Ejecutivo; esta tesis desde luego ha sido rebasada hoy en día, pero no por ello resultaba ilógica en sus tiempos.

Respecto del Código de Comercio, diremos que Lares buscaba un código que protegiera al comerciante, pero en el cual la rapiña no existiera, es decir, permitir al comerciante desarrollar sus actividades, pero regulándolas para que no existan abusos, esto resultaba complicado, y sin embargo, era necesario, como lo demostrará la historia del país y del mundo entero desde siempre que nos aventuramos a sumergirnos en sus páginas — como ejemplo citaremos la actual crisis, derivada de la salvaje especulación, la cual fue posible al no existir la menor regulación, creyendo en la estúpida idea de que el mercado se autorregula —.

Ahora bien, si buscamos el por qué se le maldice, habrá que decir que eso ocurre debido a que el Himno de Aguascalientes es creado por un liberal, enemigo del conservadurismo al cual Lares se sumó, ahora bien, se puede entender e incluso dejar sin mayor justificación las maneras y las actuaciones de los conservadores, sin embargo, hay que ser claro en algo los conservadores actuaron así, principalmente porque el país estaba en seria crisis de gobernabilidad, y eso, es tan justificable, como el hecho de haber firmado los Tratados McLane-Ocampo por parte de los liberales, el problema es que los firmantes, ganaron, los imperialistas perdieron, y como el que escribió el himno es de los ganadores, no puede perdonar al perdedor.

Alguien maldito es el que lleva sobre su espalda una maldición, o en su defecto, es muy mala persona, de ésas que le hacen daño a los demás. Con los trabajos jurídicos de Lares, no se hizo daño alguno a nadie, lo que se consiguió fue, por un lado evitar las arbitrariedades de parte del Ejecutivo sobre los ciudadanos, antes incluso que el propio juicio de amparo, por el otro se reguló la actividad comercial evitado desde luego que se abusara de las actividades propias del comercio; ahora bien, en esa temática de ideas, podemos decir que en todo caso, las leyes que sí hicieron serio daño, fueron entre otras, la de desamortización de bienes, la cual despojó a las comunidades indígenas de sus propiedades; aunado a esto, sentó las bases de los latifundios y de las grandes haciendas del Porfiriato, con las consecuencias que ya conocemos; a esto habrá que agregar, que para Lares era inmoral la acumulación y especulación de la Tierra… la historia es una excelente maestra, pero nosotros no sabemos entenderle.

Lares no fue un maldito, fue un hombre que se paró de un lado de la banqueta cuando los hechos históricos lo obligaron a tomar partido, dada su formación personal lo hizo en el lado que creía correcto, el cual perdió la batalla final, hoy día existen muchos estados que llevan el nombre de algún importante hombre de la Reforma sin embargo, hoy a juicio de Historia, debemos decir que ni los conservadores fueron tan malos, ni los liberales tan buenos, sólo fueron hombres que defendieron proyectos en los que creían, lamentablemente, la historia la escriben los que ganan, y entre ellos, las cosas son blancas o negras, pero esto es falso, ni Dios es tan bueno, ni el Diablo tan malo, Lares no solo debe ser reivindicado como el jurista mas importante de Aguascalientes y uno de los mas importantes del país, incluso al nivel de Ignacio L. Vallarta o Mariano Otero, se debe modificar el Himno del Estado, y más aún, en vez de pedir a la Patria que nunca le dé su perdón, habría que pedirle a Teodosio Lares, que nos perdone a nosotros, por no haber hecho nada en estos años para reivindicar su figura, hay que sacarlo del Himno del Estado, pero también habrá que ubicarlo entre nuestros Hombres Ilustres, al lado del propio Jesús Terán, aunque representen proyectos diferentes, pues en Oaxaca, Juárez comparte su sitio con Porfirio Díaz; hombres, no dioses; hombres, no demonios.

 


Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.



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Don José Arcadio Buendía para alcalde, por Javier Arturo Haro Oteo

Cuando era el momento de decidir qué tipo de artículo sería este, me pasaron mil cosas por la cabeza, desde el hecho de referirme a las últimas olas de inseguridad que se viven, hasta la idea de escribir algo respecto a la próxima venida de los Ángeles del Infierno, finalmente de todos los temas que se  podían tratar, decidí escribir un poco sobre el que consideré mas importante — o quizá menos complicado —, cuando vio la luz este espacio de expresión, se puede decir que Aguascalientes era otro — a fin de cuentas, nadie se baña dos veces con la misma agua en el mismo río —, no existía la zozobra constante de presenciar un asesinato de policías o un levantón de albañiles, a menos que existiera la posibilidad de viajar a otra entidad de la república; el héroe legendario de “La Pejeida” aún se encontraba en plenitud de sus facultades mentales; el Congreso del Estado y el Municipio de la Capital, se encontraban en manos del panismo; en el Poder Judicial un hombre bueno buscaba abrirse paso a la presidencia del mismo; la 14 Zona militar era una zona de actividades militares, no una puerta de flujo constante para patrullas del Ejército, en fin, el ambiente era otro.

El resultado de la elección de 2004 arrojó a un vencedor absoluto en la figura de un partido político, sus miembros pretendieron servirse con la cuchara grande y lo consiguieron, crearon desde el Congreso del Estado una Ley electoral totalmente inequitativa; todo parecía indicar que el régimen panista se convertiría en una pesada dictadura ataviada con el manto de la democracia y, sin embargo, no fue así, como el niño que busca comerse solo un gran pastel, el PAN se atragantó; enfermos de poder, sus miembros cometieron errores estratégicos que encumbraron de nuevo a un “cadáver muerto”, como diría Erasmo, en el poder; con Gabriel Arellano a la cabeza, el priísmo recuperó importantes lugares en el tablero del ajedrez político estatal.

Sin embargo, como suele suceder siempre que los triunfos son improvisados y no producto de una planeación estratégica, cuando les cae la hamburguesa, diría mi buen amigo Albino, el resultado es desastroso, aun y cuando traté de no atacar a Gabriel Arellano, debido a que en mi más íntimo corazoncillo esperaba que no le fuera tan mal  — como, creo, esperábamos todos —, ante la creciente ola de desaciertos, no puedo más que escribir un poco acerca de ello, sin otra intención que la de ser una voz de las que no se resignan a ver las violaciones a la Ley y esperar pacientemente el momento de sufrir en carne propia dichas violaciones.

La primera medida que podríamos calificar como ocurrencia de don Gabriel lo fue la idea de multar con $10,000.00 a los conductores ebrios, su argumento era que los conductores ebrios causaban muchos accidentes, y que merecían un castigo ejemplar, debido a que el hijo de unos amigos suyos de menos de 20 años de edad se había matado por conducir ebrio; sin embargo, ante la existencia de serias penas en materia penal, además de la responsabilidad civil objetiva, surge la pregunta: ¿mayores multas van a hacer que los jóvenes dejen de embrutecerse y que los juniors amigos de don Gabriel dejen de matarse conduciendo como animales, en estado burro? Si la constitución — el librito que juró y protestó don Gabriel — prohíbe en su artículo 21 la imposición de multas excesivas, ¿cómo se califica y se justifica semejante ideota? ¿Cómo se justificaría semejante multa en un estudiante o en un obrero, que son a los que a fin de cuentas se les aplica todo el peso de la Ley? ¿Cuántos juniors, hijos de amigos del alcalde realmente pagarían y a cuantos se les condonaría? Y finalmente, ¿el fin de semejante medida es la seguridad o la recaudación?

Otra de sus ideotas fue la de quitar a los vendedores ambulantes, limpiaparabrisas y limosneros de los cruceros, esto porque eran un peligro y estaban coludidos con las mafias que asaltaban vehículos; en este caso, me parece que el alcalde se confundió y creyó que estaba gobernando Nueva York, lo cual no es raro, ya que su cero tolerancia tiene nacimiento en la perversa mente de Giulianni; en este sentido, y más aún de lo absurdo del argumento me quedan algunas dudas, ¿puede el municipio retirar a la gente que se encuentra en los cruceros?, en principio sí, tal vez sólo a los vendedores, debido a sus facultades expresadas en el Artículo 115 Constitucional, en cuanto a la regulación del comercio; sin embargo, ese criterio es tan ambiguo que bien podría sentar jurisprudencia contraria al Municipio; en el caso de los limpiaparabrisas resultaría imposible, a menos que se tipificara dicha actividad como ilícita o al menos como falta administrativa, lo que conllevaría a prohibirnos a los ciudadanos el disfrutar de las amables atenciones de los despachadores de gasolina; en el caso de los limosneros, pues estaríamos hablando de una seria violación a los derechos humanos, puesto que la pobreza reinante en el estado obliga a sectores desprotegidos a entregar su dignidad para pedir unas cuantas monedas, y diga lo que diga el alcalde o los “estudios serios” estadísticos y económicos realizados respecto al tema, la verdad es que cuando vemos un discapacitado rogando por una limosna, resulta extraño creer que es un delincuente encubierto, o un millonario excéntrico.

Si tomamos en cuenta que el poder público sólo puede actuar dentro de lo que la Ley le permita, mientras que el ciudadano puede actuar dentro del margen que la propia Ley no le prohíba, estamos hablando de que con estos dos ejemplos — hay muchos más — el alcalde ha violado, entre otros, los Artículos 5, 11, 14, 16, 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y eso sin contar los respectivos códigos reglamentarios.

Por cierto, al escribir ideotas, lo más correcto era decir ocurrencias, puesto que don Gabriel, de tanta ocurrencia ya me recuerda a Don José Arcadio, personaje de 100 años de soledad de Gabriel García Márquez, quien a fuerza de tanta ocurrencia y tratando de tomar el Daguerrotipo de Dios, terminó loco; cualquier parecido con el hecho de que te caiga la Hamburguesa de la Alcaldía, es mera coincidencia; por ello, “Don José Arcadio Buendía para Alcalde”, a fin de cuentas, don Gabriel ya nos gobierna.

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.



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Compañerito: humilde homenaje al Licenciado J. Jesús Ramírez Esparza, gran jurista, extraordinario maestro y admirable ser humano, por Javier Arturo Haro Oteo

“No es que la vida sea breve,

lo que ocurre es que durante la misma

realizamos pocos actos

verdaderamente trascendentes”. Séneca

 

 

El día era bello, con esa belleza propia de los días de julio, sin el exagerado calor de los abrileños ni el frío crudo de los decembrinos; una mañana sin mayores complicaciones que la de sentir que en una semana más debería decir a la gente — cuando me lo preguntara — que era un año mayor de lo que venía diciendo durante los últimos 12 meses — bueno, siempre se tarda uno al menos un mes en acostumbrarse, a menos que se haga a la idea desde antes de la fecha de cumpleaños — cerca del medio día una llamada, los clásicos saludos y el “¿cómo te va?” que no parecían tener ninguna mala intención, y claro, mi gusto por desconfiar de la gente me hizo pronunciar aquellas palabras “¿para que tanto brinco estando el suelo tan parejo?, tú no sueles hacer llamadas de cortesía, ¿qué pasa?” La respuesta con una interrogante que confirmaba mi sospecha de que algo malo pasaba. “¿Estás sentado?” — ¿en cuántas posiciones puede uno hablar por teléfono? — “tengo que darte una mala noticia, falleció el papá de Carlos”. “¿¿¿Su señoría, el compañerito???”, fue mi respuesta. Efectivamente, habían llamado para darme una noticia por demás sorprendente: habían encontrado sin vida el cuerpo del Magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Licenciado J. Jesús Ramírez Esparza, más sorprendente aún la causa: suicidio con arma de fuego.

El nombre de Jesús Ramírez tal vez no era tan conocido en la sociedad aguascalentense, dado a que su carrera profesional la realizó siempre en instancias judiciales — material o administrativamente hablando — no existe por tanto en Aguascalientes, abogado que no lo conociera, igualmente en la Universidad Autónoma era uno de los maestros mas reconocidos, respetados y queridos.

En su vida como juzgador, fue Juez, Magistrado del Supremo Tribunal y tras dos intentos fallidos, finalmente en el tercero fue electo Magistrado Presidente; sus momentos más brillantes sin duda se dieron como magistrado adscrito a la primera sala mixta, pues su periodo como Presidente fue muy fugaz; sin embargo, quienes lo conocimos al menos un poco estamos seguros de que su papel, en caso de prolongarse, hubiese sido brillante.

Aún hoy no se puede entender cómo un hombre de poco más de 50 años, sin ninguna enfermedad terminal, con una familia unida, admirado, en la cúspide de su carrera y tras acceder al escalón más alto que soñó en su vida profesional, de pronto ya no quiere vivir y decide “disponer de su existencia por su propia mano” — como lo dijera el procurador —, a raíz de su fallecimiento diversas ESPECULACIONES se han levantado, desde las más ingeniosas — dignas de la mente de Thomas Harris — hasta las más absurdas — dignas de la mente de Daniel Bisogno —; sin embargo, la realidad es que Su Señoría — como solía llamarle y que por cierto después me enteré que no le hacía mayor gracia — inició hace un mes su viaje a los juzgados de Minos, muchas generaciones de jóvenes abogados y profesionistas de otras carreras bebieron de ese manantial de sabiduría jurídica que representaba, sus funerales estuvieron bastante concurridos, por gente para la cual nunca negó el saludo, la palabra de aliento, la consulta o simplemente su amistad, porque ante todo era un hombre sencillo; la universidad se siente incompleta si su presencia, Señoría… ya lo extrañamos.

Dedicado afectuosamente a Carlos Jesús Ramírez Gutiérrez

por la amistad que nos une desde que iniciamos este camino

y a toda tu familia, esperando que pronto llegue la etapa

de los recuerdos y disminuya la de la tristeza.

 

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.



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Elecciones 2006, Javier Arturo Haro Oteo

Cuando pensaba en la estructura de este artículo, pensaba en una rapsodia final para la pejeida, sin embargo, a estas alturas, a más de una semana de la elección, no hay posibilidades de cerrar esta historia, ya sea con un héroe victorioso tomando el trono por el que ha luchado, o bien el hijo de la tragedia muriendo al ser atravesado por varias lanzas enviadas a su espalda, y sin embargo, ni lo uno ni lo otro hasta que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación diga la última palabra, porque ésa sí será la última palabra

¿Por qué la necesidad de un conteo voto por voto en las casillas que se han impugnado señalándolas como posibles focos de fraude? Por la simple necesidad de que se dé certeza a una elección tan cerrada, si existe la mínima duda en cierto número de casillas de que de manera extraña, dolosa o descuidada, los votos no se contaron correctamente, o de que votos que eran insultos se contaron como válidos o detalles, detalles y más detalles, en una elección donde la diferencia es menor a un punto porcentual, y donde los hoy “ganadores” decían el viernes previo a la elección que era necesaria una segunda vuelta, donde familiares muy cercanos a Luis Carlos Ugalde se encuentran en los equipos de Campaña de FECAL, etcétera, etcétera, etcétera. Es necesaria la certidumbre.

Hace 28 años un hombre murió en circunstancias poco claras, el informe oficial decía que de un infarto, sin embargo, sufría de baja presión arterial, lo cual significa nulas posibilidades de infarto, crecientes rumores de un probable envenenamiento apoyado en disgustos y desobediencias de parte de la gente a su cargo, sembraron la duda, gran parte del mundo solicitó una necropsia, y sin embargo, ésta no se dio, alguien dijo “la necropsia no se solicita porque se crea que haya algo malo, sino para evitar que se piense así, es sano llevarla a cabo, pues podría darnos detalles de la muerte, podría revelarnos causas desconocidas y sobre todo dejaría certeza de que nada malo ocurrió”; el hombre se llamaba Albino Luciani, fue electo sumo pontífice de la Iglesia Católica y llevó el nombre de Juan Pablo I; hoy en día, tras diversos libros y artículos respecto a su fallecimiento, no sabemos con certeza si este fue inducido o simplemente su organismo dejó de trabajar por causas naturales.

Sirva este pequeño ejemplo para demostrar por qué pedimos conteo, no es que haya algo malo, o que digamos de tajo que lo hay — al menos en mi persona — pero creo necesario que se dé certeza al proceso.

¿Y después qué? Si se cuentan los votos, hay varios escenarios posibles:

1.      Se ratifica el triunfo de FECAL.

2.      Se modifican las circunstancias y el triunfo se otorga a AMLO.

3.      Se otorga el triunfo a Roberto Campa o a Patricia Mercado o a Madrazo (ni Dios lo quiera).

Sea cual sea el resultado de esta “contienda post contienda”, lo más importante será que en los próximos días, el próximo presidente sea capaz de llevar a cabo un gran acuerdo político nacional, pues en este momento podemos decir que el próximo presidente está sentado en un auténtico barril de pólvora, y la única forma de evitar el colapso, es un acuerdo incluyente con todas las fuerzas políticas del país.

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.



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El debate del debate, por Javier Arturo Haro Oteo

Durante el debate que presenciamos el pasado martes 6, pudimos comprobar varias cosas:

1. La actitud de títere de Roberto Campa tenía un objetivo fundamental: poner los últimos clavos al ataúd de Madrazo. En esta ocasión, después de haber hecho pedazos a Madrazo, Campa no tenía mucho que hacer en este debate, salvo repuntar algunos votos que perdió por esa actitud, pues fue más que evidente para todos la actitud arrastrada del candidato de Nueva Alianza, igualmente para algunos que tenían la intención de darle una oportunidad, fue un duro golpe, ahora el reto de Campa es conseguir la continuidad en el registro; respecto a sus propuestas, es mas que claro que la única de fondo es la educación, todo lo que Campa quiera decir, va a girar sobre ese eje, para muestra, sólo hace falta ponerse a recordar algo distinto que hubiese dicho.

2. Patricia Mercado representa una nueva idea de izquierda, sin embargo su discurso se agota muy rápido, podríamos resumirlo como “feminismo o muerte”; en mi anterior entrega traté este tema, y considero que no hay mucho que abonarle, es cierto que el país requiere dejar ese estigma cultural que representa el machismo, pero sin el afán de parecer misógino, yo no votaría por una candidata que parece tener una fijación con el sexo masculino, la mejor feminista es la que no lo dice, la que lucha por igualar derechos, no la que se pasa la vida culpando de todo lo que se pueda al hombre o santificando en exceso a la mujer; mujeres dignas de estar en un altar las hay por millares en el país, pero también hay las que no merecen ni esa ni otra dignidad. Ejemplo: la mujer que tiene que caminar kilómetros cargando una cubeta de agua para su casa es una heroína anónima, las circunstancias por las cuales está así pueden ser muchas, merece que al menos la tengamos en la memoria porque es parte de un México en el cual a veces ni pensamos ni creemos que exista, sin embargo, la mujer que desde el poder prepara fraudes financieros con la Lotería Nacional o con recursos propios de los programas de desarrollo social, no está exenta de nuestro rechazo sólo por ser mujer y debe ser juzgada por la ley con la misma severidad que cualquier hombre. Patricia Mercado parece conocer sólo al primer tipo de mujeres.

3. Madrazo no tiene ya mucho que hacer en esta elección, desde el primer debate quedaron en evidencia las debilidades del tabasqueño en cuanto a credibilidad, no es sólo la imagen del pasado que no queremos, es también la imagen de la corrupción y el cinismo, el hecho de que Madrazo sea el candidato al que la mayoría de la gente identifica como el único por el que no votaría jamás nos muestra el verdadero cambio de México, un cambio en la forma de pensar de la población; hace 24 años un escenario en el que el candidato priísta fuese el menos popular era impensable, hoy lo impensable es que el candidato priísta pueda tener alguna oportunidad de repuntar; es cuestión de escuchar a los cuadros priístas, su empeño por ganar posiciones desligándose de Madrazo, llamando al voto útil por AMLO o dejando la votación presidencia a criterio del elector, pero solicitando el voto para senador o diputado a las fórmulas priístas; es claro que aún los mas institucionales priístas tienen la impresión de que su candidato a presidente jamás ganará y por el contrario lo ven como un peligro para sus aspiraciones personales.

4. Felipe Calderón se prepara para una elección de estado, de otra manera no va a ganar, a pesar de los golpes bajos que quiso propinar a AMLO, cuando éste respondió no supo que hacer, su estrategia sucia falló, sus supuestos puntos de avance en las encuestas se desinflaron, sus contradicciones son claras, por un lado quiere un congreso con mayoría panista, por el otro llama a un gobierno de coalición; la presencia de AMLO marcó una diferencia muy clara con la última vez que polemizó, pues ahora hasta las palabras le salieron con dificultad, no es lo mismo hablar y atacar a alguien ausente que enfrentarlo cara a cara. Un consejo a los amigos de FECAL, ya no se preocupen por preparar ataque contra AMLO, preocúpense por preparar la defensa del cuñado corrupto y del candidato corrupto.

5. AMLO se afianza como el más cercano al triunfo el 2 de Julio, presentó sus propuestas y demostró que no es ese peligroso hombre del que los panistas hablan, mantuvo ante todo una actitud ecuánime, no se prestó al juego de Calderón, no salió de sus casillas para contestar los impropios ataques del candidato blanquiazul, y en el momento en que consideró oportuno le quitó lo hablador, le demostró que sus manos no son tan limpias como dice.

En resumen, el debate fue un ejercicio interesante, no como el anterior que se convirtió en la tribuna de las acusaciones, aquí si las hubo, pero también propuestas, en el anterior debate la única que presentó propuestas fue Patricia Mercado, ahora no, todos los candidatos presentaron su oferta política y eso sano; sano también es el hecho de que mostraron en cadena nacional su intención de llegar a un gran acuerdo político, ojalá y no se quede ahí, porque si algo necesitamos es de un gran acuerdo — y de que se respete —, el gran ganador del debate no es otro que el gran ganador de la próxima elección: el pueblo de México, sin miedos sustentados en falsedades, sin mayores aspavientos, sin la suciedad que hemos visto los últimos días, no me queda duda que AMLO será el próximo presidente; amigo y amiga que te tomas el tiempo de leerme: sonríe, todos los mexicanos vamos a ganar.

 

Javier Arturo Haro Oteo es Egresado de la Carrera de Derecho por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, se dedica al litigio y, ocasionalmente, a las letras.