El Cafecito


Deja un comentario

Del erotismo a la pornografía, por Gilberto Carlos Ornelas

“El sexo es animal, el erotismo es humano”.

Octavio Paz

Una frase de Octavio Paz en La Llama Doble nos dice: “el erotismo es invención, variación incesante; el sexo es siempre el mismo…” Desde otro punto de vista muy diferente, el doctor Sigmund Freud llegó a plantear que prácticamente todos los actos de las personas están orientados por el erotismo en las más diversas manifestaciones: oral, fálico, anal, genital, etc. La mitología griega le otorgó al dios Eros el inmenso papel de ser el garante de la cohesión del universo por el simple hecho de tener el poder de atraer y mantener unidas a los seres capaces de reproducir la vida.  Casi una especie de Ley de la Atracción Universal, sólo que ésta sin la dependencia física de la masa, sino de la percepción de los sentidos y aceptada libremente por la conciencia humana.

La manifestación erótica del hombre abarca un gran espacio de sus actividades, sus emociones y sus pensamientos. Se expresa como una influencia mental que gravita sobre toda su existencia como uno de los reflejos de la sexualidad que no se ve en ninguna otra especie. Seguramente porque la  naturaleza del erotismo se encuentra en la esencia del hombre que es su capacidad de representar mentalmente no sólo la realidad objetiva, sino incluso recrear los sentimientos surgidos a partir de la satisfacción de sus necesidades físicas.

El erotismo no sólo es la expresión del deseo sexual como manifestación de necesidad fisiológica, aunque sí es un componente esencial, es también la percepción de un placer mutuo con algún propósito de entrega bajo el concepto de cierta forma de igualdad. Uno de los más brillantes pensadores de la sexualidad humana, George Bataille ha planteado la tesis de la similitud del impulso del “Eros” y el “Tanatos”: la atracción por la unión sexual y la atracción por la muerte. En ambos reflejos inconcientes, nos dice, se presentan en mayor o menor medida algunos rasgos comunes: la noción de pérdida de individualidad, la aceptación de cierto abandono e incluso la necesidad de la entrega. Octavio Paz tal vez se acercaba al concepto cuando lo resumía en la expresión de “la sed de otredad”.

Y si el erotismo es todo un complejo sistema de emociones y sensaciones, reflejo de la sexualidad humana, que rodea toda nuestra existencia, así como la sensación de la  inevitabilidad de la muerte, el origen de su existencia debiera buscarse y encontrarse en el momento en que el ser primitivo adquirió la capacidad de imaginar además de sentir, de recrear además de percibir y de prever además de experimentar. La sexualidad aparece con las especies, al menos en aquellas que por su complejidad se pueden clasificar en la animalidad, pero la sexualidad  sólo es el basamento del erotismo que, siendo expresión subjetiva, sólo pudo aparecer con la propiedad humana del pensamiento abstracto, es decir la capacidad de proyectar en la conciencia la realidad objetiva, aun prescindiendo de la presencia física del estímulo material.

¿Erotismo o pornografía?

Como lirio entre zarzas, así es mi amada entre las jóvenes

Mi amado es fresco y sonrosado, destaca entre millares

Cantar de los Cantares 2,2; 5,10

Y si el erotismo es parte de la esencia humana que, como nos decía el Doctor Freud, está presente con nosotros desde que nacemos hasta que morimos y se expresa lo mismo en la actividad cotidiana que en la manifestación artística y en la creación mística, ya hace tiempo que surgió el debate acerca de que la expresión de la sensualidad erótica entraña también la divulgación de la pornografía que, a juicio de muchos, se expande a casi todos los espacios de la vida social.

Necesariamente, cuando se habla de erotismo y de pornografía existe un punto de contacto y ese precisamente es la sexualidad humana y no debiera ser compleja su diferenciación; aunque, como casi todos los fenómenos en la sociedad y en la naturaleza, es muy raro que se presenten en estado conceptualmente puros.

El erotismo, como ya se ha dicho, es un fenómeno que perfectamente podemos ubicar como parte de la naturaleza humana, tanto como lo es la capacidad de trabajo, como la inteligencia, como la conciencia; es parte del ser hombre, del ser humano. El erotismo es algo natural, mas no así la pornografía.

Las definiciones coinciden en que los aspectos básicos de la pornografía se encuentran originalmente como la descripción o exaltación de la prostitución, posteriormente y, derivado de eso, el concepto devino en calificativo de la manifestación morbosa, obscena y lasciva de la sexualidad, calificativos necesariamente  del orden moral.

Esa caracterización como inmoral de la pornografía deriva de la condena de la actividad de la prostitución, es decir, de la no aceptación de la actividad sexual como mercancía para el intercambio. En la esfera de la moral social, especialmente la influida por el pensamiento religioso, el comercio carnal sexual y, por lo tanto, su descripción-promoción, la pornografía  fue descalificada en mayor o menor medida en las comunidades y en las culturas en dependencia de su propio desarrollo y de sus particularidades.

Pero ni el comercio sexual ni sus expresiones, que fueron el origen de la llamada pornografía, son productos ni componentes de la naturaleza del hombre. La sexualidad sí lo es indudablemente con toda su carga de expresividad erótica, pero el intercambio sexual como transacción comercial, es decir, como prostitución, más bien puede ser considerado como un hecho social, un producto de determinadas relaciones sociales.

Las comunidades de las especies primitivas llevan a cabo su actividad sexual con las reglas que han generado en su evolución y con base en la atracción instintiva, en ese nivel del desarrollo de ninguna manera se puede hablar de prostitución porque para que la operación comercial exista se requiere de los bienes a  intercambiar, las reglas que lo establezcan en la comunidad y un conjunto de relaciones que ya expresen cierto régimen de propiedad, puesto que se comercia con lo que socialmente se acepta de cierta propiedad. Así en la comunidad primitiva humana, como lo afirma F. Engels en su célebre obra “El origen de la familia….”, pudo haber predominado la promiscuidad como conducta habitual y los acoplamientos sexuales eran más un resultado de la atracción instintiva y los arreglos de fuerza que por relaciones de propiedad.

Es a partir del surgimiento del concepto de propiedad que puede surgir el concepto de intercambio comercial. Tal vez la comunidad consideró que sus individuos le pertenecen y que los pueden intercambiar con otra comunidad como objetos sexuales. En algún momento, quienes pudieron establecer la propiedad sobre algunos bienes materiales, también lo hicieron sobre los individuos y pudieron comerciar con ellos. En algún momento de la evolución social, el comercio sexual pudo ejercerse como una actividad relativamente libre e individual, pero siempre sujeta a los condicionamientos sociales. Aquí surge una precisión necesaria, la prostitución no pudo ser el oficio más antiguo del mundo como se acostumbra a mencionar coloquialmente, obvio es que primero surgieron los recolectores, y cazadores y en materia de intercambio primero surge el comerciante y en la transacción sexual, primero tuvo que surgir el promotor y propiciador de la operación, digamos el antecedente del “padrote” o de la “madrota” que seguramente tuvo que desarrollar alguna característica de pornógrafo para buscar la rentabilidad de la oferta de servicios de mujeres y hombres que proporcionaban satisfacción sexual y eventualmente condiciones reproductivas.

¿Que hacer con la pornografía?

“Una sociedad libre y civilizada debería ser juzgada por su disposición

a aceptar la pornografía”

Salman Rushdie.

La pornografía como exaltación del deseo sexual se convirtió en la manifestación más expresiva del fenómeno social de la oferta y demanda comercial de los objetos y las actividades sexuales, hombres y mujeres, así como los artilugios, representaciones, tentaciones y narraciones que han configurado esa parte de la cultura humana.

Por eso hay que concluir que la pornografía es un producto de las relaciones sociales, se fundamenta en la existencia material y fisiológica de la sexualidad humana, hasta se apoya y llega a utilizar elementos componentes del erotismo que es parte inevitable e imprescindible del ser mujer o del ser hombre; pero, por su propia naturaleza, la pornografía los tergiversa, los desnaturaliza, los despoja de su esencia, pues su finalidad ahora, como lo ha sido siempre, es el comercio y la manipulación de la sexualidad para fines distintos y en ocasiones contrarios a la realización plena de la existencia humana.

Por eso se equivocan quienes afirman que la pornografía abarca las manifestaciones lascivas con el objetivo de despertar los deseos sexuales; también es equivocado decir que la pornografía es la exhibición cruda de genitales, de contenidos sexuales de toda índole con la intención de excitar y promover la lujuria. El contenido pornográfico no proviene ni de la proporción de  la desnudez humana y tal vez ni siquiera de las partes del cuerpo que se presenten, tampoco de los temas que se aborden cuando es narrativa o audiovisual; el carácter pornográfico de un objeto se establece a partir de que expresa una relación social de intercambio comercial o de usufructo de la sexualidad humana.

En ese sentido, en muchas ocasiones resulta complejo el proceso de  diferenciación y el aislamiento de los contenidos, pues la pornografía utiliza necesariamente elementos de la sexualidad y el erotismo y a partir de ellos reelabora un mensaje con orientación y finalidad de alguna forma de explotación y usufructo. De ahí que pudiéramos llegar a la conclusión de que el erotismo, como manifestación natural y permanente de la sexualidad humana, no incluye el mensaje pornográfico, pero la pornografía si incluye algún contenido erótico y lo utiliza en mayor o menor medida y en la misma proporción lo tergiversa e incluso pervierte.

Ninguna sociedad, ni aun las mas cerradas, ha logrado la represión total de las expresiones de la sensualidad y, en cambio, hay ejemplos de manifestaciones fantásticas y sublimes de erotismo en todas sus formas; la pornografía durante algunos periodos ha sido proscrita oficialmente, sobre todo en los países y épocas dominadas por autoritarismos apoyados en justificaciones morales o religiosas; sin embargo, su proliferación o inhibición sólo ha fluctuado en relación proporcional al predominio de las relaciones sociales de libre mercado.

En la época actual, se levantan muchas voces reclamando el control y el cese de la proliferación de la pornografía que cada vez inunda mayores espacios de la vida social, cultural y educativa.  Con mucha insistencia se pretende que la contención de ese fenómeno se realice desde la esfera de los aparatos de seguridad del estado y tal vez tengan razón en cuanto a los aspectos en los que la sexualidad se manipula para favorecer las conductas ilícitas y, en esos casos, el asunto de seguridad pública es la criminalidad, pero la cuestión de la pornografía o se aborda desde la perspectiva de considerarlo un problema de la estructura de las relaciones sociales o al menos como un asunto que requiere la  reconformación de la esfera de la cultura social. De alguna manera, pudieran tener razón quienes afirman que la sociedad contemporánea debe tolerar la pornografía, de esa manera, su límite no sería la simulada censura oficial, sino la libertad y la conciencia pública e individual. Así la comunidad podría orientar su labor educativa y cultural para que se valore la dignidad sublime del erotismo y se identifique, aísle y se contrarreste la manipulación perversa de la sexualidad humana.

Gilberto Carlos Ornelas es un amigo y colaborador de el cafecito, a sus órdenes en carlos_ornelas_gilberto@hotmail.com y gcarloso@yahoo.com


Deja un comentario

Ornato y ausencia de la política Aguascalientes, ¿estado de 5.5?, por Gilberto Carlos Ornelas

Hace  apenas un año decíamos que el principal riesgo de los resultados electorales del 1º de agosto de 2004 eran las posibilidades de autoritarismo, por el hecho de que en Aguascalientes un solo partido, el PAN, había obtenido un triunfo total al ganar la gubernatura, la mayoría calificada del Poder Legislativo y la mayoría de los ayuntamientos; que, por lo tanto, los contrapesos políticos partidarios eran mínimos y que tal vez la expectativa más deseable era el movimiento de la sociedad civil como el mejor contrapeso de un gobierno unipartidista y casi unipersonal.

Decíamos que un aspecto positivo, aunque discutible, de aquel resultado sería el hecho de que nuestro gobierno no tendría la coartada de Fox de contar con un Congreso adverso y que por lo tanto veríamos descarnadamente la capacidad del panismo gobernante. Y así ha sido.

En materia de equilibrios políticos y contrapesos, desgraciadamente no ha resurgido el movimiento de la sociedad civil; el gobierno, como era predecible, ha funcionado en el esquema unipartidista y unipersonal, tomando y ejerciendo decisiones unilaterales en materia de obras, proyectos y actos políticos y sólo ha encontrado obstáculos en los tropiezos propios de la ineficiencia ante una opinión pública que al parecer está perdiendo la capacidad de indignación o al menos la capacidad para demostrarlo.

En alguna instancia de gobierno, tal vez inconscientemente se conectaron los propósitos de las principales autoridades panistas y coincidieron en que la prioridad del panismo gobernante es el ornato. La principal obra de infraestructura del gobierno se decidió no por la mayor necesidad, sino por la ubicación alrededor del Estadio Municipal, hoy llamado Victoria y se anunció como el primer paso de un conjunto de demoliciones y construcciones para que quede una honda huella del paso de nuestro gobierno actual. También la intención del concurso Nuestra Belleza fue el ornato.

Y también en materia de la vivienda social, en donde se presentaron las mismas casitas, en las mismas condiciones económicas, pero ahora en forma de manzana en condominio – se atiende la apariencia y se mantienen los reducidos espacios –. Incluso en los nombramientos de la administración predomina el ornato y la apariencia a veces a niveles patéticos. Ahí está el caso del Instituto de Educación, primero se ratificó formalmente al anterior director, pero se le retira en los hechos, luego se nombra a otro que en apariencia dirige, pero que por sus acciones también parece de ornato en ese Instituto, donde no hay nada nuevo bajo el sol:  sigue la caída en los niveles de aprovechamiento, sigue el déficit en educación media superior, sigue la dispersión en educación superior.

Como un mal sueño, el ornato se aparece como prioridad en muchas de las áreas del gobierno, donde los resultados escasean y las apariencias dominan, pero no engañan. Desarrollo Agropecuario: sigue la crisis un nuestra fruticultura y se agudiza en la ganadería. Desarrollo Social: si los OROS ya eran ornamento, el VALGO reafirma que cada vez es menos la intención del desarrollo y mayor el clientelismo gubernamental.

Cabe decir que más allá de sus dimes y diretes, el alcalde capitalino también atiende esa misma línea de la búsqueda del ¿embellecimiento? Ahí están los casos de la remodelación de la Calle Carranza y del jardín del Encino y, por supuesto, la joya de la ornamentación que ha sido línea de continuidad y congruencia de los ayuntamientos panistas desde hace 10 años: los camellones.

Tal vez en donde es más riesgoso el predominio de la apariencia es en las decisiones políticas. Aparentemente se estableció un gobierno políticamente unido y coincidente por su origen partidista cuyo signo sería la eficiencia y el éxito. Pero ese optimismo era de ornato; a las primeras de cambio el gobierno unipartidista se transformó en gobierno de facciones en disputa por las parcelas de poder; el PAN- Gobierno no resistió las tentaciones del poder, su mayoría se fracturó y los apetitos de poder han evidenciado su carencia de métodos para procesar sus decisiones.

Se nos ofreció un gobierno fuerte y unido y sólo era publicidad. Se nos ofreció una administración exitosa y se nos han entregado enfrentamientos, gritos y sombrerazos. Se nos ofreció un gobierno eficiente y se nos ha entregado oropel o como diría un político de infausta memoria: “hojalata con crema chantilly”.

Obviamente el principal déficit del panismo gobernante es la ausencia de política, porque la ciudadanía les entregó en las urnas, la capacidad y el poder de legislar, decidir y administrar para sacar al estado del bache socioeconómico que se diagnosticaba hace un año y desde antes, cuando se hablaba del deterioro en los tejidos sociales, del incremento de la delincuencia, de la penetración criminal en los cuerpos de seguridad y la proliferación del  narcotráfico.

El panismo gobernante no ha hecho buen uso de ese poder que le entregó el electorado, pues a pesar de campañas de publicidad acerca de que avanzamos hacia un “estado de diez”, pues a pesar del optimismo del Secretario de Desarrollo Económico, que festeja que en el 2005 se crearon cerca de 9 mil plazas de trabajo, el incómodo INEGI nos dice que siempre resurge dramática esa realidad que no ha mejorado: el desempleo (5.5%) como catalizador de todos los males; casi dos puntos porcentuales de la media nacional (3.7%) y, sólo por debajo de Nuevo León y el Distrito Federal y eso no hay ornato que lo pueda disimular.  Por lo pronto, somos un estado de 5.5…  en desempleo y por ahí anda también la cifra en aprovechamiento escolar y en muchas otras cosas.

Gilberto Carlos Ornelas es Consejero Estatal del PRD en Aguascalientes.


Deja un comentario

¿Qué esperamos del gobierno de Luis Armando?, por Gilberto Carlos Ornelas

El gobierno de  Luis Armando Reynoso Femat será una prueba de fuego para el panismo como opción política en el estado de Aguascalientes; no obstante que contará con un importante conjunto de ventajas políticas, enfrentará una serie de riesgos y peligros que marcarán notoriamente el desarrollo económico y político del estado. Lo más deseable y positivo de ese gobierno que se iniciará el 1 de diciembre, es que se pudiera avanzar en la democratización de la vida pública con la implementación de los mecanismos de participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones y que, con ese espíritu y orientación, tome cuerpo una reforma del estado, se termine con la corrupción y funcione un gobierno con tolerancia y sensibilidad social.

El panismo gobernante enfrentará una situación social y económica del estado que  refleja varios problemas con serias repercusiones; recientemente el INEGI reportó que la tasa de desempleo abierto en Aguascalientes está muy por encima de la media nacional, este dato es tan sólo una evidencia de que el esquema de desarrollo económico que han utilizado los gobiernos locales desde 1980 hasta la actualidad, basado en la atracción de capitales foráneos, se ha agotado y que su implementación en los últimos años tan sólo ha servido para paliar la situación económica. Por otra parte, la política de crecimiento urbano, el abandono del campo y el incremento de los movimientos migratorios han influido directamente en los problemas de la convivencia social: creció la inseguridad pública y a la par se desarrolló la actividad del narcotráfico, se incrementa la desintegración familiar y cada vez se hacen más evidentes las deficiencias y debilidades del sistema educativo estatal.

El dilema del gobierno de Luis Armando Reynoso estará en seguir la inercia o en decidirse a implementar nuevos esquemas de solución; proseguir la política de desarrollar una gran ciudad para beneficio de los especuladores inmobiliarios o dar preferencia a las poblaciones pequeñas y medianas y a las vías de comunicación; frenar el deterioro en la seguridad pública o seguir la política de sostener a los grupos de poder que actúan dentro de las corporaciones policíacas; reestablecer cadenas productivas competitivas para el mercado internacional o depender de la eventual atracción de capitales foráneos; emprender acciones de fondo o de plano prolongar la inercia que paulatinamente está llevando al estado al deterioro y a la mediocridad.

La ventaja principal del  gobierno que ya viene, con la hegemonía clara del Partido de Acción Nacional en todos los niveles, será la de poder tomar decisiones con una gran fuerza política y legal lo que permitirá incluso llegar a promover reformas legislativas si fueran necesarias  y contar para ello con el respaldo de los diputados y los ayuntamientos. En muchos casos esta fuerza permitiría superar las eventuales acciones de resistencia de los tradicionales grupos de presión que existen en importantes ámbitos del estado, las finanzas, la seguridad, la educación, etc. Todo parece indicar que  Reynoso  Femat tendrá manos libres y un amplio margen de maniobra para ejercer el gobierno: poder legislativo que, al menos abiertamente, no lo confrontará y gobiernos municipales con los cuáles podrá concertar planes y programas con la confianza de que, si no son subordinados, al menos  serán aliados.

Ese mismo hecho tal vez pueda significar el primer factor de riesgo del nuevo gobierno: Luis Armando no tendrá la coartada de un ejecutivo acotado por su congreso y, por lo mismo, la población pudiera tener más razón en exigir resultados tangibles en el corto plazo, sobre todo en un terreno como el económico, en el que las variables no dependen del todo del gobierno local.

Como todo gobierno predominantemente unipartidista, de los que conocemos, las experiencias priístas del pasado, con una integración como la del que encabezará Luis Armando, tendrá siempre los riesgos de derivar en el autoritarismo y todos los demás vicios que le son inherentes: el manejo clientelar de los programas asistencialistas, la intromisión en los procesos electorales constitucionales y hasta en la vida interna de los partidos,  el abuso del manejo mediático hasta llegar al culto a la personalidad y la intolerancia a la oposición y a la crítica.

Para la población, ciudadanos, organizaciones sociales y partidos políticos, todo esto pudiera significar el riesgo de enfrentar un gobierno autoritario y de corte gerencial; pero para el gobierno de Luis Armando puede significar el riesgo de caer en aislamiento gradual y confrontación paulatina con las fuerzas sociales.

Los aspectos más fructíferos del gobierno de Luis Armando, sin duda, podrán ser los que resulten de la interacción con los actores políticos y sociales del estado. Si se toma la vertiente del respeto a la independencia y el diálogo político con los poderes del estado, partidos y todas las organizaciones, se podrá avanzar hacia una auténtica reforma política, terminando con los poderes discrecionales del gobernador, elevando el papel del legislativo y estableciendo una democracia electoral madura, consolidada y transparente.

Si el nuevo gobierno coincide con la sociedad civil y se crean las instancias adecuadas y los mecanismos de la llamada democracia directa y participativa, se podrá asegurar que las principales acciones de gobierno no sean producto de la voluntad ideologizada o interesada del gobernante, sino expresión consensuada de la voluntad soberana del actor principal del cambio: el ciudadano, es decir, la gente de la calle que votamos y que también queremos que se escuche nuestra opinión.

Gilberto Carlos Ornelas es Secretario de Asuntos Electorales del Comité Ejecutivo Estatal del PRD en Aguascalientes.