El Cafecito


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El evangelio turbio de Virgo, por Álvaro Baltazar Chanona Yza

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H.

Toco las incontables heridas de mi carne

anémica y subterránea

una a una, no para ver si se mueven al verme; o si

duelen,

sino para sentir que todavía están ahí

porque hace mucho que no me dicen

nada…

 

Como a todos nosotros, este dolor de andar también

consume

se agota de tanto que lo insultas y aborreces, incluso,

decide alguna vez dejarnos para que otro dolor venga

o mejor aun; se va a vivir con otro…

 

Yo sé en qué rincón llagado de mi estómago

ha dormido

en qué lugar de mis vértebras

se ha comido a las células huidizas

de mi sangre

en que aciago grito de mis testículos y mis rodillas

se ha quejado de su propio dolor de lastimarnos

sé hasta dónde, sin querer, se ha marchitado

como esa flor

que en el pequeño ataúd de nuestros hijos

olvidamos…

 

Yo soy como todos ustedes la prueba viviente

de esta verdad y esa simbiosis: el dolor aún sigue

estando ahí

pero a fuerza de negarlo aprendió a vivir conmigo…

 

Hoy no quiere nada más de mí, ya no se queja,

ya no se siente así mismo

ya todo se lo di; ya no me duele…

 

 

Álvaro Baltazar Chanona Yza (Mérida, Yucatán, 1962). Miembro del Taller de Poesía de la Universidad Autónoma de Baja California. Obtuvo la Rosa de Oro de los VIII Juegos Florales de la ciudad de Tijuana (1985) y los Premios Municipales de Poesía (1987, 1988). Sus textos pueden leerse en Un camino de hallazgos: Poetas bajacalifornianos del siglo veinte, de Gabriel Trujillo Muñoz, quien lo ha incluido también en el Diccionario biobibliográfico de escritores de Baja California siglo XVI-siglo XXI.


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Tu reposo, por Alvaro Baltazar Chanona Yza

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Antes de dormir recogerás la ropa sucia de mis hijos

lavarás tus pies de arena, tus caminos de arcilla

que no anduvieron las hormigas, los granos de café

y las últimas lluvias del otoño.

Como una gata que en el reposo encuentra la fuerza necesaria

para enfrentar a los ejércitos gibados de la noche

quemarás tus armas sobre los sueños desteñidos de la estufa…

Serás el fruto azul y desnudo del conocimiento

la manzana en que el gusano obeso de la culpa

se anida para recordarnos que somos la carne de los gentiles

el suero de Abraham que no coagula

la llave que abre y cierra el paraíso

con algunas espinas y hierbas amargas para ofrecer

en sacrificio durante la pascua judía.

Serás el hueso doloroso que se atora en mi garganta

en las palabras que no puedo decir cuando muerdes mi lengua

la punta agotada, casi rota de mi sexo

que llora como un niño hambriento

en los suburbios de tu pelvis…

Serás la leche de los pechos que no me alimentaron:

Eva, Sara, Esther, María de Magdala

el ángel que me condenara a morir lejos de la casa

en que cortaron mi cordón umbilical y mi prepucio

teniendo como testigo al profeta Elías…

Y cuando te duermas sobre la tierra de los justos

por mi fe en ti, colérico y celoso,

Dios me llamará a cuentas como a Lot

entonces, me quedaré sin nada…

 

Alvaro Baltazar Chanona Yza. Nació en Mérida, Yucatán, en 1962. Sus textos pueden leerse en: La voz ante el espejo: Antología general de poetas yucatecos, de Rubén Reyes Ramírez (1995). Mención de Honor 2010 y 2012 del Premio de Poesía José Díaz Bolio. Miembro del Centro Yucateco de Escritores, A.C. Es autor de los poemarios: Catarsis, La alforja de los desprendimientos y Preludios para Cáncer. Tiene estudios de posgrado en Cirugía por la Universidad Nacional Autónoma de México.